Negocios

¿Renunciaste o te despidieron? Experto aconseja no aceptar dinero por tu plan de retiro o perderás miles de pesos en impuestos

Al dejar una empresa, recibir en efectivo el saldo de un plan privado de pensiones activa una retención fiscal de hasta 35%; conoce cómo traspasarlo íntegro a un PPR o Afore.

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

Al terminar una relación laboral en México, los trabajadores llegan a recibir en efectivo su plan privado de pensiones que la empresa le tiene contratado. Sin embargo, ésta decisión provoca que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) retenga hasta 35 por ciento de sus ahorros, advierte Leo Castillo, analista de inversiones de Fintual, quien explica cómo evitarlo.

En entrevista para MILENIO, Castillo detalló que cuando una persona labora en el sector formal cuenta con opciones bien definidas para preparar su jubilación. La principal de esta opciones es la Afore, de carácter obligatorio, a la que se suman alternativas como el Plan Personal de Retiro y el Plan Privado de Pensiones empresarial.

En el caso de la Afore, el patrón aporta mensualmente un porcentaje del salario del empleado. Tras la reforma legal de 2020, este monto pasó de 6.5 por ciento a 10.6 por ciento actual, proyectando un incremento paulatino hasta alcanzar 15 por ciento en 2031.

"Lo más sencillo es explicar qué hay disponible hoy en México. Como productos para el ahorro tenemos la Afor, que es la más conocida y obligatoria donde el patrón aporta un porcentaje que subirá hasta 15 por ciento en 2031", destaca Leo Castillo, analista de inversiones de Fintual.

El DATO...

¿Qué es un plan personal de retiro?

Un Plan Personal de Retiro (PPR) es una cuenta de ahorro e inversión a largo plazo autorizada para complementar los recursos de tu Afore y garantizar mejores ingresos al cumplir 65 años. Fuente: Condusef

¿Cómo funciona el plan privado de las empresas?

Por otro lado, el Plan Privado de Pensiones funciona como una prestación corporativa adicional. Las compañías definen esquemas donde, si el trabajador destina un porcentaje de su sueldo al fondo, la empresa aporta una cantidad igual o complementaria para potenciar el ahorro.

Sin embargo, estos esquemas patronales incluyen cláusulas de permanencia. Para que el empleado pueda adueñarse de las aportaciones hechas por la compañía, suele requerirse una antigüedad dependiendo del contrato establecido, de entre cuatro y 10 años en la organización, por ejemplo.

"Estos planes tienen ciertas condiciones que pone la empresa. Te dicen que si estás al menos cinco años, el porcentaje extra que pone la compañía ya es tuyo para cuando te vayas", refirió el experto.

'El golpe' fiscal al cambiar de empleo

De acuerdo con Castillo, el problema sobreviene al romper la relación laboral, ya sea por renuncia o despido

Al estar ligado a la permanencia corporativa, el plan debe cerrarse, y muchas empresas optan por liquidar el saldo y entregarlo en efectivo dentro del finiquito.

Al entregar estos recursos en caja o transferencia directa, el dinero pierde su exención fiscal, por lo que el SAT lo considera como un ingreso acumulable, sumándolo al sueldo y prestaciones de salida, lo que eleva drásticamente la tasa impositiva.

"Muchas compañías lo que hacen, porque es lo más fácil, es liquidarlos y dárselos en el finiquito. Esto tiene un grave problema porque ese dinero pasa a ser un ingreso acumulable y tienes que pagar impuestos", refiere Castillo.

¿Cuánto dinero puedes perder si cobras en cash?

En la práctica, esto significa que las autoridades tributarias aplican una retención directa de hasta 35 por ciento sobre el fondo acumulado.

Por ejemplo: si un trabajador acumuló  200 mil pesosen su plan corporativo, al recibirlo en efectivo sufrirá 'una tijera' fiscal severa. En lugar de cobrar el saldo total, terminará recibiendo únicamente entre 140 mil y 150 mil pesos.

Tres alternativas legales para no pagar impuestos

La regulación financiera vigente ofrece alternativas para evitar este castigo hacendario. Es decir, la ley permite traspasar la totalidad del saldo a un vehículo exento de impuestos, preservando el capital íntegro para el momento en que llegue la jubilación.

  • Primera: mover el saldo a la Afore.
  • Segundo: transferirlo a un Plan Personal de Retiro individual.
  • Tercero: llevarlo al plan corporativo del nuevo empleo, aunque esta última opción pudiera ser complejo o no lograrse por temas de compatibilidad.
"La ley te permite traspasarlo a un plan personal de retiro. Pasas ese saldo que tenías en tu compañía a un plan individual, no tienes que pagar impuestos y los 200 mil pesos pasan completitos", afirma Castillo.

