La Coparmex Nuevo León manifestó su preocupación por la caída que registró hasta octubre pasado la inversión en construcción no residencial-comercial, industrial, institucional o de servicios, en el país.
Al advertir que esto significa que México está perdiendo las oportunidades que generaría el nearshoring, a la actividad productiva, generación de empleo y a la economía en su conjunto.
Roberto Cantú Alanís, presidente de Coparmex Nuevo León, atribuyó estos resultados a las condiciones de inseguridad comercial, jurídica y pública que padece el país.
“En 2025, estas condiciones se recrudecieron, lamentablemente con la puesta en marcha de los aranceles y de la reforma judicial. Por otro lado, este 2026 el clima de incertidumbre continúa, pues tenemos en puerta la revisión del T-MEC, lo que definitivamente también influye en las decisiones de inversión en nuestro país”, advirtió.
La caída en la inversión es muy grave, expresó, no solo para el año en que ocurre, sino que perjudica también las oportunidades de producción y generación de empleo de los años por venir.
“Corremos el riesgo de que las nuevas generaciones que se incorporan al mercado laboral no tengan suficientes oportunidades de empleo. Y sin empleo, las familias sufren. No hay programa de asistencia pública que soporte indefinidamente si la economía nacional no se fortalece”, agregó.
Refirió un análisis de Coparmex Nuevo León, en el cual se indica que el índice de inversión en construcción no residencial–oficinas, hospitales y escuelas, fábricas, centros comerciales, almacenes, parques industriales, entre otros– de enero a octubre pasado registró una caída de 16.5 por ciento, en comparación el mismo periodo de 2024.
Esta baja ha sido la segunda peor desde el 2018, cuando llegó la 4T a la Presidencia de la República.
Es preocupante la caída de inversión en construcción no residencial, porque ésta genera actividad productiva, es decir, empleos para las familias mexicanas.
Como resulta también inquietante la disminución de la inversión en maquinaria y equipo, la cual en ese mismo periodo padeció una baja de 8.2 por ciento anual.
La inversión en construcción total –residencial y no residencial registró de enero a octubre pasado una caída de -6 por ciento anual, por el repunte que tuvo la índice de construcción residencial de 7.3 por ciento, en comparación con el mismo periodo del año 2024.
nrm