Ante el riesgo de nuevas y las exportaciones agroalimentarias de México, el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) solicitó incrementar hasta 8 mil 500 millones de pesos el presupuesto del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), informó su director general, Luis Fernando Haro.
Al término de su intervención durante el evento de Syngenta "Innovación que llega al campo", el representante empresarial explicó que los recursos destinados al organismo sanitario rondan los 5 mil millones de pesos, por lo que se requieren entre 3 mil y 3 mil 500 millones adicionales para fortalecer la prevención, vigilancia y atención de riesgos sanitarios en el campo mexicano.
“Nos preocupa de sobremanera, y eso es algo en lo que estamos insistiendo mucho, el presupuesto para Senasica, porque prácticamente dejan el mismo presupuesto que tenía el año pasado, cuando en términos reales está disminuyendo”, señaló.
Explicó que aunque la propuesta del Presupuesto de Egresos contempla un incremento de 17 por ciento para la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), los recursos destinados a sanidad agroalimentaria permanecen prácticamente sin cambios, pese a las amenazas que enfrenta el sector.
Sostuvo que el fortalecimiento del Senasica resulta necesario para evitar afectaciones comerciales como las ocasionadas por el gusano barrenador del ganado, así como para prevenir la entrada de otras enfermedades y plagas.
Gusano barrenador deja pérdidas por 3 mil mdd
El director general del CNA detalló que las restricciones a las exportaciones de ganado mexicano por la presencia del gusano barrenador han impedido comercializar cerca de 1.5 millones de cabezas de ganado hacia Estados Unidos, con un impacto estimado de 3 mil millones de dólares en ingresos no percibidos.
“Vimos, por ejemplo, los exportadores de ganado, pues perdieron. Entró el gusano barrenador y se cerró la frontera. Fueron prácticamente 3 mil millones de dólares que dejaron de ingresar al país por no poder exportar casi 1.5 millones de cabezas de ganado”, explicó.
“Hay otros riesgos latentes, está la fiebre porcina africana, está la mosca del Mediterráneo y la verdad lo que nosotros insistimos mucho es que es fundamental. Si el día de mañana perdemos el estatus fitosanitario, ya ni nos preocupemos por el déficit comercial, porque al ratito ya no vamos a poder exportar nada”, puntualizó.
E indicó que los pequeños productores serían los más afectados ante una eventual emergencia sanitaria, debido a que cuentan con menos recursos económicos y técnicos para enfrentar enfermedades o plagas que comprometan su producción.
“Curiosamente, como todos los programas de apoyo van enfocados a los pequeños productores, pues al final de cuentas los que más pierden son los pequeños, porque ellos tienen menos capacidad para poder reaccionar ante un problema de una plaga, una enfermedad o algo que les pueda afectar en la producción”, resaltó.
En tanto, el representante empresarial remarcó que los recursos públicos destinados al campo se enfoquen en fortalecer la productividad, el financiamiento, la innovación tecnológica y la sanidad agroalimentaria, con el objetivo de proteger la producción nacional y mantener el acceso a los mercados internacionales.
PSAJ