El Super Bowl LX volverá a ser mucho más que un espectáculo deportivo, pues durante ese fin de semana, se estima que el mercado estadunidense consumirá más de 127 mil toneladas de aguacate.
Lo anterior representa un crecimiento del 15 por ciento frente año pasado, de acuerdo con cifras de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (Apeam).
Volumen del consumo de aguacate mexicano
El repunte proyectado para el Super Bowl 2026 llega después de un periodo de menor dinamismo en el consumo, pues tras alcanzar un máximo de 137 mil toneladas en 2024, el volumen de aguacate mexicano destinado al mercado estadunidense descendió a 110 mil toneladas en 2025, reflejo de ajustes logísticos, presiones inflacionarias y una demanda más cauta
Este repunte enmarca una recuperación clara del consumo asociado al evento deportivo, devolviendo al aguacate mexicano a niveles cercanos a sus años de mayor demanda.
Avocados From Mexico calcula que este volumen equivale a cerca de 290 millones de piezas, una cifra que confirma que el “oro verde” sigue jugando en primera división, además de activar una maquinaria logística que comienza en las huertas mexicanas y termina en mesas, restaurantes y reuniones familiares a lo largo de Estados Unidos.
México concentra cerca del 30 por ciento de la producción mundial de aguacate, ya que representa el 97.5 por ciento de las exportaciones mexicanas del fruto verde, con ventas conjuntas superiores a 3 mil 858 millones de dólares.
Lo anterior quiere decir que nueve de cada diez aguacates exportados son de México, precisamente de Michoacán, esta posición lo mantiene como líder global tanto en producción como en exportación y dominio del sector aguacatero.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, explicó que la fortaleza productiva del estado descansa en una superficie superior a 182 mil hectáreas de huertas, distribuidas en municipios como:
- Uruapan
- Tancítaro
- Ario
- Nuevo Parangaricutiro
- Tacámbaro
- Peribán
Esa extensión permite que la producción anual supere un millón 300 mil toneladas, una cifra que explica por qué el estado es el corazón del sector.
“Esto permite que la industria aguacatera sea una de las principales fuentes de empleo y el sustento para miles de familias”, refirió el mandatario, desde una rueda de prensa.
Aguacate, libre de deforestación
En los últimos años, el volumen ya no es el único factor que define la competitividad del aguacate mexicano, pues la trazabilidad y el origen se han vuelto igual de relevantes, Ramírez Bedolla señaló que, para este año, el 90 por ciento del aguacate exportado desde Michoacán cuenta con la certificación Proforest Avocado, que garantiza que el fruto proviene de huertas libres de deforestación.
Para el Super Bowl LX, que se celebrará el domingo 8 de febrero, 68 municipios productores de aguacate en Michoacán comenzaron a enviar el fruto a distintas ciudades de Estados Unidos.
"Este evento representa uno de los periodos más intensos del año en términos de exportación y exige coordinación precisa entre productores, empacadores, transportistas y autoridades", refiere el mandatario.
Las cifras de la Secretaría de Economía confirman la dependencia del mercado estadunidense, ya que el aguacate mexicano se exporta a más de 30 países, entre ellos:
- Estados Unidos concentra el 87 por ciento de la venta internacional del cultivo en 2024
- Seguido por Canadá con 6.5 por ciento
- Japón con 2.7 por ciento
- Además de Corea del Sur y diversas economías europeas.
El atractivo del aguacate durante el Super Bowl no es sólo económico, sino también es cultural, Gabriel Villaseñor, presidente de la Apeam, explicó para medios, como la BBC, que el aguacate complementa uno de los platillos más populares en esta temporada, el llamado guachips, básicamente guacamole acompañado de totopos o chips de tortilla frita.
En Estados Unidos, este snack se ha instalado como una botana recurrente, tanto en restaurantes de comida mexicana como en reuniones privadas, una consultora de estudios de mercado atribuye su popularidad a la fuerte influencia de la cultura latina, que ha permeado la gastronomía y los hábitos de consumo.
Así, el guacamole se beneficia de una dinámica multicultural que incluye otros productos emblemáticos como tamales, tequila, limón y carnitas.
Para los productores mexicanos, este periodo representa el momento comercial más relevante del año, ya que 31 por ciento de las ventas totales al exterior se concentran entre diciembre y febrero.
El peso económico del “oro verde”
El impacto del aguacate en la economía mexicana va mucho más allá del Super Bowl, tan sólo en 2024, la producción del fruto superó los 56 mil 975 millones de pesos, colocándolo como el segundo cultivo más valioso del campo mexicano.
En la última década, su valor de producción ha crecido a una tasa promedio anual de 5.7 por ciento en términos reales.
Para la temporada 2025–2026, se proyecta que México exporte a Estados Unidos más de 1.13 millones de toneladas de aguacate, lo que marcaría un récord histórico.
Este crecimiento implica presión adicional sobre la logística y el financiamiento del sector.
“Los productores necesitan capital de trabajo para cubrir cosecha, empaque, transporte y certificaciones en tiempos cada vez más cortos. En un contexto de mayores costos logísticos y ciclos de pago prolongados, contar con liquidez suficiente permite responder a la demanda sin poner en riesgo la operación diaria”, señaló Carlos Missirian, vicepresidente de desarrollo de negocios de Mundi.
“La demanda del Super Bowl implicó producir y mover grandes volúmenes de aguacate fresco desde Michoacán al mercado estadunidense en pocas semanas. Sin liquidez, el riesgo de incumplir contratos o frenar el crecimiento es real”, afirmó por su parte Alfonso Miller, fundador de la empresa exportadora de aguacate, MIFA, quien coincidió en que la liquidez es determinante.
Botanas más caras y un negocio bajo presión
Sin embargo, en México este peso de oro verde tiene algunos retos, pues las botanas con aguacate resultan más caras o un negocio bajo presión, según el sondeo de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
Ahora organizar una reunión de diez personas para ver un evento deportivo ya no es tan barato como antes, un menú básico de botanas y bebidas, hot dogs, cerveza, papas de bolsa, totopos, guacamole y refrescos, puede costar hasta 2 mil 161 pesos, a esto se suman bebidas como tequila, así como una mayor variedad de alimentos, como lo son palomitas, nachos, alitas y hamburguesas, el gasto total puede subir a 4 mil 630 pesos.
Estas cifras representan un incremento de 12.83 por ciento frente al año pasado, cuando la versión básica costaba mil 938 pesos y la completa 4 mil 103.50 pesos, un reflejo claro de la presión inflacionaria que sigue marcando el ritmo del consumo en los hogares mexicanos.
Este aumento ocurre en paralelo al peso económico del aguacate, que mantiene una huella comercial de miles de millones de dólares en exportaciones hacia Estados Unidos, cercanas a 4 mil millones de dólares en 2025.
Sin embargo, el alto valor del producto también lo ha convertido en un blanco constante de las redes de extorsión, en regiones como Michoacán, esta práctica afecta a productores y a toda la cadena de abasto, distribución y comercialización.
Lo anterior resta entre tres y cinco por ciento al valor del negocio, una pérdida significativa dada la magnitud del mercado.
KL