La situación económica reflejada en las pymes tanto en Tamaulipas como a nivel nacional, provoca que el sector comercial se encuentre en una fase de resistencia y realizar todas las acciones posibles para mantenerse vigentes en el mercado, situación contraria a sus expectativas, cuando el objetivo en este año es el crecimiento y la generación de nuevos empleos, indicó la Canaco.
El presidente del organismo en Tampico, Eduardo Manzur Manzur, expuso que el reconocimiento de las autoridades por la permanencia de los establecimientos formales no solo se debe reconocer, también se necesitan acciones puntuales que van desde fomentar la formalidad, acercar de manera útil los productos a clientes que forma digital, complementándose por la seguridad e incentivos fiscales.
Su principal preocupación gira en cuanto al porcentaje de habitantes que generan economía mediante la informalidad, una taza del 54.8 por ciento en el país. Expresó al mismo tiempo, la intención que tiene el organismo presidido a nivel nacional por Octavio de la Torre de Stéffano en acercar esta agenda con los gobiernos estatales y municipales.
“En México los negocios no desaparecen, pero resisten. Y resistir no debe ser la meta del comercio formal. La meta debe ser crecer, invertir, contratar y competir en mejores condiciones”, indicó.
Dentro de los datos nacionales, por un lado hay 33 millones de mexicanos informales, es decir, generan ingresos sin prestaciones de ley o pago de impuestos, en tanto existen más de 7 millones de negocios contabilizados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en los Censos Económicos del 2024.
Como propuesta, se planteó aspectos como una formalidad con sentido, evitando cargas excesivas y trámites que desincentivan la legalidad, a la vez de la digitalización útil, enfocada en mejorar ventas, cobros, inventarios y conexión con clientes. Integran el financiamiento real, accesible y adecuado a la realidad de los negocios familiares.
También añaden el régimen fiscal simple, con reglas claras que faciliten el cumplimiento; la seguridad social viable que permita ampliar la formalidad sin afectar la contratación y la protección del patrimonio y la operación, frente a riesgos como la inseguridad y la extorsión.
“Abrir la cortina todos los días no debe ser un acto de resistencia permanente, sino una oportunidad real de crecimiento”, concluyó.