Los prolongados procesos y los altos costos en materia de regulación para las financieras tecnológicas, conocidas como fintechs, han restringido la capacidad de estas entidades para diversificar su oferta de productos, expuso en un análisis Fitch Ratings.
Dentro del informe “Fintech en Latinoamérica: Actualización del Mercado 2026”, la agencia calificadora indicó que estas barreras regulatorias han impedido que diversas instituciones alcancen la operatividad de bancos digitales.
“Los costos altos de cumplimiento regulatorio también restringen la capacidad de las fintech mexicanas para diversificar su oferta de productos y operar como bancos digitales”, sostuvo la calificadora.
Fitch señaló que, desde su perspectiva, estas empresas aún desempeñan un papel limitado en la penetración crediticia en diversos países de la región, incluido México, donde se suman los altos niveles en el uso de efectivo.
“En México, estas barreras incluyen el uso elevado de efectivo, de aproximadamente el 80 por ciento, y la actividad de crédito informal”, reiteró la agencia.
Cabe destacar que, en su último análisis sobre el ecosistema, la compañía Finnovista expuso que estas financieras viven un momento de consolidación en México, donde operan actualmente 795 instituciones.
El principal sector donde se desempeñan estas financieras es el segmento de préstamos, donde 170 entidades ofrecen este servicio en el país, operando dentro de las figuras regulatorias esteblecidas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Sistemas de pagos inmediatos
Sobre el panorama regional de los sistemas de pagos inmediatos, la calificadora remarcó que en naciones como Brasil y Argentina se tiene un avance considerable en la adopción de billeteras digitales, alcanzando una mayor interoperabilidad en el sistema.
En contraste, apuntó que en México la adopción inicial más lenta de SPEI, sistema de liquidación bruta en tiempo real operado por el Banco de México (Banxico), evidencia una interoperabilidad limitada entre billeteras en una etapa temprana.
Lo anterior ha derivado en una experiencia de usuario inconsistente, situación que ha orillado a los comercios de menor tamaño a preferir el uso de efectivo frente a otras alternativas de pago electrónico.
“Iniciativas como CoDi, lanzada en 2019 e integrada con SPEI, han registrado un aumento gradual en la adopción a pesar de la aceptación relativamente baja por parte de los clientes”.
“Aun así, las transacciones en efectivo siguen siendo elevadas en México, ya que los pagos inmediatos no han ganado popularidad generalizada”, remarcó Fitch.
Monedas digitales en fase de investigación
Sobre el avance de monedas digitales, principalmente las impulsadas por los bancos centrales, Fitch precisó que en México y Argentina las Central Bank Digital Currency (CBDC) siguen en fase de investigación.
Reiteró que, en el país, el Banco de México ha aplazado en diversas ocasiones la puesta en marcha de su proyecto de moneda digital, manteniendo una distancia con estos activos digitales.
“México apuntó inicialmente a un lanzamiento en 2024, luego lo pospuso a 2025, y desde entonces se ha retrasado aún más hasta, como mínimo, finales de 2027 o el primer trimestre de 2028”, concluyó la calificadora.
MVDJ