El nombramiento de Josh D’Amaro como CEO de Disney marca la segunda ocasión en seis años en que Bob Iger, histórico director ejecutivo de la compañía, entrega las llaves del Reino Mágico a un ejecutivo forjado en el negocio de parques temáticos de la compañía.
En 2020, el ganador fue Bob Chapek, cuyo inestable ejercicio terminaría en menos de tres años. Sin embargo, las personas que participaron en el proceso de selección en esta ocasión, que duró tres años e incluyó entrevistas con 100 candidatos externos, insistieron en que fue mucho más riguroso.
Para evitar repetir los errores de 2020, Disney creó un comité de sucesión encabezado por su presidente, James Gorman, exdirector de Morgan Stanley, conocido por su rigurosa planeación de la sucesión en el banco de inversión.
Iger, cuyo periodo como CEO de Disney se prorrogó en varias ocasiones, tuvo una voz influyente a la hora de nombrar a Chapek. Pero esta vez, según Gorman, estaba en igualdad de condiciones con los demás miembros del Consejo de Administración.
“Bob Iger fue muy importante para ayudar a desarrollar a los candidatos, pero al final es un voto”, declaró en una entrevista. “Esta es una decisión de todo el Consejo”.
El terreno de D’Amaro
D’Amaro, de 54 años, trabajó bajo las órdenes de Chapek, pero desde entonces forjó su propio camino, con Iger confiándole un presupuesto de 60 mil millones de dólares (mdd) para expandir sus parques temáticos y líneas de cruceros. Al igual que Chapek antes que él, D’Amaro llega con una sólida reputación entre sus colegas y los superfans de Disney.
el datoDisney reportó ingresos
En el primer trimestre superiores a los 10 mil mdd.
Sin embargo, se enfrentará a un gran escepticismo en Wall Street. En medio de un auge generalizado en el mercado de valores, las acciones de Disney registran un descenso de 42 por ciento en los últimos cinco años, lastradas por el temor a la incursión de las grandes compañías de tecnología en Hollywood.
Algunos inversionistas se muestran inquietos por la falta de experiencia de D’Amaro en el sector de los medios o el entretenimiento de Disney, según el analista de Bernstein, Laurent Yoon.
“Si nos fijamos en Chapek, vemos que no tenía experiencia en medios, y si nos fijamos en Josh, vemos que no tiene nada de experiencia en medios”, dijo. “Aquí es donde la gente se siente un poco incómoda”.
Sin embargo, Tom Staggs, quien ocupó altos cargos en Disney, incluido el de director de operaciones, replicó que D’Amaro aprende rápido y que pondrá a la compañía “en una buena posición para el éxito”.
“Es un buen ejecutivo que no se deja llevar por su ego”, dijo Staggs. “Está dispuesto a rodearse de personas con una amplia experiencia que le permita tomar decisiones más eficaces. No vas a tener la capacidad de dejar que todas las decisiones las tome una sola persona, me da igual quién sea”.
Las áreas de dominio de D’Amaro –que incluyen parques temáticos y cruceros– han cobrado mayor importancia para el negocio del grupo, especialmente a medida que la revolución del streaming puso de cabeza la economía del cine y la televisión.
Esta semana, el negocio de experiencias de Disney reportó ingresos en el primer trimestre superiores a los 10 mil mdd y generó alrededor de 70 por ciento de los ingresos operativos de la compañía.
el datoLas acciones de Disney
Registran un descenso de 42 por ciento en los últimos cinco años.
Sin embargo, algunos veteranos de Disney señalan que su éxito depende de la producción de la división de entretenimiento de la compañía –que cuenta con franquicias como Star Wars, Toy Story y el Universo Marvel– que produce los personajes y las historias que atraen a los fans a los parques. Esto, afirman, exige que un CEO de Disney posea un profundo conocimiento del sector del entretenimiento.
Pocas saben esto mejor que Dana Walden, quien fue la otra principal candidata interna para el puesto y es reconocida por sus profundos vínculos con Hollywood. Walden, de 61 años, fue nombrada presidenta y directora creativa de Disney esta semana y reportará directamente a D’Amaro cuando los cambios entren en vigor en marzo.
Un antiguo ejecutivo comentó: “La teoría implícita parece ser que el motor creativo funcionará mientras se cuente con un liderazgo creativo sólido –Dana Walden es sin duda una líder creativa sólida– y lo que se necesita en la cima es alguien que comprenda las experiencias y el ecosistema de franquicias”.
“Me alegra que hayan encontrado la manera de retenerla”, dijo Staggs sobre Walden. “Aporta mucho”.
Los retos estratégicos
D’Amaro tendrá que sortear los desafíos en cascada que se ciernen sobre la industria del entretenimiento establecida, desde los rápidos avances en inteligencia artificial hasta las agresivas incursiones de las grandes compañías de tecnología en Hollywood.
Netflix llegó a un acuerdo para comprar los estudios de cine y televisión de Warner Bros. Discovery por 82 mil 700 mdd, mientras que Amazon y Apple también incursionaron en el negocio cinematográfico.
Otro antiguo ejecutivo de Disney comentó: “La pregunta es si alguien cuya carrera se centró principalmente en parques temáticos puede manejar los retos estratégicos más amplios que enfrenta Disney…y otras decisiones muy complejas y de alto nivel”.
Sin embargo, esta persona añadió que el cambio de liderazgo fue un avance positivo, con el que se pone fin a años de dudas sobre quién sucedería a Iger.
él dice“Es un buen ejecutivo
Que no se deja llevar por su ego”.
“De hecho, creo que hoy es un buen día para la compañía”, dijo el antiguo ejecutivo. “Había una verdadera parálisis interna, y lo que oigo de amigos dentro de Disney es alivio. Este proceso de sucesión se encontraba presente en la empresa desde hace años”.
D’Amaro, un ejecutivo con una voz de cierta manera discreta, trabajó duro para cultivar su relación con los grandes fans de los parques temáticos de Disney, lo que le ha permitido protegerse incluso cuando algunos se molestaron por los aumentos de precios, añadieron estas personas.
“Josh es una buena persona”, dijo una persona que trabajó estrechamente con él. “Los fans lo adoran, en especial los superfans”, añadió. “Ser ejecutivo de parques permite una conexión directa y física con los fans de una manera que la dirección del sector del entretenimiento no ofrece. Eso es una verdadera ventaja”.
D’Amaro estuvo ampliando rápidamente la flota de cruceros de Disney, que pasará de ocho barcos este año a 13 a principios de la década de 2030, y supervisando el diseño de un nuevo parque temático en Abu Dabi.
Al tener en cuenta los años de debate sobre la sucesión en Disney, en Wall Street y en Hollywood, Gorman dijo que ha aceptado que habrá dudas sobre la decisión.
“Me encantaría pensar que nadie hará preguntas, pero las harán”, dijo. “El proceso fue sin duda más exhaustivo que cualquier otro proceso de Consejo de Administración que haya visto. La junta sabía que había mucho en juego”.
JLR