Internacional
  • El deseo de Trump de obtener Groenlandia, ¿punto de quiebre con la OTAN?

  • El territorio ártico pertenece a Dinamarca, por lo que un hipotético ataque estadunidense afectaría a la OTAN.
Un militar patrulla las inmediaciones de La Haya, Holanda. AP

Fundada en 1949 sobre el principio de la defensa recíproca, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) —que en su artículo 5 prevé la ayuda mutua entre sus 32 países miembros en caso de agresión tendría los días contados en el supuesto de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumpla con su amenaza de anexionarse Groenlandia, un territorio autónomo que forma parte del reino de Dinamarca.

“Si un país de la OTAN ataca a otro país de la OTAN todo se acabará. Incluida nuestra OTAN y, en consecuencia, la seguridad que nos ha dado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial”, declaró este lunes sin ambages la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, a la cadena TV2. La premier reconoció que hay que “tomarse en serio” las amenazas de Trump.

La víspera, Frederiksen dijo que “no tiene sentido hablar de la necesidad de Estados Unidos de tomar el control de Groenlandia” y que Washington “no tiene derecho de anexionarse ninguno de los tres países del Reino danés (Dinamarca, Groenlandia y las Islas Faroe)”.

Tras el bombardeo estadunidense de Venezuela en la madrugada del pasado 3 de enero y la captura del ahora ex presidente Nicolás Maduro, un Trump envalentonado ha insistido en la necesidad estratégica de su país de anexionarse Groenlandia, la isla más grande del mundo y rica en recursos naturales como gas, petróleo y tierras raras.

Pero Frederiksen recordó que Dinamarca y, por lo tanto, también Groenlandia, forman parte de la OTAN y están protegidas por sus garantías de seguridad, además de que existe un acuerdo de defensa que Copenhague y Washington firmaron “hace décadas”.

La primera ministra danesa desmintió las afirmaciones de Trump en el sentido de que su país no defiende “adecuadamente” el territorio groenlandés y aseguró que su gobierno ha hecho “notables” inversiones en la seguridad de la isla.

En los últimos días, el presidente de Estados Unidos ha vuelto a la carga. En una entrevista el domingo con la revista The Atlantic, Trump denunció la presencia “por dondequiera” de naves “chinas y rusas” en torno a Groenlandia y subrayó que su país necesita, “sin duda”, ese territorio ártico.

Más tarde, a bordo del Air Force One, el republicano dijo a los periodistas que le preguntaban que “tenemos necesidad de Groenlandia para la seguridad nacional” e ironizó diciendo que lo único que ha hecho Dinamarca en materia de seguridad ha sido poner “un trineo tirado por perros”.

El fin de semana, pocas horas después del ataque a Venezuela, Katie Miller, quien fue subsecretaria de prensa en el primer mandato de Trump y está casada con Stephen Miller, vicejefe del gabinete político actual, además de figura de primer plano del movimiento MAGA (Make America Great Again), publicó en la plataforma X un mapa de Groenlandia completamente cubierta con la bandera estadunidense y con el mensaje “soon” (pronto).

Este martes, el propio Stephen Miller apoyó —en una entrevista con la cadena CNN— los planes de Trump sobre Groenlandia, argumentando que su país “es una superpotencia” y se comportará “como tal".

“Vivimos (...) en el mundo real que se rige por la fuerza, que se rige por el poder… Estas son las leyes de hierro del mundo”, remató.

“No somos Venezuela”

Groenlandia está en la mira de EU desde que el gobierno compró Alaska a Rusia
Groenlandia está en la mira de EU desde que el gobierno compró Alaska a Rusia. | AP

Aunque desde su primer gobierno (2017-2021) Trump amenazó con la anexión de Groenlandia, el contexto actual —con el ataque todavía fresco contra Venezuela y la captura de Maduro— ha disparado las alarmas en Europa sobre la posibilidad de que el próximo objetivo sea la isla ártica de más de dos millones de kilómetros cuadrados (un poco más grande que México) y posición estratégica.

“Nuestro país no debe ser comparado con Venezuela. Nosotros tenemos un país democràtico y así ha sido por muchos, muchos años”, declaró el lunes el jefe de gobierno groenlandés, Jens-Frederic Nielsen.

En conferencia de prensa, descartó un escenario en el que el control de Groenlandia cambie de mano “de la noche a la mañana”, subrayó su deseo de restaurar una “buena” cooperación con Estados Unidos y de fortalecer el diálogo con países aliados y con la OTAN.

Para el miércoles, Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, afirmó que “para el presidente Trump, todas las opciones siempre están sobre la mesa mientras evalúa qué es lo que más conviene a los intereses de Estados Unidos, pero quiero recalcar que la primera opción siempre ha sido la diplomacia”, declaró tras ser preguntada si Washington contempla acciones militares en Groenlandia.

Leavitt dijo que, desde el siglo XIX, varios presidentes estadunidenses han barajado la acción de la anexión de la isla como “beneficiosa para la seguridad” de su país.

Y justificó el argumento de “seguridad nacional”: “El presidente ha sido muy franco y claro con todos ustedes y con el mundo al afirmar que considera que lo mejor para los intereses de Estados Unidos es disuadir la agresión rusa y china en la región del Ártico, y por eso su equipo está debatiendo actualmente cómo podría llevarse a cabo una posible compra”, recalcó la portavoz.

Pero tanto ella como Stephen Miller dejaron claro que no se descartaba la posibilidad de enviar fuerzas armadas para anexionar la isla.

