L'Oréal México junto a Casa Gaviota, a través del programa "Belleza por un Futuro", es una iniciativa que celebra sus 10 años de puesta en marcha. La vida de más de 5 mil mujeres en situación de vulnerabilidad fue transformada al brindarles las herramientas necesarias para alcanzar la independencia económica mediante la formación profesional en belleza.
La generación 2025 sumó más de mil mujeres graduadas, una de ellas es Tatiana Briseño, quién nos compartió su experiencia y enseñanzas en el programa.
“Yo me enteré de la convocatoria gracias a mi psicóloga, ella ya sabía sobre mi gusto por el maquillaje, así que me sugirió que lo intentara. Y decidí sí hacerlo ya que en mi vida no había encontrado una actividad tan recurrente como es el maquillaje, que me ha gustado tanto desde que soy adolescente”, expresó.
Este programa integra módulos de desarrollo personal, emprendimiento y empleabilidad, equipando a las participantes con competencias integrales que facilitan su inserción laboral o el inicio de su propio negocio, logrando que más del 68 por ciento de las egresadas genere ingresos.
“Llevaba ya tiempo luchando con problemas de depresión, en crisis y dependiendo económicamente de mi pareja, así que para mí Belleza por un Futuro fue el inicio de un cambio importante en mi vida tanto en lo personal como en lo profesional. Me dieron herramientas para darle un rumbo diferente a mi vida”, comentó Briseño.
A pesar de las dificultades que las egresadas vivieron a lo largo de sus estudios, el acompañamiento de las mujeres les sirvieron de impulso para seguir adelante.
“Creo que mi mayor miedo era, aunque un poco irracional tal vez, que hubiera alguna situación que me hiciera dejar el curso por alguna razón. Porque era algo que yo estaba muy motivada a hacer. La convivencia fue y sigue siendo increíble. Mis compañeras se volvieron más que eso, son mis amigas y desde el inicio nos apoyamos muchísimo entre todas. Hice un grupo personal y en él siempre nos apoyamos tanto en cuestiones del curso como en cuestiones personales, porque entre nosotras tenemos esa libertad. Y sí, creo que todo esto fue un factor para construir nuestro empoderamiento”, dijo.
“Por mi cabeza pasaron todos los obstáculos que se me presentaron, todo el esfuerzo que puse para poder terminar a pesar de que sí hubo momentos en los que quise rendirme pero que no lo hice y logré graduarme”, añadió.
Ahora, las mujeres han fortalecido su empoderamiento femenino, su autoestima y valentía gracias al programa. Lo vemos con Tatiana que nos cuenta sobre su confianza personal y profesional en sí misma.
“El día de una de las prácticas, fue con una persona que no conocía pero se había apuntado a ser mi modelo. Terminé su maquillaje y elogió mucho cómo le había quedado, haciendo especial énfasis en la piel, desde esa ocasión comencé a sentir que puedo ser capaz de hacer un gran trabajo. Que continuar mi formación y práctica me puede llevar a algo mejor”, finalizó Briseño.