Intel pagará más de 14 mil millones de dólares para recuperar la propiedad total de una planta de semiconductores en Irlanda, que pertenecía a Apollo, tan solo dos años después de vender una participación en la planta para sanear sus finanzas.
El acuerdo del miércoles para recomprar la participación del grupo de inversión privado en la fábrica de semiconductores Fab 34, que vendió por 11 mil 200 millones de dólares, se produce luego del acuerdo que alcanzó Intel en agosto pasado para ceder una participación del 10 por ciento al gobierno estadunidense.
Desde entonces, el fabricante de chips ha recibido inversiones multimillonarias de SoftBank y Nvidia, algo que ayudó a asegurar su futuro.
El director financiero de Intel, David Zinsner, dijo que el acuerdo de 2024 proporciona una “flexibilidad significativa” y añadió: “Hoy contamos con un balance más sólido, una mayor disciplina financiera y una estrategia empresarial más evolucionada”.
Las acciones de Intel subieron un 8 por ciento al iniciar las operaciones del mercado luego de que se anunció el acuerdo.
Cuando se concretó la venta a Apollo, una serie de reveses financieros y técnicos habían puesto en duda el futuro del último fabricante estadunidense de chips de vanguardia.
Desde que el gobierno de EU adquirió una participación, el precio de las acciones de Intel prácticamente se duplicó.
Su éxito también se ha visto impulsado por la creciente demanda de sus unidades centrales de procesamiento (CPU) en cargas de trabajo de IA “agéntica” (IA de agentes autónomos), un mercado anteriormente dominado por las unidades de procesamiento gráfico (GPU) de Nvidia.
Para Apollo, la venta generará una sólida rentabilidad en la mayor operación financiera de la historia del grupo inversionista. De acuerdo con fuentes cercanas al asunto, Apollo obtendrá una rentabilidad de entre el 11 y el 15 por ciento.
En los últimos años, Apollo le dio prioridad a los préstamos a grandes empresas como AB InBev, Air France-KLM y EDF en complejas operaciones financieras para impulsar su crecimiento, utilizando a menudo su aseguradora Athene, de la que es propietaria al 100 por ciento, para proporcionar financiamiento de bajo costo. Según los documentos de valores presentados, Athene fue un importante inversionista en la empresa conjunta con Intel.
Apollo suele crear empresas conjuntas para financiar proyectos con grandes gastos de capital, como la planta de fabricación de Intel, pero de forma que el proyecto no afecte al balance de la empresa, aliviando así su carga financiera.
En el caso de Intel, el financiamiento de Apollo llegó cuando necesitaba financiar importantes gastos en la modernización de sus plantas de fabricación. Intel obtendrá más de 6 mil millones de dólares en nueva deuda para recomprar la participación de Apollo en la planta irlandesa.
Jamshid Ehsani, socio de Apollo, dijo que el acuerdo se produjo en una etapa crucial de “la hoja de ruta de fabricación avanzada” de Intel, “donde su capital estratégico a largo plazo desempeñó un papel fundamental en la aceleración de la producción de la tecnología de chips de siguiente generación”.