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Martes , 26.03.2019 / 21:46 Hoy

Francois Pinault, el millonario que de pequeño talaba árboles

Con su conglomerado de lujo Kering incursionó en un mercado en el que dejará una gran huella.

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En el corazón de la región de Normandía, en Francia, se erige lo que algunos llaman una obra de arte hecha por la naturaleza: el Monte de Saint-Michel. Este castillo incrustado en una gigantesca roca que es parcialmente cubierta por agua cuando sube la marea, atrae millones de miradas de fascinación desde hace más de mil 300 años. Curiosamente, justo a unos kilómetros de ahí nació Francois Pinault, un verdadero enamorado del arte.

El monte que guarda culto al Arcángel San Miguel es el segundo destino más visitado en Francia, solo después de París, y es que en él hay magia: durante el día a su alrededor hay arena, pero justo al caer la tarde el agua avanza creando un panorama totalmente diferente. Una metamorfosis que ha emulado Pinault, un francés que en su infancia talaba árboles y en el ocaso de su vida, ha convertido al lujo en su principal característica.

A sus 81 años de edad, el fundador de Kering, un grupo internacional de lujo que aglutina a marcas como Gucci, Yves Saint Laurent, Balenciaga, Alexander McQueen, Bottega Veneta, Boucheron, Brioni, Puma y Volcom, entre otros, y dueño de la casa de subastas Christie’s, ostenta una fortuna de 27 mil millones de dólares, lo que lo convierte en el tercer Francés más rico del mundo.

Camino al éxito

Francois Pinault nació el 21 de agosto de 1936 en Trévérien, Francia, un pueblo de menos de mil habitantes en la frontera con Normandía, donde desde muy chico supo lo que era trabajar arduamente para ganarse su alimento.

Su padre era un pequeño comerciante de leña en la localidad y le alcazaba para mandar a su hijo a un internado en Rennes, donde según cuenta, los hijos de la burguesía se burlaban del atuendo de campesina que tenía su madre.

Cansado de las risas de sus compañeros decidió abandonar sus estudios y enfocarse por completo en el oficio que le había inculcado su padre desde pequeño, pero siempre con la idea de hacerlo crecer en grande.

“Debo ser el único CEO que sabe cómo talar un árbol”, dijo en una de sus escazas entrevistas que ha dado a lo largo de su vida, pues siempre ha preferido manejarse bajo las sombras.

Con el paso de los años Francois tomó el control de la pequeña compañía de su padre, pero su visión iba más allá. Con base en unos préstamos conseguidos entre sus familiares, decidió importar madera desde un lugar tan lejano como Canadá, para después distribuirla por toda Francia.

Pinault France, así rebautizaría a la empresa con la que creó todo un sistema de logística para llevar su producto hasta el más recóndito rincón de su país. Pronto era dueño absoluto de la madera en Francia, llamando la atención de grandes inversores, quienes se la compraría por 25 millones de francos.

Con ese dinero en las manos se dio cuenta que el negocio de la madera ya no le sería tan redituable, por lo que decidió especular en el mercado del azúcar, con tanta suerte que multiplicó por 50 sus recursos. Con esa pequeña fortuna fijó su visión en un objetivo mucho más ambicioso: vender artículos de lujo a los millonarios.

El primer paso fue hacerse de la participación mayoritaria de la famosa marca Gucci, robándosela a su archienemigo Bernard Arnault. Una vez consagrado, fundó Kering, un conglomerado internacional que administra algunas de las marcas de lujo más famosas del mundo, con las que ha potencializado su fortuna personal.

Una vez dominado el mercado del lujo, el multimillonario se cumplió el capricho de incursionar en un mercado al cual le fue adquiriendo gusto con el paso de los años: el arte.

De esa forma decidió hacerse de Christie’s, la casa de subastas más prestigiosa del mundo. Además, de hacerse de una de las colecciones de arte moderno más importantes del mundo con piezas de Maurizio Cattelan y Marlene Dumas, entre otros.

Mando

Aunque dejó el mando a su hijo y ya solo es presidente honorario de Kering, su peso en el mundo de los artículos de lujo sigue siendo incuestionable.

Joyas

Gucci, Yves Saint Laurent, Balenciaga, Alexander McQueen, Bottega Veneta, son algunas de sus marcas estrella.

Líder

Con varias décadas en el negocio, el veterano de 81 años acumula una fortuna de 27 mil millones de dólares.

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