El estado de Hidalgo se encuentra en una situación de estancamiento estructural crónico en lo que respecta a la inclusión y retención del talento femenino en su economía. De acuerdo con la quinta edición del reporte Estados #ConLupaDeGénero 2026, presentado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la entidad se ubica en la posición 26 a nivel nacional, obteniendo una calificación de apenas 41.2 puntos de 100 posibles, lo que coloca al estado en un nivel de “Desempeño Bajo”.
La radiografía presentada por el IMCO revela que, lejos de avanzar, las políticas locales para cerrar las brechas de género caminan a paso lento o, en algunos rubros económicos clave, van en franca reversa. Al comparar las métricas con el año anterior, Hidalgo no logró avanzar una sola posición en el ranking general, lo que evidencia la falta de estrategias institucionales para revertir las desventajas históricas que enfrentan las hidalguenses.
Radiografía por sectores
El análisis metodológico del reporte evalúa las condiciones laborales a través de tres pilares fundamentales que abarcan la trayectoria profesional de las mujeres y ahí es donde se observan los contrastes y las fallas.
Entrada al mercado laboral (Lugar 14 nacional | 57.7 puntos): este pilar representa el mejor desempeño relativo para Hidalgo en el ranking. El estado registró un incremento positivo de aproximadamente 0.4 puntos porcentuales en el porcentaje de mujeres de 15 años o más que cuentan con al menos educación media superior. Esto demuestra que las hidalguenses se están preparando académicamente y buscan activamente ingresar a la economía remunerada.
Permanencia en el empleo (Lugar 24 nacional | 37.6 puntos): la verdadera crisis comienza una vez que las mujeres consiguen un empleo. Al ubicarse en los últimos lugares en este rubro, Hidalgo evidencia que carece de la infraestructura de cuidados y de las condiciones de formalidad necesarias para retener a sus trabajadoras. Factores como la persistente brecha salarial y la informalidad provocan que las mujeres terminen abandonando sus puestos laborales o reduciendo sus horas de trabajo formal.
Desplome en autonomía
El dato más preocupante del informe para Hidalgo se concentra en el pilar de Autonomía Económica, donde el estado se hunde hasta la posición 28 de 32 a nivel nacional, con un puntaje de apenas 28.2, considerado un nivel de “Desempeño Muy Bajo”.
El IMCO alertó sobre un grave de deterioro en el ecosistema emprendedor femenino del estado. Durante el último año, Hidalgo sufrió una caída de 5.6 puntos porcentuales en la proporción de emprendedoras formales. Esta contracción es una de las más severas del país de acuerdo con el reporte significa que las mujeres que deciden iniciar un negocio propio lo están haciendo desde la desprotección de la informalidad, privándose de derechos básicos, acceso a seguridad social y financiamiento formal.
Esta falta de autonomía patrimonial y económica amarra a un alto porcentaje de las hidalguenses a la pobreza laboral o a la dependencia financiera de terceros para poder subsistir.
Incluso frente a las bajas cifras del reporte, el IMCO recupera la perspectiva institucional de la entidad a través de Katya Hernández, directora del Instituto Hidalguense de las Mujeres. La funcionaria defendió las acciones gubernamentales argumentando que se ha priorizado el autoempleo en la región: “Uno de los avances más importantes ha sido impulsar la autonomía económica de las mujeres a través de capacitaciones, asesorías para el autoempleo y apoyos que les permitan iniciar o fortalecer una actividad productiva”, señaló Hernández Pérez, acotando que el objetivo final es que las hidalguenses logren una mayor independencia para la toma de decisiones en sus vidas.
Sin embargo, analistas económicos advierten que el autoempleo por sí solo no basta si no se acompaña de una estrategia agresiva de formalización. Mientras el estado no ofrezca incentivos reales para transitar hacia la legalidad, los esfuerzos de capacitación seguirán diluyéndose.