Migrantes y refugiados volvieron a ocupar hoy las vías del tren del paso fronterizo de Idomeni, situado en el norte de Grecia junto a la frontera con Macedonia, exigiendo que ese país abra sus puertas y les permita continuar su viaje hacia el norte de Europa.
La policía había logrado romper esta mañana de forma pacífica el bloqueo, que duraba ya diez días, informaron los medios griegos. Pero cuando acaban de retirarse los últimos, unos 50 nuevos manifestantes se sentaron en las vías.
El centro de gestión de crisis del gobierno griego se pronunció de nuevo en contra del uso de la violencia en Idomeni, al considerar que más tarde o más temprano los migrantes se irán de forma voluntaria para ir a campos de acogida organizados en el interior del país.
Sin embargo, la situación en estos momentos no apunta en esa dirección: según informó el portal de noticias griego "The Toc", la cifra de personas varadas en Idomeni aumentó en los últimos días incluso en mil personas, situándose en más de trece mil.
Ese fenómeno fue observado también por los cooperantes en el puerto del Pireo, cerca de la capital Atenas, al que hoy no llegaron nuevos migrantes desde las islas pero donde la gente que espera aumentó en 200 personas, hasta más de 5,600. "La gente va a los campamentos y se encuentran allí con malas condiciones o con lugares abarrotados, así que regresan al Pireo", contó una reportera de la televisión Skai.
Los refugiados vuelven a ocupar las vías del tren en Idomeni
Migrantes y refugiados exigen que Macedonia abra la frontera con Grecia y les permita continuar su viaje hacia el norte de Europa, mientras el gobierno griego se resiste a usar la fuerza.
Atenas /