Petróleos Mexicanos (Pemex) proyecta incrementar en 428 por ciento el presupuesto destinado al mantenimiento y rehabilitación de su red de ductos durante 2026, en medio de crecientes riesgos por fugas, derrames, explosiones y robo de combustible.
De acuerdo con el reporte anual enviado a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), la empresa ejerció 471.1 millones de pesos en 2025 para trabajos de rehabilitación y mantenimiento de ductos; sin embargo, para 2026 contempla destinar 2 mil 489.1 millones de pesos.
En el documento, la petrolera reconoce que el transporte de petróleo crudo, gas LP y otros productos mediante ductos enfrenta riesgos constantes relacionados con fugas, derrames, explosiones y robo de combustible.
“El transporte de petróleo crudo, gas licuado de petróleo y otros productos a través de la red de ductos está sujeto a diversos riesgos, incluidos riesgos de fugas y derrames, explosiones y robo de combustible”, señaló en el informe.
Pemex explicó que el aumento en el presupuesto responde a una mayor disponibilidad de recursos financieros, lo que permitirá ampliar las actividades de rehabilitación y mantenimiento en su red logística para asegurar la continuidad operativa y mitigar riesgos.
El incremento ocurre en un contexto de mayores problemas operativos y de seguridad en la infraestructura de transporte de hidrocarburos. En el mismo reporte, Pemex informó que durante 2025 registró 99 incidentes de fugas y derrames en su red logística, cifra ligeramente superior a los 92 eventos reportados en 2024.
Mercado ilícito, otro riesgo
La empresa también reconoció que el mercado ilícito de combustibles afecta directamente su infraestructura, lo cual también se refleja en sus ingresos y utilidades, debido a que absorbe el costo de producción del combustible robado sin concretar su venta en el mercado legal.
“El robo y el comercio ilegal de combustibles reduce nuestros ingresos por el monto que se habría generado por la venta de los productos robados y reduce nuestra utilidad neta porque el costo de producción del producto robado se incluye en nuestro costo de ventas”, indicó.
Pemex advirtió además que las tomas clandestinas no sólo generan pérdidas económicas, sino daños directos a la infraestructura, explosiones, contaminación ambiental y riesgos para la población.
“El aprovechamiento ilegal de nuestros ductos ha causado desviaciones volumétricas de productos, explosiones, pérdida de vidas, lesiones, daños ambientales y daños materiales”, añadió la petrolera.
AG