Los sistemas de pensiones enfrentan severas presiones debido al acelerado envejecimiento demográfico y a crecientes desafíos de sostenibilidad financiera, advirtió la firma global de consultoría y gestión de riesgos Marsh.
De acuerdo con la firma dentro de su Índice Global de Pensiones Marsh CFA Institute, el aumento en la expectativa de vida combinado con la caída en las tasas de natalidad exige una reestructuración en las estrategias de inversión.
Marsh apuntó que el envejecimiento demográfico y el aumento de la longevidad se colocan como las mayores presiones para los sistemas pensionarios, acentuadas por la disminución de las tasas de natalidad.
La combinación de esta tendencia con una mayor esperanza de vida está tensionando el diseño y la sostenibilidad a largo plazo de los sistemas, volviendo obsoletas las edades de jubilación tradicionales.
“Conforme las tasas de natalidad disminuyen y la esperanza de vida aumenta, los sistemas de ingresos de jubilación del mundo enfrentan presiones cada vez mayores”, refirió la firma dentro de su análisis.
Viabilidad financiera
Dentro del informe, la gestora de riesgos señaló que existe un contraste crítico entre adecuación y sostenibilidad, ya que a nivel global, y de manera muy marcada en regiones como Latinoamérica, existe una tensión severa.
Expuso que aunque los sistemas muestran una fortaleza relativa en adecuación, con un promedio regional de 66.5 puntos garantizando beneficios mínimos, presentan una debilidad alarmante en materia de sostenibilidad.
Esta situación evidencia la dificultad de asegurar la viabilidad financiera a futuro de los sistemas de pensiones a nivel mundial y, sobre todo, en la región de Latinoamérica.
“Los sistemas de pensiones de Latinoamérica están en un punto de inflexión. Aunque varios países demuestran capacidad para proporcionar beneficios adecuados, la sostenibilidad sigue siendo el desafío crítico que define el futuro de millones de jubilados”.
“No se trata de si debemos reformar, sino de cuán rápidamente podemos actuar. La región tiene ejemplos dentro de sí misma, como Chile y México, que prueban que mayor flexibilidad, capitalización complementaria y formalización laboral funcionan”, refirió Marsh.
Presión fiscal sobre los sistemas
Asimismo, las obligaciones de jubilación futura superan la capacidad real de financiamiento de los gobiernos, amenazando la estabilidad económica de los esquemas tradicionales.
“Existe una presión fiscal sobre sistemas de reparto y una brecha creciente entre la capacidad de financiamiento y las obligaciones futuras”, agregó la firma.
MRA