Porsche,el fabricante alemán de automóviles de lujo, recortará un total de 9 mil puestos de trabajo de aquí a 2035, en un contexto en el que su matriz, Volkswagen, y sus marcas se están reestructurando ante la débil demanda y la dura competencia.
En un acuerdo alcanzado tras meses de negociaciones, la dirección de Porsche y los representantes de los trabajadores acordaron 5 mil recortes de empleo adicionales que evitarán los despidos forzosos gracias a medidas como la reducción natural de la plantilla y los planes de baja voluntaria.
Estas medidas se suman a un primer paquete de 3 mil 900 recortes de empleo y a otros 500 anunciados este año por el presidente ejecutivo, Michael Leiters, en relación con el cierre de filiales.
Al asumir el cargo a principios de año, Leiters recibió la encomienda de reestructurar el negocio tras el colapso de las ventas de Porsche en el mercado chino y el estancamiento de su estrategia de vehículos eléctricos.
Otros fabricantes alemanes, como Mercedes-Benz y BMW, también están reduciendo gastos para gestionar la transición hacia la electromovilidad y absorber el impacto de elevados aranceles.
El acuerdo anunciado por Porsche también incluye garantías para mantener abiertas sus plantas durante otros cinco años, hasta finales de 2035, así como 2 mil 100 millones de euros en inversiones destinadas a su fábrica principal en Stuttgart-Zuffenhausen y a su centro de investigación y desarrollo en Weissach.
Por su parte, el presidente ejecutivo del grupo Volkswagen, Oliver Blume, impulsa una duplicación de los recortes de empleo en todo el conglomerado hasta alcanzar los 100 mil puestos, medidas que considera necesarias para mantener la competitividad ante la llegada de marcas chinas a Europa. Asimismo, advirtió que cuatro fábricas del grupo corren el riesgo de cerrar a partir de 2030.
MRA