Nvidia detuvo la producción de chips que tienen como destino el mercado chino, apostando a que las barreras regulatorias en Washington y Pekín seguirán limitando las ventas a China.
El grupo estadunidense reasignó la capacidad de fabricación de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), que dejó de producir chips H200 para dedicarla a su hardware Vera Rubin de siguiente generación, de acuerdo con dos personas con conocimiento del asunto.
Esta medida sugiere que Nvidia ya no espera ventas significativas de H200 en China a corto plazo, luego de meses de incertidumbre sobre las aprobaciones de exportación estadunidenses y las posibles restricciones chinas.
El H200 es uno de los procesadores de inteligencia artificial (IA) de generación anterior de Nvidia y se ha posicionado como compatible con los controles de exportación estadunidenses para chips avanzados. Vera Rubin, presentado a principios de este año, es su arquitectura de chip más reciente, diseñada para sistemas de IA más complejos y con una fuerte demanda por parte de importantes grupos de tecnología como OpenAI y Google.
Washington endureció las restricciones a la venta de microprocesadores de alta gama a China, mientras que Pekín señala que puede reducir las importaciones para apoyar a las empresas líderes nacionales.
“En lugar de esperar en el limbo, Nvidia tiene que decidir y actuar en lo que puede lograr con certeza, sobre todo cuando hay escasez de suministro para sus productos avanzados”, dijo una persona con conocimiento de los planes. “Esto puede, en cierto modo, acelerar la entrega y el lanzamiento de Vera Rubin”.
Nvidia llevó a cabo un intenso cabildeo con Washington y Pekín para que permitieran la venta de sus chips H200 en China. Después de que el presidente Donald Trump indicara en diciembre que permitiría las ventas, Nvidia comenzó a aumentar la producción.
La compañía esperaba pedidos de más de un millón de unidades de clientes chinos, según informó Financial Times. Sus proveedores estuvieron trabajando sin descanso para preparar las entregas, inicialmente previstas para marzo.
La demanda era “muy alta, activamos nuestra cadena de suministro y los chips H200 están fluyendo”, dijo el director de Nvidia, Jensen Huang, a principios de enero. Sin embargo, el proceso de aprobación se estancó poco después, ya que el Departamento de Estado presionó para imponer restricciones más estrictas para dificultar que China utilizara los chips H200 de forma que socavara la seguridad nacional de EU.
China también planea restringir la compra de H200 para proteger su industria nacional y alentar a los grupos locales de inteligencia artificial a utilizar chips fabricados en el país.
Si bien todavía no se anuncian detalles, las aduanas del país siguen incluyendo los H200 en su lista de productos prohibidos, a menos que el importador cuente con una carta de aprobación de Pekín, informaron personas cercanas a la situación.
“Si bien el gobierno estadunidense aprobó pequeñas cantidades de productos H200 para clientes en China, aún no hemos generado ingresos”, afirmó Colette Kress, directora financiera de Nvidia. “Y desconocemos si se permitirán importaciones a China”.
Nvidia ya produjo alrededor de 250 mil chips H200, según una persona con conocimiento del asunto. Si tanto el gobierno estadunidense como el chino solamente permiten pedidos limitados, los inventarios existentes deberían satisfacer la demanda, añadieron.
El presidente chino, Xi Jinping, y Trump se reunirán a finales de marzo, algo que lleva a algunos analistas del sector a especular sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo para levantar los controles a la exportación de chips.
De ser así, Nvidia tardaría hasta tres meses en reasignar o ampliar la capacidad de su cadena de suministro para producir H200, de acuerdo con personas con conocimiento del asunto. Sus inventarios actuales también podrían cubrir la demanda y la entrega durante este periodo.
Nvidia no quiso hacer comentarios
Con información de: Michael Acton