La isla, que fue colonizada por los vikingos en el siglo X, pasó al control de Noruega y Dinamarca, que estuvieron un tiempo unificadas bajo un mismo monarca y en 1814, tras el fin de esa alianza, se convirtió en colonia danesa.

En 1953 fue integrada en el reino de Dinamarca ya no como colonia sino como parte integrante y desde los años setenta ha ido avanzando con una autonomía cada vez mayor.

¿OTAN versus OTAN?

Los líderes de la OTAN se reunían en Holanda el martes. |Especial
Los líderes de la OTAN expresaron preocupación. |Especial

Este martes, los mandatarios de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Reino Unido y Dinamarca firmaron una declaración en la que dijeron que la seguridad del Ártico es una prioridad fundamental para Europa y señalaron que el futuro de Groenlandia y del reino danés solamente puede ser determinado por sus propios ciudadanos.

También recordaron que ese reino, incluido el territorio autónomo de Groenlandia, forma parte de la OTAN e insistieron que la seguridad en el Ártico debe alcanzarse de manera colectiva en coordinación con todos sus miembros, entre ellos Estados Unidos —definido como un “socio esencial” —, con el respeto de “los principios de la Carta de las Naciones Unidas”, como “la soberanía, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras”.

El lunes, uno de los primeros en apoyar a Dinamarca fue el primer ministro británico, Keir Starmer. “Solamente Groenlandia y el reino de Dinamarca y únicamente ellos deben decidir el futuro de Groenlandia”, declaró Starmer a la cadena Sky News.

En Vilna, la capital de Lituania, el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, aseguró que Groenlandia forma parte de Dinamarca y será defendida por la OTAN de cualquier amenaza.

“Groenlandia es como las islas Feroe, parte del reino de Dinamarca y como Dinamarca pertenece a la OTAN, Groenlandia también tendrá que ser defendida por la OTAN”, dijo en rueda de prensa al lado de su par lituano, Kestutis Budrys, quien expresó su solidaridad con Copenhague.

En París, el portavoz de la cancillería francesa, Pascal Confavreux, igualmente subrayó que Groenlandia pertenece a sus propios habitantes y a los daneses y que no se pueden modificar las fronteras con el uso de la fuerza.

El presidente francés, Emmanuel Macron, visitó en junio pasado Nuuk, la capital de la isla, para expresar “el apoyo de París a la soberanía y a la integridad territorial de Dinamarca y de Groenlandia”.

En el mismo sentido se manifestaron este lunes los primeros ministros de Suecia, Ulf Kristersson, y Noruega, Jonas Gahr Store, quienes expresaron su apoyo total al país vecino.

Por su parte, el jefe del gobierno español, Pedro Sanchez, dijo en su cuenta en X que “el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de todos los Estados es un principio innegociable. De Ucrania a Gaza, pasando por Venezuela”.

Sánchez insistió que “España estará siempre en el compromiso activo con Naciones Unidas y en la plena solidaridad con Dinamarca y el pueblo de Groenlandia”.

En Bruselas, la portavoz de Exteriores de la Unión Europea, Paula Pinho, declaró en rueda de prensa que, a diferencia de Venezuela, Groenlandia es aliada de Estados Unidos y está protegida por la OTAN. “Por lo tanto, apoyamos completamente a Groenlandia”, dijo.

El artículo quinto

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante una reunión con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. |AP
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante una reunión con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. |AP

La OTAN es una alianza militar que reúne a 32 países con el objetivo de garantizar la seguridad recíproca, lo que significa que si uno de sus miembros es atacado los otros se comprometen a defenderlo.

El Tratado, firmado en abril de 1949, está compuesto por 14 artículos. El quinto establece que “un ataque armado contra uno o más” países que forman parte de la Alianza en Europa o en América del Norte, “será considerado como un ataque directo contra todos” los miembros, que se comprometen a “ayudar a las partes atacadas emprendiendo inmediatamente, individualmente o en acuerdo con las otras partes, las acciones que considerara necesarias, incluido el uso de la fuerza armada”.

Como recuerda el sitio oficial de la OTAN, el artículo 5 ha sido invocado solamente una vez en la historia, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos. Algunas medidas de defensa colectivas han sido adoptadas en otras tres ocasiones bajo pedido de Turquía: en 1991 durante la Guerra del Golfo Pérsico, en 2003 con la guerra en Irak y en 2012 en respuesta al conflicto en Siria.

De cumplirse la amenaza de Trump de hacerse de Groenlandia se abriría una situación sin precedentes, pues se trataría de una agresión de un país (el principal) de la OTAN contra otro miembro, por lo que la Alianza, como ha advertido la primera ministra danesa, entraría en una crisis sin precedentes y dejaría prácticamente de existir.

Además, en teoría, si Estados Unidos ataca militarmente a Groenlandia, que es territorio semiautónomo de Dinamarca, se daría una agresión contra un Estado soberano de la Unión Europea por lo que el país agredido (que forma parte tanto de la OTAN como de la UE) podría invocar también el artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea que prevé igualmente la ayuda y la defensa recíproca, dice el analista Luca Faietti.

Un escenario de ese tipo, resalta, llevaría a la más grave crisis política y estratégica entre aliados occidentales desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, con efectos desestabilizadores globales.

En un artículo sobre el tema, el general Giuseppe Cucchi, ex director del Departamento de la Información para la Seguridad (DIS, por su sigla en inglés) del gobierno italiano resaltó que la UE solamente tiene a la OTAN como posible instrumento militar, al no haber sido capaz, por intereses nacionales de los miembros, de construir una defensa únicamente europea garantizar la seguridad de su territorio.

SNGZ

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