Una nueva alerta en Sudamerica fue declarada ante la propagación del Sporothrix brasiliensis, un hongo que se instala en los gatos y otros felinos, el cual puede ser transmitido a humanos a través de un proceso de zoonosis.
Este contacto provoca una enfermedad llamada esporotricosis, la cual se contagia a las personas a través de heridas en la piel, invadiendo partes más profundas de la capa cutánea, explica la Organización Mundial de las Salud (OMS). El más reciente brote fue identificado en Uruguay tras un caso seguido desde el 2025, en el que una familia y sus mascotas resultaron afectadas, declara el Instituto de Higiene de Uruguay.
¿Qué se sabe del Sporothrix brasiliensis?
Este hongo suele producirse en climas tropicales y subtropicales, por lo que Brasil y otros países de América del Sur han sido alcanzados por este hongo.
Existen dos formas de contraer el Sporothrix brasiliensis, ambas de forma cutánea:
- Por restos vegetales
- Por contagio animal (de forma zoonótica)
En el segundo panorama, puede ocurrir por el arañazo o mordedura de un gato, como se presume que ocurrió en el caso de la familia de Uruguay. Además de ello, se puede contraer por el contacto directo con heridas o secreciones del animal, o inhalación de estornudos de felinos que porten el hongo.
Signos y síntomas
La esporotricosis suele presentarse con nódulos en zonas expuestas de la piel, como la cara, piernas o brazos. También puede afectar a las mucosas, como la boca, y a otros lugares, incluidos los ojos.
Cuando las personas enferman por infecciones relacionadas con los gatos, pueden aparecer erupciones cutáneas adicionales porque su sistema inmunitario reacciona a los gérmenes.
En raras ocasiones, pueden manifestarse formas profundas de esporotricosis susceptibles de provocar artritis, infección respiratoria e incluso meningitis.
¿Cómo se puede tratar la enfermedad?
Para combatir la infección suelen usarse tratamientos con itraconazol oral o terbinafina. También se han utilizado soluciones saturadas de yoduro potásico por vía oral, recetados por un médico.
La OMS señala que no hay medidas preventivas para esta enfermedad, además de la detección temprana y el tratamiento de los gatos infectados.
Las infecciones causadas el hongo que los gatos transmiten a humanos suelen requerir tratamientos más prolongados, de tres a cuatro meses.
"La asociación de algunos brotes de esporotricosis a fenómenos meteorológicos que provocan inundaciones parece indicar que la aparición de esta micosis puede verse afectada por el cambio climático", explica la OMS.
MD