¿Aseguradora u operadora de fondos de inversión?

El especialista asegura que al buscar un Plan Personal de Retiro para recibir el traspaso, es crucial elegir la institución adecuada. Aunque las aseguradoras ofrecen estos productos, suelen exigir compromisos de aportaciones obligatorias mensuales que resultan riesgosas en etapas de desempleo.

Por el contrario, las operadoras de fondos de inversión permiten abrir un plan individual sin la obligación de realizar pagos forzosos. Esto brinda tranquilidad al trabajador mientras busca un nuevo empleo o estabiliza sus finanzas personales.

"Con aseguradoras tendrías que comprometerte a seguir haciendo aportaciones, cosa que no necesariamente quieres en un despido. Lo puedes mover a una operadora de fondos de inversión que funciona exactamente igual, pero con flexibilidad", precisa Castillo.

Paso a paso para realizar el traspaso en minutos

El procedimiento para solicitar la transferencia del fondo es sencillo. 

El expatrón requerirá una carta emitida por la nueva institución financiera o Afore donde consten los datos de la cuenta receptora y la CLABE interbancaria autorizada.

Aunque el trámite administrativo de liquidación entre instituciones suele demorar de dos a cuatro semanas, la apertura del nuevo plan individual y la gestión del trámite puede realizarse en cuestión de minutos a través de aplicaciones digitales.

"Contactas a la institución, pides la carta con los datos asociados a tu cuenta y la CLABE donde certifiquen que está a tu nombre. Ya con eso la empresa hace el traspaso", detalla el analista de inversiones de Fintual.

Tiempos y reglas de la empresa

Las organizaciones suelen presionar para cerrar los expedientes laborales con rapidez. Algunas compañías otorgan dos semanas para que el extrabajador decida el destino de sus recursos, pero otras dan apenas un par de días antes de liquidar en efectivo.

Por ello, contar con un Plan Personal de Retiro abierto previamente o gestionar la migración de forma ágil resulta determinante. En una renuncia planificada existe margen de maniobra, mientras que ante un despido la rapidez es vital.

"Hay algunas compañías que te dan un poco de tiempo, a lo mejor un par de semanas; hay otras que te dicen que tienes dos días para decir a dónde va tu dinero. Por eso la importancia de gestionarlo rápido", advierte Leo Castillo, analista de inversiones de Fintual.

¿Por qué la Afore no es suficiente?

Aprender a gestionar estos recursos es indispensable para la salud financiera. Diversos análisis coinciden en que la Afore solo alcanzará a cubrir entre 40 y 50 por ciento del último salario del trabajador al momento del retiro.

Contar con un Plan Personal de Retiro independiente permite salvar el dinero de las pensiones empresariales, complementar la pensión obligatoria para mantener el nivel de vida y obtener beneficios fiscales al deducir impuestos en la declaración anual.

"Las proyecciones coinciden de que la Afore dará entre 40 y 50 por ciento del último salario. Si pasaras a ganar eso, ¿podrías mantener tu estilo de vida? El PPR es la herramienta perfecta para compensarlo", cuestiona Leo Castillo.

Flexibilidad financiera para la realidad mexicana

De acuerdo con Castillo, a diferencia de lo que ocurría hace una década, cuando la apertura de estos instrumentos exigía montos mínimos de hasta 2 mil pesos mensuales, la oferta actual se ha flexibilizado para responder a las necesidades cambiantes de las familias.

Hoy existen opciones digitales que no piden montos mínimos ni cuotas fijas, permitiendo adaptar las aportaciones a las distintas épocas del año, como los gastos escolares de agosto o la bonanza del aguinaldo en diciembre.

"La realidad es que las familias necesitan flexibilidad. Hay épocas con gastos educativos y otras con más colchón como diciembre; los productos financieros deben reflejar esa realidad con opciones sin aportaciones forzosas", dice Castillo.
“El dinero que tenías en un plan de pensiones fue diseñado para tu retiro; preservarlo sin regalar impuestos es tomar el control de tu futuro financiero”, concluyó.

MRA

Google news logo
Síguenos en
Miriam Ramírez
  • Miriam Ramírez
  • miriam.ramirez@milenio.com
  • Hoy Editora Web de Negocios, antes reportera. Mi género periodístico preferido: la conversación hecha entrevista. UNAM de corazón, pero el latido más intenso proviene de la felicidad de mi familia.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.