Aunque la actividad industrial del país registró en abril su mayor avance mensual en más de cinco años, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp) advirtió que la recuperación aún luce frágil, debido a que el crecimiento se concentró en pocas ramas productivas y persisten señales de debilidad en buena parte del aparato industrial.
En su análisis semanal, el organismo destacó que la producción industrial creció 2.1 por ciento mensual en abril, su mayor avance desde marzo de 2021. Con ello, el indicador regresó a terreno positivo en su comparación anual al reportar un incremento de 1.8 por ciento, luego de dos meses consecutivos de retrocesos.
Sin embargo, señaló que este comportamiento no refleja una mejora generalizada de la actividad productiva, ya que el desempeño positivo se concentró principalmente en la construcción.
De acuerdo con el reporte, la actividad constructora registró un crecimiento mensual de 7.6 por ciento y anual de 10.2 por ciento, impulsada principalmente por la edificación de viviendas, oficinas, hospitales, escuelas, centros comerciales e instalaciones industriales, rubro que avanzó 9.2 por ciento mensual y 13.6 por ciento anual.
Asimismo, los trabajos especializados de construcción, como cimentación, instalaciones eléctricas e hidráulicas, acabados y preparación de terrenos, aumentaron 3 por ciento mensual y 2.7 por ciento anual.
En contraste, la construcción de obras de ingeniería civil, vinculada principalmente a infraestructura, reportó una caída de 0.2 por ciento mensual y de 0.4 por ciento anual. El Ceesp destacó además que la inversión física del sector público destinada a infraestructura acumula una contracción anual de 18.4 por ciento entre enero y abril.
Por su parte, la producción manufacturera avanzó 1.2 por ciento mensual, aunque en términos anuales continuó mostrando debilidad al registrar una caída de 0.3 por ciento.
El organismo explicó que el avance mensual respondió al crecimiento de 12 de las 21 ramas manufactureras, sobresaliendo la fabricación de equipo de transporte, con un incremento de 2.5 por ciento, y la de equipo de computación, comunicación y componentes electrónicos, con un alza de 2.4 por ciento.
No obstante, ambas actividades permanecieron en terreno negativo en su comparación anual, con retrocesos de 0.5 y 1.7 por ciento, respectivamente. Además, sólo cuatro de las 21 ramas manufactureras reportaron crecimiento anual.
En minería se observó una disminución mensual de 0.7 por ciento durante abril, aunque respecto al mismo mes del año pasado registró un incremento de 3.4 por ciento.
Por su parte, la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, así como el suministro de agua y gas por ductos al consumidor final, registró una caída mensual de 0.3 por ciento y una disminución anual de la misma magnitud.
Ante este panorama, el Ceesp concluyó que la actividad industrial del país aún muestra signos de debilidad en la mayoría de sus actividades y que la incertidumbre asociada a la revisión o eventual renegociación del T-MEC continúa siendo una de las principales preocupaciones para las empresas.