México tiene frente a sí la oportunidad de consolidarse como una potencia industrial en Norteamérica, pero el camino no está libre de obstáculos. La incertidumbre comercial, los retos de infraestructura y los cambios en la demanda están redefiniendo el mercado.
David O’Donell, presidente de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), explica cómo se está transformando el panorama industrial y qué necesita el país para atraer nuevas inversiones y aprovechar su potencial.
¿Cuáles son los principales desafíos del mercado y qué perspectiva existe para la demanda?
El mercado enfrenta diversos desafíos, desde la incertidumbre en torno al T-MEC hasta el entorno político mexicano, lo que ha exigido un análisis constante de su evolución y del rumbo de la economía. Uno de los principales reflejos de esta coyuntura es que, actualmente, la oferta supera a la demanda.
Si bien los cambios de gobierno han dado paso a nuevas iniciativas para impulsar la inversión en distintas regiones, persisten retos importantes, como el incremento de los costos de mano de obra, la obtención de permisos, la disponibilidad de conexiones e infraestructura y el desarrollo de talento especializado.
En este contexto, aunque en los últimos meses se ha observado un repunte de la demanda, aún está por verse si se trata de una recuperación sostenida o de un fenómeno coyuntural de corto plazo.
¿Cómo se comporta la demanda en las distintas regiones del país?
Ciudades como Tijuana, Ciudad Juárez y Monterrey cuentan con una mayor disponibilidad de espacio y registran una demanda elevada. En contraste, en el centro del país, particularmente en la Ciudad de México, los indicadores de demanda son más moderados, incluso con el impulso del e-commerce.
A este panorama se suman los cambios de gobierno, que han dado paso a nuevas iniciativas para incentivar la inversión en distintas regiones del país. Sin embargo, persisten desafíos importantes, como el aumento de los costos laborales, la complejidad de los trámites y permisos, las limitaciones de conectividad e infraestructura y la necesidad de desarrollar talento especializado.
¿Cuáles son las principales ventajas y obstáculos frente a otros destinos?
México se consolidó como el cuarto proveedor de autopartes más importante del mundo y registra un crecimiento exponencial en el sector de centros de datos, lo que fortalece su posición frente a otros mercados. A ello se suma su sólida participación en la industria de dispositivos médicos, otro de los sectores estratégicos para el desarrollo económico del país.
En este contexto, una mayor integración comercial y productiva entre México y Estados Unidos (EU) podría convertir a Norteamérica en una de las regiones más competitivas del mundo, a la altura de Europa y Asia. Esta alianza permitiría fortalecer las cadenas de suministro y concentrar una parte importante de la manufactura y el consumo dentro de la propia región, reduciendo la dependencia de otros mercados.
Sin embargo, persisten desafíos que podrían limitar este potencial, entre ellos la incertidumbre en torno a la demanda, las políticas arancelarias y las deficiencias de infraestructura, particularmente en materia energética.
él dijo...“México tiene un enorme potencial
Para convertirse en una de las regiones estratégicas del futuro”.
¿Qué sectores estratégicos pueden fortalecer la integración de México con Norteamérica?
Como asociación estamos trabajando en la definición del rumbo estratégico de sectores clave, como el de autopartes, logística, electrónica, farmacéutica y electrónica, con el objetivo de establecer líneas de acción que impulsen su desarrollo y fortalezcan su competitividad.
Para ello, se han creado comités especializados encargados de identificar qué industrias y actividades productivas tienen potencial para establecer en México. La finalidad es fortalecer las cadenas de suministro, hacerlas más resilientes y promover una mayor integración con EU, consolidando a la región de Norteamérica como uno de los bloques económicos más sólidos y competitivos.
¿Cómo puede México aprovechar las nuevas oportunidades de inversión?
La creciente inversión en infraestructura tecnológica y centros de datos en EU está impulsando un incremento de entre 25 por ciento y 30 por ciento en las exportaciones, al tiempo que transforma las cadenas globales de suministro.
Este proceso está reconfigurando los flujos comerciales y productivos desde países como China, Cores del Sur y Tailandia hacia regiones estratégicas como Tijuana, que se posiciona como un punto clave para aprovechar estas nuevas oportunidades.
Actualmente, el valor agregado de nuestra producción ronda el 20 por ciento, pero la meta es elevarlo hasta alcanzar el 50 por ciento. México tiene un enorme potencial para lograrlo, aunque es indispensable seguir promoviendo la inversión, fortalecer la infraestructura y elevar la competitividad del país.
También debemos defender y consolidar nuestra relación comercial con Estados Unidos, aprovechando las ventajas que ofrece nuestra ubicación geográfica.
Estoy convencido de que contamos con las condiciones necesarias para competir y convertirnos en una de las regiones estratégicas del futuro. Sin embargo, para capitalizar esta oportunidad, la logística será fundamental.
Necesitamos apostar por una mayor profesionalización y capacitación del talento, capaz de responder a las exigencias de la manufactura inteligente, acompañar las inversiones que están por llegar y contribuir a la construcción de una plataforma industrial y logística cada vez más competitiva.
GHD