Guillermo Rosales Zárate, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), advirtió que México mantiene un rezago frente a otras economías en la revisión de las condiciones en que circulan los vehículos.
Además, señaló que lo anterior permitiría detectar fallas que impactan la seguridad, las emisiones contaminantes y la generación de actividad económica.
Por su parte, el dirigente indicó que no existen avances para restablecer la norma que establecía la revisión de las condiciones mecánicas de los vehículos, misma que fue dejada sin efecto durante la administración de Andrés Manuel López Obrador.
“Es una asignatura pendiente que representaría un logro importante para el país en términos de seguridad, medio ambiente y, por supuesto, de actividad económica”, afirmó Rosales Zárate durante conferencia de prensa.
Asimismo, el presidente de la AMDA destacó que la colocación del país en la retaguardia de otras economías mundiales es parte de las condiciones negativas que imperan en él.
“México se sigue colocando a la zaga de la marcha de las mayores economías del mundo, e incluso de países de desarrollo medio e inferior al que nosotros tenemos. Es una condición negativa que impera en nuestro país”, agregó.
Criterios de evaluación automotriz de la NOM no se han retomado
La Norma Oficial Mexicana estableció criterios para evaluar las condiciones físico-mecánicas de vehículos automotores en circulación, con un peso bruto vehicular de hasta 3 mil 857 kilogramos.
Ante ello, Rosales Zárate recordó que la regulación fue impulsada para establecer una inspección técnica vehicular que permitiera evaluar el estado de las unidades en circulación, pero señaló que hasta ahora no se ha retomado el proceso.
Anteriormente, la AMDA ha planteado que México presenta un rezago considerable frente a otros países en la inspección técnica de vehículos, particularmente en los rubros relacionados con emisiones contaminantes y condiciones físico-mecánicas.
El señalamiento ocurre mientras la industria automotriz enfrenta cambios en sus cadenas de suministro y busca aumentar la participación de proveedores establecidos en México.
En este contexto, Julio Galván, de la Industria Nacional de Autopartes (INA), explicó que el organismo trabaja en un diagnóstico de las capacidades productivas instaladas en el país para identificar qué componentes y procesos pueden fabricarse localmente, así como cuáles continúan dependiendo de proveedores externos.
“La demanda ya está identificada, sabemos cuáles son los principales puntos, pero el siguiente paso que hemos estado buscando es, justamente, conectar la demanda con las capacidades que las empresas mexicanas tienen instaladas, para poderla convertir en un nuevo negocio y poder desarrollar justamente esta cadena de suministro y este desarrollo de proveedores que estamos impulsando desde la INA”, explicó.
Diagnósticos podrían atraer inversiones en fabricación de componentes
Por su parte, Galván agregó que este diagnóstico permitirá ubicar las áreas donde existen oportunidades para desarrollar nuevos proveedores y, con ello, generar condiciones para atraer o ampliar inversiones relacionadas con la fabricación de componentes.
En tanto, el trabajo de la INA incluye identificar los siguientes rubros:
- Capacidades instaladas
- Procesos
- Certificaciones
- Escalas de producción
- Costos.
Esto con el objetivo de detectar las brechas que aún existen dentro de la cadena automotriz y convertirlas en proyectos de desarrollo de proveedores.
Finalmente, para el sector, el fortalecimiento de estas capacidades cobra relevancia ante la integración productiva de Norteamérica y la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al buscar que una mayor proporción de los componentes requeridos por la industria pueda ser abastecida desde la región.
CQ