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Productividad impulsada por la IA aumentará las emisiones: estudio

Si la tecnología se extiende a todo el sector energético, añadirá hasta 1.8 mil millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera cada año: advierten

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Las mejoras de productividad impulsadas por la IA en la industria de gas y petróleo aumentarán sustancialmente las emisiones globales, superando cualquier beneficio potencial derivado de la energía limpia, de acuerdo con un informe dirigido por dos antiguos empleados de Microsoft.

Las empresas de exploración y extracción de gas y petróleo pueden utilizar la IA para reducir los costos de perforación y localizar nuevos yacimientos, haciendo que estos recursos sean más baratos y abundantes.

Del mismo modo, la tecnología puede ayudar a los operadores de energía solar y eólica a generar más energía renovable mediante los pronósticos de la disponibilidad de luz solar y viento, la realización de mantenimiento predictivo y la determinación del momento óptimo para liberar la energía almacenada en baterías.

Sin embargo, el informe, publicado en la revista Nature, concluye que el ahorro de emisiones se verá anulado por el aumento en el suministro de combustibles fósiles propiciado por la IA.

Si la adopción de la IA se extiende a todos los sectores de energía, añadirá entre 500 y mil 800 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera cada año, de acuerdo con los autores del informe, afiliados a Enabled Emissions Campaign, un grupo de defensa de la acción climática.

Aunque el uso de la IA en energías renovables puede evitar la emisión de hasta 500 millones de toneladas de CO₂ anuales, cada incremento de 1 por ciento en la productividad de los combustibles fósiles requerirá un aumento de 4 a 5 por ciento en la productividad del sector de las energías renovables para mantener neutras las emisiones netas, concluyeron los investigadores.

“Las mejoras de productividad impulsadas por la IA generan más emisiones de las que evitan, reforzando así el predominio de los combustibles fósiles en lugar de desplazarlos”, se señala.

Gran parte del debate sobre el impacto medioambiental de la IA se da en torno a los centros de datos y su elevado consumo de gas natural y carbón para satisfacer las demandas de energía de cómputo.

Las empresas de servicios públicos y los gigantes de tecnología llevan a cabo una enorme expansión de centrales eléctricas alimentadas por gas. En 2025, Estados Unidos casi triplicó su capacidad de generación a gas en fase de desarrollo, según Global Energy Monitor. Los promotores de centros de datos también están utilizando motores de gas y diesel en el sitio, alegando los largos plazos de espera para la construcción de plantas y su conexión a la red eléctrica.

El gobierno de Trump prolongó la vida útil de seis centrales de carbón cuyo cierre estaba previsto.

No obstante, los investigadores dicen que este enfoque pasa por alto el impacto derivado del uso de la IA por parte de algunas de las empresas de combustibles fósiles más grandes, el cual supera el impacto ambiental directo de los centros de datos.

El impacto en las emisiones derivado del uso de IA por parte de las compañías de energía es entre 2.8 y 10 veces mayor que la estimación realizada el año pasado por la Agencia Internacional de la Energía sobre las emisiones de los centros de datos, cifrada en 0.18 gigatoneladas de dióxido de carbono.


Niveles de producción

La producción de gas y petróleo con ayuda de la IA puede permitir extraer entre 470 mil millones y un billón de barriles de petróleo adicionales, según la consultora Wood Mackenzie; mientras, Goldman Sachs estima que su uso en la explotación de esquisto puede ampliar las reservas entre 8 y 20 por ciento, así como reducir los costos de perforación en 30 por ciento.

Según un estudio de IBM, 44 por ciento de las empresas de exploración y producción de gas y petróleo ya utiliza IA en sus actividades de exploración, y otro 45 por ciento planea adoptarla en los próximos tres años.

El potencial de aumento de la producción de energía solar y eólica es significativo; los investigadores tienen escenarios en el que la IA puede elevar el rendimiento hasta en 30 por ciento.

Sin embargo, existen pocas pruebas de su adopción y de los beneficios obtenidos en el sector, y la IA no puede eliminar los principales obstáculos para el despliegue de las energías renovables: las listas de espera para la interconexión, los retrasos en la obtención de permisos y la limitación de la generación debido a una demanda débil o a restricciones en la red de transporte, señalan los analistas.

Las mejoras de productividad en el sector del gas y el petróleo también generan un mayor efecto dominó en las emisiones, ya que su uso se extiende a toda la economía en sectores como el transporte, la industria de fabricación y la química.

En el informe se recomienda que los marcos de políticas sobre clima e IA tomen en cuenta las “emisiones inducidas”, en lugar de enfocarse únicamente en el consumo de energía directo de la IA, y que se apliquen mecanismos de precios del carbono junto con límites a la expansión de combustibles fósiles impulsada por la inteligencia artificial.


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@The Financial Times Limited 2026. Todos los derechos reservados . La traducción de este texto es responsabilidad de Milenio Diario.

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