Para que el país pueda avanzar en materia de conectividad, es necesario que se establezcan precios competitivos en materia de espectro radioeléctrico y reglas claras para incrementar la inversión en infraestructura y digitalización, comentó Mónica Aspe, directora general de AT&T México.
Durante el “México Digital Summit 2026”, Aspe reconoció que es un primer paso que el gobierno y los reguladores planteen en el “Paquete Económico 2027” descuentos del 12 por ciento en materia de espectro; sin embargo, añadió que son necesarias más iniciativas.
“En su subasta de 5G, más del 90 por ciento del valor económico del espectro se convirtió en compromisos de cobertura. Eso es usar el espectro como una herramienta de política digital y no solamente como una fuente de ingresos fiscales”, señaló Aspe.
“Ahí está buena parte de la respuesta para México: costos de espectro competitivos donde la inversión privada pueda desarrollarse sola, incentivos donde todavía no existe un caso de retornos a la inversión, reglas claras y predecibles que permitan que el ecosistema digital siga creciendo sobre una infraestructura económicamente sostenible”, agregó.
La directora general de AT&T México dijo que la sostenibilidad financiera de la industria de las telecomunicaciones es una condición para la inversión, impulsando la competencia, la innovación y la conectividad en beneficio de la población.
“Repito que la sostenibilidad financiera de la industria de las telecomunicaciones no tiene como objetivo beneficiar a las empresas, pero hay que asegurarse, por ejemplo, que si baja el costo del espectro crezcan las inversiones”, sostuvo.
Telecom, sector estratégico
Aspe, durante su intervención, mostró la importancia que ha adquirido a través de los años la industria de las telecomunicaciones, refiriéndose a ella como una rama central para el funcionamiento de diversos sectores.
Refirió que sectores como la banca, la logística y tecnologías como la inteligencia artificial (IA) no podrían tener avance y crecimiento sin el apoyo de la conectividad y las redes de telecomunicaciones.
“Hoy nadie cuestiona si vale la pena invertir en la red eléctrica o si necesitamos suministro de agua en una ciudad. Son infraestructuras que simplemente damos por sentadas para vivir en sociedad”, aseguró.
“Las redes de telecomunicaciones operan hoy la banca digital, el comercio electrónico, los servicios públicos, las cadenas productivas y, con un crecimiento exponencial, la inteligencia artificial. La infraestructura digital ya no es solamente una industria; es infraestructura habilitadora para prácticamente todas las demás industrias”, destacó Aspe.
MRA