La inversión de más de 3 mil 300 millones de dólares en la planta Pacífico Mexinol, en Topolobampo, Sinaloa, marca la entrada de México a una nueva fase en el mercado global del metanol, un insumo que está ganando peso tanto en la industria química como en la transición energética.
El proyecto, desarrollado por Transition Industries, tendrá capacidad para producir más de dos millones de toneladas anuales de metanol, tanto en sus versiones azul y verde, hacia 2030, lo que lo colocaría entre los complejos más grandes del mundo y posicionaría al país como un nuevo nodo en esta cadena global.
Pero, más allá del tamaño de la inversión, el momento es clave, ya que el metanol, un alcohol simple, fue durante décadas un insumo base para la fabricación de plásticos, pinturas, textiles y componentes electrónicos, además de ser utilizado en la producción de sustancias como formaldehído y ácido acético.
El metanol en el mercado de la energías limpias
El metanol está siendo adoptado como combustible y como plataforma para energías más limpias, especialmente en sectores difíciles de descarbonizar como el transporte marítimo y algunas industrias pesadas.
Su ventaja es la logística, al ser más fácil de transportar y almacenar que otros energéticos, como el gas natural, lo que permite reducir emisiones sin transformar por completo la infraestructura existente.
Mercado de metanol va en aumento y acelera nuevas inversiones
El mercado global supera las 120 millones de toneladas anuales y mantiene una tendencia de crecimiento sostenido.
Si bien la industria química sigue concentrando buena parte de la demanda, el dinamismo reciente proviene del sector energético, impulsado por regulaciones ambientales más estrictas, particularmente en Europa.
En este contexto, el desarrollo de metanol de bajas emisiones, como el verde, producido con hidrógeno limpio, y el azul, que incorpora captura de carbono, está acelerando nuevas inversiones en capacidad productiva a nivel mundial.
¿Cuáles son la oportunidades para México con el metanol?
Para México, el proyecto representa una doble oportunidad, la de fortalecer su base industrial en un insumo estratégico y, al mismo tiempo, integrarse a mercados que demandan productos con menor huella de carbono.
Además de su escala, la planta contempla la generación de alrededor de seis mil empleos en su fase de construcción y más de 400 en operación, junto con el desarrollo de proveedores locales. También incorpora tecnologías como captura de carbono, uso de energías limpias e hidrógeno verde, así como el aprovechamiento de agua residual tratada.
“Pero más allá de las cifras, Pacífico Mexinol generará empleo, oportunidades y derrama económica para la región”, dijo el subsecretario de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, Vidal Llerenas Morales
Subrayó que se trata de una iniciativa alineada con el Plan México de la presidenta Claudia Sheinbaum, que impulsa un crecimiento más equilibrado y sostenible en el país.
MA