Eres de los que les cuesta ahorrar, pero te gustan los retos. En redes sociales y algunos sitios de internet podemos ver algunas opciones con diferentes montos y plazos que te ayudan a apartar dinero ante una emergencia u otro propósito, pero sabes cuántos existen, cómo funcionan, o si es lo adecuado para ti. Un experto explica a continuación. ¿Entras al desafío?
“Para alguien que nunca ha ahorrado, tener una meta semanal, quincenal o mensual puede hacer que el proceso sea más tangible y permitir que la persona observe cómo pequeñas cantidades pueden acumularse con el tiempo”, expresó Fernando Belderrain, gerente Comercial de Duxi Finanzas.
En entrevista para MILENIO, el experto asegura que el mejor reto de ahorro es aquel que una persona puede mantener sin poner en riesgo sus gastos esenciales.
Además, no es necesario iniciar con grandes cantidades de dinero, porque considera que es “más importante la constancia que el monto”.
“Los retos de ahorro pueden ser una herramienta sencilla para dar el primer paso hacia la construcción de un hábito. De hecho, 52 por ciento de las personas de 18 años y más tienen algún tipo de ahorro, ya sea formal o informal, según la Ensafi (Encuesta Nacional sobre Salud Financiera) 2023, elaborada por Inegi y Condusef”, agregó Belderrain.
Datos de la última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) refieren que 66 por ciento de la población en México ahorra de alguna forma, además de que el ahorro informal es el más común entre la población mexicana, con 58 por ciento que usa esta práctica.
"Lo positivo ha sido el incremento del ahorro formal, que avanzó de 21 por ciento en 2021 a 30 por ciento en 2024. No obstante, sigue siendo preocupante que más de un tercio de la población no tenga ningún tipo de ahorro", refiere el documento.
dato...¿Qué es el ahorro?
El ahorro es esencial para lograr la estabilidad financiera de los hogares. Contar con ahorropermite a los hogares construir un patrimonio, establecer metas de largo plazo, y mitigar los impactos de choques económicos. Fuente: ENIF 2024
Si nunca he ahorrado, ¿cuál es el tipo de reto ideal?
Para el gerente Comercial de Duxi Finanzas, una buena forma de empezar es establecer una cantidad pequeña, semanal o quincenal, y hacer un monitoreo durante algunas semanas si realmente cabe en el presupuesto. Es decir, si no afecta a los gastos del día a día o bien es necesario recurrir al ahorro porque no alcanza pagar pagar todo.
“La propia Condusef recomienda elaborar un presupuesto para conocer los ingresos, gastos y posibilidades reales de ahorro”, dijo.
Otro punto que el experto considera relevante es que el ahorro debe tener un fin o propósito, porque no es lo mismo ahorrar para un viaje que construir un fondo para una emergencia o reunir dinero para una compra necesaria.
Además, se debe tomar en cuenta que el ahorro debe tener un plazo, así como una prioridad distinta.
¿Cómo evitar que el reto parezca un castigo?
“No es necesario llevar el ahorro a un esquema de “todo o nada”. Ahorrar implica priorizar y ajustar algunos gastos, pero no necesariamente eliminar todo aquello que disfrutamos”, asegura Belderrain.
- Por ejemplo, comenta, si una persona identifica cinco gastos hormiga:
- La compra del café de la mañana, de 14.00 a 65.00 pesos
- El cigarro de la tiendita, de 8.50 a 10.00
- El antojo de las papas, de 8.00 a 20.00 pesos
- El pan de dulce, de 10.00 a 25.00 pesos
- El paquete de galletas, de 10.00 a 20.00 pesos.
Estos son los mismos gastos que puede comenzar a reducir en lugar de intentar eliminarlos todos de un día para otro.
“Lo importante es entender qué gastos tienen mayor impacto en el presupuesto y cuáles realmente estamos dispuestos a modificar”, dijo.
Aseguró que también conviene distinguir entre un gasto innecesario y uno que simplemente forma parte de las prioridades. Incluso los eventos de cierre de año como Navidad o Año Nuevo.
“Una comida con amigos, una actividad de entretenimiento o una compra personal, no necesariamente son un problema si están contempladas dentro del presupuesto”, aseguró.
El "reto del cumpleaños" o guardar billetes de cierta denominación
Guardar las monedas de 10 pesos, los billetes de 20 o 50 pesos, son parte de algunos retos que se pueden encontrar en sitios web, pero ¿qué tan efectivos pueden ser estos métodos con base en celebraciones?
Belderrain considera que si alguien que está comenzando, guardar una cantidad cada vez que ocurre una determinada situación, puede ser una buena puerta de entrada al hábito. Posteriormente, este ejercicio puede convertirse en una meta específica.
“Guardar una cantidad determinada puede aplicarse a gastos porque sabemos que vendrán. Por ejemplo, si una familia sabe que en tres meses tendrá una celebración para la que necesita 3 mil pesos puede dividir esa cantidad entre las quincenas disponibles y evaluar si ese monto cabe en su presupuesto”, expresó.
Al final, la planeación permite que un gasto extraordinario no termine convirtiéndose en una presión financiera inesperada, asegura el experto.
¿Cuáles son los errores que hacen que abandonemos el ahorro?
