La industria del plástico en el país, integrada por 6 mil 74 empresas y responsable de más de un millón de empleos, enfrenta un periodo de ajustes ante la próxima revisión del tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la implementación de la nueva Ley General de Economía Circular, cuyo reglamento continúa pendiente.
De acuerdo con la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (Anipac), ambos procesos pueden incidir en la operación y competitividad de un sector que abastece desde fabricantes de envases hasta empresas automotrices, constructoras, agrícolas, electrónicas y médicas.
Durante la 57 Convención Anual de la asociación, realizada del 1º al 4 de septiembre en Los Cabos, Baja California Sur, Benjamín del Arco, presidente de Anipac, precisó que la discusión sobre estos materiales deberá considerar no sólo cuánto plástico se utiliza, sino la función que desempeña.
“Más plástico no significa mayor beneficio, ya que su valor está en utilizarlo correctamente mediante productos esenciales, diseños que permitan reducir y reutilizar materiales, facilitar su reciclaje y garantizar una gestión responsable de los residuos”, afirmó el presidente de la Anipac.
El tamaño del sector también coloca presión sobre cualquier cambio regulatorio. Actualmente, 76 por ciento de las empresas incorpora material reciclado en sus procesos, según cifras presentadas por la asociación.
El envase y embalaje concentra 44 por ciento del mercado nacional de productos plásticos, seguido por consumo general, con 15 por ciento; construcción, 11 por ciento; automotriz, 9 por ciento; electrónica, 7 por ciento; otros segmentos, 7 por ciento; agrícola, 4 por ciento; y médico, 3 por ciento.
Para la industria, sustituir de forma general estos materiales tampoco representa necesariamente una solución, pues plantea que se debe evaluar el ciclo de vida de cada producto e impulsar la reutilización, rediseño, recolección y reciclaje.
Del Arco recalcó que características como la ligereza, durabilidad y facilidad de moldeo han permitido reducir costos en la fabricación, trasnporte y distribución de distintos productos.
En alimentos y agua, por ejemplo, los empaques funcionan como barrera contra humedad, oxígeno y contaminación, mientras que en el sector médico son utilizados para control de infecciones, diagnóstico y tratamiento.
En la convención, Crista Pérez Padilla, ex negociadora de temas financieros del T-MEC, abordó los escenarios que puede enfrentar la industria durante la evaluación del acuerdo trilateral.
La revisión llega mientras las empresas buscan aumentar el contenido reciclado y adaptarse a las nuevas obligaciones de circularidad, pero sin tener todavía el reglamento que definirá cómo se aterrizará la nueva legislación.
Para un sector con más de un millón de puestos de trabajo, el foco ya no será únicamente cuánto plástico producir, si no bajo qué reglas podrá hacerlo y comercializarlo.
Ag