Al cierre de 2025, la inversión extranjera directa (IED) en Tamaulipas se contrajo 87.2% respecto a 2024, al pasar de 463 a 59.1 millones de dólares, el monto más bajo de un análisis de los últimos ocho años, en un informe de la Secretaría de Economía que refleja una tendencia marcada por vaivenes y una caída sostenida en los periodos más recientes.
El reporte estadístico muestra que en 2018 el estado registró 1,371.8 millones de dólares; en 2019 la suma fue de 1,607.1; en 2020 bajó a 688.1; en 2021 creció a 1,336.2; en 2022 descendió a 982.5; en 2023 disminuyó a 493.8; en 2024 quedó en 463 y en 2025 captó solo 59.1 millones de dólares.
México alcanza récord, pero con matices
Desde la perspectiva del economista Jesús Reséndiz Silva, a nivel nacional el informe, en apariencia, es muy positivo, porque México alcanzó un máximo histórico de inversión extranjera directa con 40 mil 871 millones de dólares y un crecimiento de 10.8%.
“Sin embargo, una lectura más cuidadosa revela matices importantes. Casi el 68% de la IED corresponde a reinversión de utilidades. Es decir, ganancias generadas en México por empresas extranjeras que se vuelven a invertir, esto indica confianza en el país, pero también implica que una parte relevante del excedente económico generado en territorio nacional pertenece a capital extranjero y eventualmente será repatriado”.
El doctor en economía precisó que, además, la llamada “nueva inversión”, que es la que realmente amplía la base productiva, representa apenas el 18% del total. Lo que, apuntó, sugiere que más que un proceso de industrialización nueva, “estamos viendo una expansión de operaciones ya existentes”.
Tamaulipas, rezagado pese a su ubicación
El especialista expresó que en el caso de Tamaulipas, el dato es particularmente ilustrativo, pues el estado captó apenas 59 millones de dólares en 2025, una caída muy significativa respecto a años anteriores. Esto contrasta con su ubicación estratégica como estado fronterizo e industrial.
Considera que el nearshoring seguirá representando una oportunidad relevante para México, particularmente, por su integración con Estados Unidos. “No obstante, esta oportunidad no está distribuida de manera homogénea. Las decisiones de inversión tienden a concentrarse en regiones con mayor infraestructura, certidumbre y capacidades productivas ya consolidadas como Nuevo León o el Bajío”.
Seguridad, un factor clave en la inversión
“En contraste, los problemas en la frontera norte, que incluyen las condiciones de seguridad, afectan negativamente la percepción de riesgo especialmente en estados como Tamaulipas”, agregó el también maestro en economía industrial y estudios del desarrollo.
Para la entidad, recomienda un replanteamiento más ambicioso del papel que juega en la estrategia nacional de desarrollo. “El estado requiere un respaldo mucho más decidido por parte del gobierno federal. No solo en términos de política industrial, sino también mediante una asignación significativamente mayor de recursos presupuestales para infraestructura y seguridad”.
Tamaulipas, clave en el desarrollo nacional
Hizo ver que por su ubicación estratégica como puerta de entrada a América del Norte, Tamaulipas debe ser concebido como un pilar del desarrollo económico del país y no como una región periférica.
“Esto supone equilibrar la atención que históricamente se ha concentrado en estados como Nuevo León y avanzar hacia una visión más integral del norte del país, donde Tamaulipas tenga un papel protagónico en la nueva configuración industrial”, expuso
SJHN