Para el experto de Dixu, uno de los principales errores es comenzar con metas poco realistas o con montos que no corresponden con nuestros ingresos y gastos. También puede ocurrir que el reto no tenga un propósito claro.
También es común no considerar gastos previsibles. Si una persona establece un ahorro mensual sin contemplar que en determinado periodo tendrá que pagar colegiaturas, vacaciones, seguros o celebraciones, probablemente terminará utilizando el dinero que había separado o abandonando el reto.
“Antes de establecer una meta conviene conocer nuestro flujo de dinero, identificar gastos recurrentes y previsibles y definir una cantidad que podamos mantener incluso cuando aparezcan esos compromisos”, manifestó.
¿Qué tipo de reto es el ‘ideal’ para mí?
El especialista de Dixu asegura que hay distintas modalidades y cada una puede responder a una necesidad diferente. Por ejemplo, fijar una cantidad semanal/quincenal, ahorro progresivo, porcentaje del ingreso, redondeo de gastos, días sin gasto o ahorro ligado a una meta. “No existe un reto que sea mejor para todas las personas”.
Una forma sencilla de llevar esto a la práctica puede ser un ejercicio de cuatro semanas. No se trata de ahorrar una cantidad determinada, sino de descubrir qué necesita realmente cada familia, así como cuánto puede destinar a sus metas y cuándo tiene sentido, o no, recurrir a un crédito.
Cada persona puede establecer su propio objetivo y monto:
- Semana 1: Conoce tu realidad. Durante siete días, registrar todos los gastos, sin intentar eliminarlos. La meta es identificar cuánto entra, cuánto sale y qué gastos son esenciales, variables, hormiga o previsibles.
- Semana 2: Anticipa lo que viene. Hacer una lista de los gastos que ya sabemos que llegarán: cumpleaños, celebraciones de fin de año, vacaciones, mantenimiento, seguros, Navidad, etcétera. Los gastos previsibles no deberían convertirse en emergencias financieras.
- Semana 3: Ponle nombre a tu meta. En lugar de “quiero ahorrar”, definir para qué, ya sea un fondo para una celebración, viaje, emergencia, pago de una deuda, compra necesaria o bien, capital para un pequeño negocio. Después, dividir la meta entre el tiempo disponible. Así, el reto se adapta a la realidad de cada familia.
- Semana 4: Toma una decisión financiera. Antes de recurrir a un crédito, define cómo vas a alcanzar tu meta: determina cuánto puedes separar, qué gastos puedes ajustar y qué plazo es realista. Si después de este ejercicio todavía hace falta financiamiento, conviene evaluar cuánto puedes pagar, cuánto terminarás pagando, comparar alternativas y verificar que la institución sea formal.
Este ejercicio ayuda a entender mejor tu realidad financiera antes de tomar una decisión de ahorro, gasto o financiamiento.
Para diseñar nuestro propio reto" de ahorro, el experto aconseja utilizar una fórmula muy sencilla: Objetivo, cuánto necesito, para cuándo, cuánto puedo ahorrar realmente, cada cuánto lo voy a separar.
- Por ejemplo: “Necesito 4 mil pesos para una compra en cuatro meses”. A partir de ahí podemos calcular cuánto necesitamos separar cada quincena y revisar si esa cantidad realmente cabe en nuestro presupuesto. Si no cabe, no significa que el reto haya fracasado, podemos ajustar el monto de la meta, ampliar el plazo o revisar qué gastos podemos modificar”, dice.
¿Cómo definir metas financieras claras?
Belderrain asegura que es importante distinguir entre objetivos. Un viaje, por ejemplo, es una meta planeada; un fondo de emergencia tiene otra función porque está destinado a responder ante situaciones inesperadas; y pagar una deuda puede liberar recursos que después pueden dirigirse hacia otras metas.
En el caso de un fondo de emergencia, Condusef señala que puede ser una herramienta para enfrentar imprevistos sin recurrir necesariamente al endeudamiento y plantea como referencia un respaldo equivalente a entre tres y seis meses de gastos, aunque el monto adecuado depende de la situación de cada persona.
El ahorro también puede ayudarnos a prepararnos para gastos previsibles, como El Buen Fin, celebraciones o compras de fin de año. Al anticiparlos, podemos definir un presupuesto y establecer cuánto podemos destinar sin comprometer otros gastos importantes.
El reto puede tener una fecha de término; el hábito, no. También tiene que ver con su capacidad para administrar sus recursos, enfrentar imprevistos y avanzar hacia sus metas.
La Ensafi 2023 mostró que 34.6 por ciento de las personas adultas en México se sentía poco o nada preparada para afrontar un gasto inesperado, lo que muestra la importancia de construir resiliencia financiera incluso cuando los recursos disponibles son limitados.
Por eso, si hoy no puedes ahorrar 100 pesos, tu primer objetivo puede ser conocer mejor tu dinero. Registrar tus gastos durante un mes, anticipar los compromisos que vienen y definir prioridades también es avanzar.
“En finanzas personales, tomar una buena decisión no siempre significa ahorrar más, muchas veces significa entender mejor nuestra realidad y actuar de acuerdo con ella. Entrar a un reto del ahorro puede convertirse gradualmente en un hábito y, eventualmente, en una forma distinta de tomar decisiones financieras”, concluyó el experto.
Algunos retos....
MRA