Como parte de su plan estratégico en México, la institución financiera Nu anunció una mayor inyección de capital en el país, al proyectar un monto que ascenderá a 4 mil 200 millones de dólares hacia el 2030.
Gastos estratégicos de su transición a banco
Armando Herrera, director general de la institución, detalló que de esta cifra total, una parte se destinará a gastos estratégicos de la financiera para consolidar su transición hacia una institución de banca múltiple, un movimiento que la firma ya había adelantado previamente.
“Para 2030, esperamos haber invertido 4 mil 200 millones de dólares en el país, incluyendo un estimado de 2 mil 400 millones en gastos estratégicos durante los próximos cuatro años, además del capital que ya tenemos desplegado”, señaló Herrera.
El directivo resaltó que la institución, que aún opera bajo la figura de Sociedad Financiera Popular (Sofipo), se acerca a los 14 millones de clientes, lo que representa aproximadamente el 14 por ciento de la población adulta en México.
Además, destacó que la operación mexicana ha mantenido un ritmo de crecimiento más acelerado que el registrado en Brasil durante fases equivalentes de maduración, consolidándose como un mercado clave para el grupo.
Nu, en fases finales para operar como banco
Armando Herrera destacó que la financiera se encuentra en la etapa final de preparación para la auditoría de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), con la expectativa de iniciar operaciones bancarias completas durante este año.
Igualmente, refirió que esta transición permitirá a Nu diversificar su oferta con nuevos productos y servicios, tales como la portabilidad de nómina, así como el aumento en los límites de depósito para sus usuarios.
Además, al obtener la licencia bancaria, la institución ofrecerá una mayor protección a los ahorradores a través del seguro del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).
En diciembre pasado, Herrera comentó que el proceso para iniciar operaciones como banco en el territorio nacional es sumamente minucioso; motivo por el cual el trámite no ha concluido, a pesar de contar con el visto bueno inicial de los reguladores.
“Afortunadamente es un proceso muy riguroso, lo que nos obliga a proveer servicios eficientes, pues al final del día esto suma a la estabilidad de todo el sistema bancario”, explicó Herrera en diciembre.
AG