La construcción de estadios, proyectos de movilidad, infraestructura logística y desarrollos turísticos vinculados al Mundial de Marruecos 2030 abre una nueva ventana de oportunidades para empresas mexicanas que buscan participar en las obras que acompañan a uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.
La Cámara Árabe Mexicana de Industria y Comercio (Camic) señaló que el antecedente más claro ocurrió durante la preparación de Qatar 2022, cuando una empresa mexicana especializada en tensoestructuras fue seleccionada para diseñar, construir e instalar las cubiertas de estadios mundialistas, convirtiéndose en un caso de éxito de participación nacional en proyectos de gran escala en Medio Oriente.
“No fue casualidad: fue el resultado de visión estratégica, apertura hacia nuevos mercados y la capacidad de fortalecer lazos con una región que muchas empresas nacionales aún no han explorado”, afirmó Mariana Tuma, presidenta de la Camic.
La directiva consideró que la organización conjunta del Mundial de 2026 por parte de México, Estados Unidos y Canadá también representa una plataforma para que empresas mexicanas fortalezcan relaciones comerciales y exploren nuevos mercados con miras a la Copa del Mundo de 2030.
La próxima edición del torneo será organizada por España, Portugal y Marruecos, con este último país como una de las principales sedes.
En paralelo, gobiernos y actores económicos ya impulsan iniciativas para atraer inversiones relacionadas con infraestructura, movilidad, innovación, turismo, servicios digitales y logística.
Para la cámara, el tiempo para posicionarse en estos proyectos ya comenzó, debido a que las oportunidades asociadas a los grandes eventos deportivos suelen construirse varios años antes de que se realice la competencia.
Marruecos se ha consolidado además como una de las economías más relevantes del norte de África y una plataforma estratégica entre Europa, África y Medio Oriente.
De acuerdo con datos del Banco Mundial, en 2024 registró un Producto Interno Bruto cercano a 154 mil millones de dólares y un crecimiento de 3.2 por ciento impulsado principalmente por actividades no agrícolas.
Uno de los proyectos que ejemplifica la magnitud de las inversiones previstas es el Gran Estadio Hassan II, considerado una de las obras deportivas más ambiciosas del continente por su tamaño y nivel tecnológico.
A ello se suma el fortalecimiento de la infraestructura logística e industrial del país, impulsada por sectores como el automotriz, textil y aeronáutico, así como por instalaciones estratégicas como el puerto de Tánger Med.
En materia comercial, Marruecos también gana relevancia para México. Durante 2025 se ubicó como el segundo país importador de productos mexicanos, con 696.7 millones de dólares, y como el cuarto exportador, con 117.6 millones de dólares.
“La edición 2026 no es sólo un evento deportivo. Es una plataforma de diplomacia económica. México tiene la oportunidad de presentarse ante los países árabes como el socio estratégico que ya es y convertir este momento en el punto de partida de vínculos más profundos y duraderos”, señaló Tuma.
AG