En México sólo 4 de cada 10 empresas están preparadas para riesgos operativos, de acuerdo con la empresa de gestión m-risk.
En un comunicado, la compañía destacó que al tercer trimestre de 2024, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) registró 327 mil 230 riesgos de trabajo en el país, lo que significa un incremento del 10 por ciento respecto al año anterior.
De estos riesgos de trabajo 225 mil 56 fueron accidentes laborales. Esto ya que la mayoría de las organizaciones mexicanas aún carece de sistemas adecuados para anticipar y cuantificar estas amenazas, lo que evidencia una gran brecha en la preparación organizacional frente a posibles contingencias.
“Contar con herramientas precisas para identificar y evaluar los riesgos no solo protege a las empresas, sino que también les permite tomar decisiones estratégicas más seguras y sostenibles”, señaló Pedro Feres, gerente comercial de m-risk.
El documento detalla que el reciente derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, que afectó más de 630 kilómetros de litoral entre Veracruz y Tabasco, evidencia cómo la falta de sistemas de monitoreo y gestión de riesgos efectivos puede derivar en impactos ambientales y económicos significativos.
Además, agregó que incidentes como este se pudieron haber prevenido de forma oportuna si las empresas contarán con un sistema que permitiera tener todos los protocolos centralizados y las mediciones respectivas de riesgo en tiempo real.
¿Qué pueden hacer las empresas para enfrentar los riesgos operativos?
Para enfrentar estos desafíos, las empresas mexicanas pueden adoptar sistemas integrales de gestión de riesgos, que incluyan monitoreo constante, auditorías periódicas y protocolos de prevención frente a contingencias operativas y ambientales.
Además, llamó a la implementación de herramientas tecnológicas avanzadas, capacitación constante del personal y la evaluación continua de procesos críticos son prácticas que no solo minimizan pérdidas económicas y ambientales, sino que también fortalecen la resiliencia organizacional y la confianza de clientes y comunidades.
Para reducir la brecha en la gestión de riesgos, la compañía propone un enfoque integral que combina monitoreo en tiempo real, gestión de permisos y compromisos ambientales, así como seguimiento de seguridad y salud en el trabajo.
Explicó que su metodología permite a las empresas identificar riesgos de manera anticipada, generar reportes claros y establecer planes de acción efectivos, fortaleciendo la resiliencia operativa y la capacidad de respuesta ante contingencias.
“Hoy más que nunca, las empresas deben gestionar sus riesgos de manera integral. Contar con sistemas que permitan visibilizar amenazas, planificar acciones y fortalecer la resiliencia no es solo una medida preventiva, sino una decisión estratégica para proteger a la organización, su personal y el entorno donde opera”, concluyó Feres.
MVDJ