En 2021, la brigada antidrogas estadunidense recibió información de una célula de traficantes de armas que operaba en un país de la península balcánica.
De acuerdo con la investigación de MILENIO, la preocupación de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) creció cuando supieron que su líder, Peter Dimitriv Mirchev, intentaba vender armas, municiones y equipo táctico a una de las redes criminales más poderosas del mundo: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Un año después, un agente encubierto infiltró la operación y logró que Mirchev y varios de sus acólitos cayeran en la trampa de una compra falsa. Los cuatro ya fueron arrestados y su líder, Mirchev, busca ser enjuiciado este año.
MILENIO confirmó para esta investigación que el 1 de abril, luego de que días antes llegara a Alexandria, Virginia, extraditado desde España, Mirchev compareció junto a uno de sus coacusados, Elisha Odhiambo Asumo, para solicitar un juicio expedito en su contra.
¿Qué se sabe acerca del caso?
El juez del caso, Anthony Trenga, determinó que el juicio se lleve a cabo el 19 de octubre, a las 10:00 horas, para cuando tanto la fiscalía estadunidense como la defensa del búlgaro deberán tener listos sus casos.
“Estados Unidos, en juicio, establecerán esos elementos principalmente a través del testimonio de testigos cooperantes y corroborando evidencia que incluye registros de viajes, declaraciones bancarias y otra evidencia física como el aseguramiento de armas vendidas con documentos falsos”, apunta Washington.
Los cargos, por tráfico de drogas, de armas y apoyo a una organización terrorista, podrían dejar a los acusados tras las rejas por el resto de su vida, en caso de ser encontrados culpables.
La evidencia y la narrativa se basan en una investigación de la DEA, que tenía en la mira a la red de tráfico de armas de Mirchev por vínculos con otro prolífico traficante de armas, Viktor Brout, previamente encontrado culpable y sentenciado por crimen organizado.
La agencia antidrogas estadunidense recibió información de una fuente confidencial que le aseguró que Mirchev quería vender armas al Cártel Jalisco en México.
Así identificaron la red de armas internacional
En marzo de 2022, la DEA logró insertar a un agente encubierto en una reunión con Mirchev en Sofía, Bulgaria. El agente se hizo pasar por un representante del CJNG. Mirchev le mostró un catálogo de armas de fuego: desde subametralladoras hasta un tanque, pasando por lanzacohetes.
Pero el agente decidió mantener la primera compra con un menor perfil: 50 rifles AK-47. En la reunión, que fue grabada por el agente, se estableció claramente que las armas iban dirigidas para el cártel jalisciense, pero que a Mirchev le dio igual.
“Tenemos que hacer algo de dinero”, dijo el búlgaro.
Así que el trato fue cerrado, y Mirchev le presentó al agente encubierto a uno de sus colaboradores, el keniano Elisha Odhiambo Asumo, quien se encargaría de conseguir documentación falsa para certificar el destino de las armas y encubrir la operación de tráfico.
El agente encubierto de la DEA pagó 30 mil dólares a Asumo, quien en enero de 2023 entregó un certificado falso de usuario final a nombre del Ejército de Tanzania, con ayuda de un tercer operador, el tanzano Subiro Osmund Mwapinga, quien junto a Michael Katungi Mpweire se encargaba de conseguir documentación falsa para la venta de armas de fuego.
Finalmente, los 50 rifles AK-47 costaron otros 37 mil dólares, que fueron transferidos a una cuenta en Bulgaria vinculada a Mirchev, para que las armas fueran adquiridas y enviadas al comprador. El equipo fue asegurado y ahora forma parte de la evidencia en contra de los acusados.
“Los rifles fueron enviados desde Bulgaria al puerto de Elefsis en Grecia. Tras llegar al puerto, autoridades griegas, en cooperación con autoridades de Estados Unidos, aseguraron los rifles”, señala la fiscalía estadunidense.
Mirchev y su red no se enteraron del aseguramiento, así que siguieron adelante con su operación y consiguieron un documento falso que indicaba que las armas sí habían llegado a manos de las fuerzas armadas tanzanas, así que los ahora acusados negociaron otro cargamento, pero esa vez a lo grande, con una cuenta millonaria por armas de fuego e incluso sistemas antiaéreos.
“La factura era por más de 53 millones de euros en armas y munición, incluyendo el sistema de armas antiaéreas ZU-23, lanzacohetes y lanzagranadas, equipo de visión nocturna y drones. La factura también incluía 2 mil rifles de asalto AK-47M y millones de rondas de munición de varios calibres”, asegura Washington.
Mirchev fue arrestado en abril de 2025 en España, con base en una solicitud de extradición del gobierno estadunidense, y en marzo del 2026 fue entregado a Estados Unidos, donde dos de sus colaboradores también ya se encuentran siendo procesados. Solo Mpweire se encuentra en búsqueda y captura.
MD
