El secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, aseguró que México mantiene una deuda pública sostenible y una sólida confianza por parte de los inversionistas, pese a los ajustes recientes en los indicadores fiscales derivados de la revisión del Producto Interno Bruto (PIB).
“Más allá de décimas más décimas menos, lo que importa es la sostenibilidad y las capacidades de financiamiento del país en el corto, mediano y largo plazo. Lo que vemos todos los días es una tranquilidad, una confianza de los inversionistas en la posición fiscal del país”, dijo en entrevista con Jaime Núñez en MILENIO.
¿Qué llevó a Zamora a esta conclusión?
Como muestra de la confianza de los inversionistas, el secretario de Hacienda expuso dos ejemplos recientes:
- El primero es el regreso de Petróleos Mexicanos (Pemex) a los mercados tras seis años de ausencia, luego del apoyo financiero otorgado por el gobierno federal el año pasado.
“Este respaldo, que representó alrededor de medio punto porcentual del PIB, fue calificado por el funcionario más como una inversión que como un gasto, al fortalecer la posición financiera de la empresa productiva del Estado. Como resultado, Pemex logró un aumento de dos escalones en su calificación crediticia, el primero en más de una década”, explicó Amador Zamora.
Además, indicó que con una mejor calificación y finanzas más sólidas, la petrolera regresó a los mercados en febrero, donde registró una recepción favorable por parte de los inversionistas, lo que le permitió financiarse nuevamente, particularmente en el mercado doméstico.
- El segundo ejemplo, añadió, es la reciente emisión de deuda del Gobierno Federal en los mercados internacionales. En enero, México colocó bonos en dólares con una sobredemanda cercana a tres veces el monto ofrecido, lo que refleja “el interés y la confianza del mercado en los instrumentos mexicanos”.
Ante ello, destacó que la deuda del país mantiene el respaldo de los inversionistas internacionales, apoyada en una posición fiscal relativamente sólida frente a otras economías.
“Al comparar a México contra economías de desarrollo similar, el indicador deuda/PIB, está al menos dos puntos porcentuales por debajo del promedio de deuda respecto al PIB en América Latina y otras economías emergentes”, destacó.
Mientras que contra países en desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), comentó que estas naciones tienen este indicador arriba de 90 por ciento, lo que coloca a México en una posición favorable en términos comparativos.
“La verdad es que México destaca por tener indicadores fiscales bastante sólidos, conservadores, muy precavidos y la tendencia también importaba bastante, no nada más importa el nivel”, destacó.
En materia fiscal, el secretario de Hacienda destacó la reducción del déficit fiscal en 2025, al pasar de 5.8 a 4.9 por ciento del PIB.
“Este es el ajuste fiscal más importante en muchas décadas”, resaltó.
Por su parte, Zamora precisó que, al excluir el apoyo extraordinario otorgado a Pemex, equivalente a 1.5 puntos del PIB, el déficit habría cerrado en 4.4 por ciento, lo que refleja un esfuerzo fiscal cercano a un punto y medio del producto.
“Claramente, la tendencia es hacia la estabilidad y el fortalecimiento de los indicadores fiscales del país, lo cual se refleja en la buena liquidez del peso mexicano y en la favorable recepción de los bonos en los mercados tanto domésticos como internacionales. En ese sentido, transmitiría un mensaje de claridad y tranquilidad respecto a los niveles actuales”, concluyó.
KL