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Jueves , 21.02.2019 / 11:10 Hoy

El crecimiento del país será menor al previsto: Hacienda

El subsecretario Fernando Aportela atribuye esa tendencia a la caída de la producción industrial de EU; el PIB en el primer trimestre fue de 2.6%.

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En medio de un entorno de baja actividad económica a escala mundial, la Secretaría de Hacienda recortó su previsión de crecimiento de México para 2016 a un intervalo de 2.2 a 3.2 por ciento desde su expectativa anterior de 2.6 a 3.6 por ciento.

Hacienda indicó que espera un menor crecimiento —pese a un repunte de 2.8 por ciento anual del PIB en el primer trimestre del año— debido a que la producción industrial de EU fue negativa en los primeros cuatro meses, con una contracción de 1.6 por ciento a tasa anual, lo que afecta a los exportadores de manufacturas mexicanos.

“La expectativa de producción industrial de Estados Unidos para el resto de 2016 ahora se encuentra en tasa negativa de 0.4 por ciento, que sin lugar a dudas tiene un efecto de moderación en las exportaciones y en las manufacturas mexicanas”, advirtió Fernando Aportela, subsecretario de Hacienda y Crédito Público, en conferencia.

El funcionario indicó que otro factor que disminuye la expectativa de crecimiento de México es el continuó entorno de bajos precios de petróleo y recursos minerales. La minería fue el único componente que registró una caída en la medición del PIB del primer trimestre del año.

“En los últimos nueve trimestres la producción industrial sin considerar el sector petróleo ha tenido un crecimiento promedio de 3.3 por ciento; es decir, un crecimiento muy superior”, precisó Aportela.

De no ser por el desplome de la actividad petrolera, explicó, México hubiera crecido 3 por ciento anual en el primer trimestre del año.

Aportela señaló que a pesar del débil comportamiento de las exportaciones, tanto petroleras como de manufacturas, aumentó la participación del país en las importaciones de EU, al pasar de 12.5 por ciento en 2012 a 13.7 por ciento en el primer trimestre de 2016.

“No podemos definir si este dato es positivo o no, porque lo que necesitan las exportaciones es mayor diversificación, y al aumentar la participación en el mercado de EU, significa que no estamos exportando a otros países”, señaló a MILENIO, el economista, Jonathan Heath.

El punto medio de la expectativa de crecimiento de Hacienda se ubica en 2.7 por ciento, un dato superior en una décima porcentual con respecto al 2.6 por ciento que se utilizará para la elaboración del presupuesto federal del próximo año.

En caso de un mejor rendimiento, como el crecimiento de 2.8 por ciento en el primer trimestre, puede ayudar a mantener bajo control la deuda pública.

“Cualquier cambio hacia una mejoría en el crecimiento económico, tasas de interés menores, así como una caída en la inflación, ayudará a la economía, y podemos observar que la perspectiva de Hacienda es conservadora”, señaló Heath.

Aportela indicó que el principal motor del crecimiento económico fue el aumento de la inversión y el consumo. La inversión fija bruta creció 2.5 por ciento entre enero y febrero, mientras que el consumo privado creció 4.3 por ciento, de acuerdo con las ventas de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (Antad).

Sin embargo, este repunte en el consumo no logra impulsar a la economía mexicana a mayores tasas de crecimiento. La brecha de producto continúa siendo negativa, según el Banco de México, lo que significa que el país crece por debajo de su potencial.

“El consumo no es todo. A pesar de un resultado relativamente favorable, hay un lado de la economía que no está creciendo. Y la brecha está determinada por el crecimiento, y no solamente por el consumo”, argumentó Heath.

Comercio y servicios, el motor

La lectura final del producto interno bruto (PIB) del primer trimestre del año indicó que éste se incrementó 2.6 por ciento, con respecto al mismo lapso de 2015, ligeramente por debajo del cálculo previo de 2.7 por ciento, impulsado principalmente por el sector terciario de la economía —comercio y servicios—, pero limitado por la industria, en especial por la minería y las manufacturas.

Analistas del mercado consideran que el resultado de la economía en el primer trimestre será el más dinámico del año, pues los riesgos se acentuarán, especialmente por el entorno internacional.

Así lo reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), y explicó que al interior del PIB las actividades terciarias aumentaron 3.7 por ciento a tasa anual. Dentro de éstas, las industrias más dinámicas fueron las de información en medios masivos, servicios profesionales, de alojamiento temporal y de preparación de bebidas y la de servicios financieros y seguros.

Las actividades primarias aumentaron 3.1 anual, lo que significó el mayor incremento en cuatro trimestres y una recuperación, luego de la caída de 1.1 por ciento registrada en el lapso octubre-diciembre de 2015.

Por su parte, las actividades secundarias mostraron una escasa alza anual de 0.4 por ciento, debido a que las industrias manufactureras crecieron a su menor nivel desde el primer trimestre de 2013, mientras que la minería registró la octava contracción consecutiva.

Desde una perspectiva trimestral y con base en cifras ajustadas por estacionalidad, el PIB creció 0.8 por ciento en relación con el periodo octubre-diciembre de 2015, cuando el aumento fue de 0.5 por ciento.

Al interior se observó una desaceleración en el crecimiento trimestral del sector terciario, pues en el cuarto trimestre de 2015 fue de 0.9 por ciento y en el primero de 2016 de 0.8; en contraste, el sector secundario paso de una caída de 0.3 por ciento a un alza de 1.2, y el primario de un retroceso de 0.8 por ciento a un aumento de 3.5.

El área de análisis de Grupo Financiero Ve por Más estima que en 2016 el PIB crecerá 2.3 por ciento y considera que los principales riesgos para la economía nacional radican en el endeudamiento proveniente del comportamiento expansivo del crédito al consumo, menor confianza del consumidor, reducción del gasto público y salarios reales más bajos ante un posible incremento en la inflación, lo que cual es probable que se materialice en el segundo semestre del año.

La debilidad de la demanda externa, principalmente de EU, afectará las manufacturas mexicanas, apuntó el grupo financiero.

En este contexto, ayer el tipo de cambio no mostró una reacción importante ante el resultado del PIB, pues en operaciones al mayoreo se vendió en 18.33 pesos por dólar, 12 centavos por debajo del nivel de cierre del jueves, mientras que en sucursales bancarias se ubicó en 18.63 pesos, ligeramente por arriba de los 18.60 pesos de la sesión anterior.

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