Dado que este año será “complicado” para las finanzas públicas federales, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) prevé que los ingresos estatales totales, como porcentaje del PIB, serán los más bajos desde 2018.
El CIEP indicó que los ingresos estatales han tenido una tendencia a la baja desde 2018 y que en 2026, los ingresos estatales como porcentaje del PIB serán los más bajos en el periodo.
Y es que desde la creación del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, los gobiernos estatales han dependido de las transferencias federales.
Así que cuando estas variables fluctúan negativamente, la capacidad financiera y de decisión sobre las políticas públicas que se realizan localmente se ve comprometida.
Esta caída se presenta en un contexto en el que los gobiernos estatales continúan dependiendo de las transferencias federales.
Se indicó que hasta 22 gobiernos estatales harán un esfuerzo para aumentar sus ingresos propios (con Nuevo León, Colima y Durango a la cabeza). Según el CIEP, se estima que los ingresos estatales per cápita promedio en el 2026 serán de tres mil 478.1 pesos. Éstos van desde los 820.9 pesos per cápita en Guerrero a 15 mil 239.9 pesos en CdMx.
Los estados que tendrían mayores incrementos en sus ingresos propios serán Nuevo León con 37 por ciento; Colima con 29 por ciento y Durango con 18.6 por ciento; los estados con mayores disminuciones serían: Coahuila con 15.7 por ciento; Baja California con 6.7 por ciento y Baja California Sur con 6.4 por ciento.
El caso de Nuevo León
La entidad norteña tendría un aumento de 16.7 por ciento en sus ingresos propios respecto de 2025. Este incremento sería impulsado, principalmente, a través de los impuestos con 25.2 por ciento. Mientras que los impuestos con mayores crecimientos en su recaudación respecto a 2025 serían: el Impuesto Sobre Nómina (ISN) con 26.1 por ciento, así como por el Impuesto por Obtención de Premios con 49.3 por ciento y los impuestos ecológicos con 34.4 por ciento.
Más eficiencia recaudatoria
Ante este panorama, el CIEP consideró necesario que los gobiernos estatales impulsen su recaudación propia a través de una mejora en la capacidad técnica de las haciendas locales para aprovechar los instrumentos fiscales que ya existen, como en el caso del predial, la tenencia y el Impuesto sobre Nóminas; así como explorar figuras como los impuestos ambientales o el ajuste de tributos actuales bajo criterios de equidad y sostenibilidad.
El CIEP sostiene que asegurar que los estados cuenten con mayores recursos propios se traduce en no sólo una mayor autonomía fiscal, sino en más y mejores políticas públicas para garantizar derechos.
nrm