Las acciones de Intel se desplomaron 23 por ciento tras el cierre del mercado ayer, después de que el fabricante de chips advirtiera de que este año registraría flujo de caja negativo debido al debilitamiento del mercado de los computadores personales, los cuellos de botella en la fabricación y el elevado gasto destinado a ampliar la producción.
Al igual que muchas otras grandes empresas tecnológicas, Intel ha estado invirtiendo grandes cantidades de dinero en la fabricación, pero se ha topado con interrupciones en el suministro que han limitado su capacidad para sacar partido de la creciente demanda de chips para centros de datos. Para agravar aún más esa presión, los costos de los computadores personales están aumentando debido al repunte de los precios de la memoria, lo que ha lastrado la demanda.
Esa débil demanda podría persistir durante el primer semestre de 2027, advirtió Intel ayer, y también pronosticó unos ingresos para el trimestre que finaliza en diciembre por debajo de las expectativas del mercado.
Intel prevé que la explosión mortal ocurrida en octubre en su planta de Israel le suponga una pérdida de ingresos de unos 600 millones de dólares durante dos trimestres y reduzca el suministro de chips para servidores de inteligencia artificial a los clientes de la nube, declaró la empresa a Reuters en una entrevista.
"Me decepciona que no hayamos podido satisfacer la fuerte demanda de los clientes en este trimestre", dijo el director ejecutivo de Intel, Lip-Bu Tan, en una conferencia telefónica con analistas. "Nos enfrentamos a retos a corto plazo, entre los que se incluyen la escasez de suministro en la fabricación, la crisis sin precedentes de la memoria y la consiguiente debilidad de la demanda de computadores personales".
Impacto en el sector tecnológico y proyecciones financieras
Estas perspectivas pesimistas tuvieron repercusiones en todo el sector de los chips. Las acciones de Nvidia, Broadcom, AMD, Micron, Qualcomm y Arm Holdings, que cotizan en Estados Unidos, cayeron entre 1 por ciento y 6 por ciento en la sesión de negociación prolongada.
Si las acciones de Intel perdieran 23 por ciento en la sesión regular del viernes, la empresa perdería más de 112 mil millones de dólares en capitalización bursátil. Las acciones de Intel se han duplicado este año.
"Creo que hemos entrado en la temporada de resultados con un mercado de ánimo pesimista. Ningún resultado es lo suficientemente bueno, y los malos resultados se castigan con mayor dureza", dijo Jay Goldberg, analista de Seaport Research Partners.
La empresa prevé que los ingresos por chips para ordenadores personales disminuyan en torno a 25 por ciento en su cuarto trimestre, tras una caída del 5 por ciento hasta los 8 mil 100 millones de dólares en el tercer trimestre.
Intel prevé unos ingresos para el cuarto trimestre de entre 15 mil y 16 mil millones de dólares, por debajo de la estimación media de los analistas, que se sitúa en 17 mil 70 millones de dólares, según datos de LSEG. Se espera que el beneficio ajustado se sitúe en 25 centavos por acción, por debajo de las estimaciones de 43 centavos.
MRA