La Alianza Nacional de Pequeños Comercios (Anpec) pidió al gobierno mexicano no aumentar los productos con Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) para el ejercicio fiscal de 2027.
En su reporte semanal, la alianza explicó que ante el debate fiscal que se avecina con la presentación del Paquete Económico 2027, que formalmente arranca el martes 8 de septiembre con la entrega de las propuestas de Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos del Ejecutivo Federal al Congreso de la Unión, hace un llamado a que la búsqueda de una mayor recaudación no recaiga sobre el bolsillo de los consumidores.
El documento explica que para Anpec, el reto fiscal de 2027 no debe ser cobrar más impuestos al consumo popular, sino hacer efectivo el cobro de los impuestos que ya existen, particularmente, el Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Detalló que incrementar el IEPS a productos de alta demanda popular como los recientemente señalados: cerveza y aquellos con contenido de sodio, es una mala idea, pues esta medida termina por llegar directo al precio final de los productos y, por consecuencia, erosiona el poder adquisitivo de la gente, debilitando la economía familiar.
“El año pasado lo dijimos con claridad: no se debe castigar el consumo para recaudar, esta fórmula no resuelve los problemas de las finanzas públicas; por el contrario, genera efectos adversos que terminan pagando las familias y los pequeños comerciantes, como hoy podemos observar: alimenta la inflación, precariza el consumo, incentiva el crecimiento del mercado negro (como ejemplo el cigarro pirata) y termina empujando a más personas hacia la informalidad laboral”, señaló Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec.
Y explicó que durante años se ha pretendido justificar el IEPS bajo el amparo de mejorar la salud pública y desincentivar el consumo de determinados productos; sin embargo, afirmó que la salud pública no ha mejorado, el sector salud no ha elevado su presupuesto y sigue presentando grandes deficiencias y carencias.
Para la organización, la conclusión es "obvia": la realidad ha demostrado que el IEPS es, ante todo, un impuesto recaudatorio y que no existe tal cosa como un impuesto saludable.
"Frente a un escenario en el que las finanzas públicas enfrentan un boquete cercano a 350 mil millones de pesos, la discusión debería centrarse en cómo acabar con la elusión fiscal y hacer efectivo el cobro de ISR, pues hoy en México, con base en artilugios, se encuentran maneras para evadirlo y no pagarlo".
"La pregunta de fondo es sencilla: ¿por qué seguir cobrando más a quienes ya pagan, en lugar de hacer efectivo el cobro a quienes hoy encuentran mecanismos para no hacerlo?", condenó.
El documento explica que en el caso específico de la cerveza, el IEPS perjudicaría en gran medida a los pequeños negocios, ya que siendo una bebida de poca graduación y de consumo ampliamente extendido entre la población y que forma parte importante de la dinámica comercial de las tiendas de barrio, abarrotes y pequeños establecimientos de todo el país, terminaría reflejando un mayor precio al consumidor.
“El pequeño comercio no necesita más obstáculos, necesita consumidores con capacidad de compra y condiciones que le permitan mantener abiertas sus cortinas y seguir generando autoempleo y sustento para millones de familias. Por eso, elevar el IEPS en este momento sería no solamente una medida antipopular, sino también una decisión inoportuna y carente de sentido común económico”, concluyó Rivera.
MRA