El término riada se refiere a una crecida desmedida, repentina y destructiva del flujo de un río o arroyo.
A diferencia de una inundación común donde el agua va subiendo poco a poco, una riada llega en cuestión de minutos como una inmensa ola llena de fuerza. Te explicamos a detalle de qué se trata esto y por qué hay una importante cifra de pérdidas humanas en Nepal.
¿Cómo se originó la riada en Nepal?
- Cuando este fenómeno ocurre en zonas de montaña, el agua no viaja sola; se mezcla con lodo, piedras, troncos y cualquier objeto que encuentre a su paso, convirtiéndose en un torrente imparable, así como peligroso.
- La geografía de Nepal lo convierte en uno de los lugares más vulnerables del planeta ante este tipo de desastres naturales. Al albergar las cordilleras más altas del mundo, como los Himalayas, sus valles son extremadamente estrechos y pronunciados.
- Esto significa que cualquier masa de agua o desprendimiento que se origine en las cumbres toma una velocidad descomunal al bajar, agarrando una fuerza capaz de arrasar poblados enteros en su trayectoria.
- La causa principal detrás de esta catástrofe no fue simplemente una lluvia fuerte de temporada, sino un fenómeno mucho más complejo: el colapso masivo de un glaciar en las alturas.
- Un enorme bloque de hielo y roca se desprendió de la montaña, generando un impacto tan violento que los sismógrafos de la región lo registraron inicialmente como si se tratara de un terremoto de intensidad moderada.
- Al romperse el glaciar, liberó de golpe millones de metros cúbicos de agua, hielo y tierra que estaban retenidos en la parte alta; toda esa masa se deslizó por las pendientes a una velocidad bastante rápida, mezclándose con la tierra del camino y formando lo que los expertos describen como un verdadero tsunami de barro. Esta pared de lodo y escombros alcanzó alturas impresionantes mientras descendía por los cauces de los ríos.
- El cambio climático ha jugado un papel fundamental en el aumento de este tipo de riesgos en el Himalaya; el incremento global de las temperaturas está acelerando el derretimiento de los glaciares y debilitando el suelo congelado que mantiene unidas las rocas en las cumbres.
- Este desequilibrio provoca que los desprendimientos sean cada vez más frecuentes, violentos e impredecibles para las comunidades que viven abajo.
¿Qué pasó en Nepal?
- Recientemente una devastadora riada golpeó duramente esta región montañosa, dejando un trágico saldo de cientos de personas fallecidas y muchas más desaparecidas.
- El impacto de esta tragedia sacudió al mundo no solo por la cantidad de víctimas, sino por la rapidez con la que un entorno se transformó en un escenario de caos y destrucción.
- Uno de los factores que elevó dramáticamente la cifra de víctimas mortales fue la coincidencia del desastre con una época de alta afluencia de personas.
- En esos días se celebraban festividades locales que atrajeron a miles de peregrinos, sumados a los turistas y senderistas extranjeros que recorren habitualmente las rutas de montaña de Nepal. La zona estaba mucho más concurrida de lo normal cuando bajó la masa de agua.
¿Cuáles fueron las afectaciones de la riada?
La velocidad del torrente no dio margen alguno para activar alertas tempranas o evacuaciones de emergencia y las aldeas ubicadas a las orillas de los ríos recibieron el impacto de la corriente en cuestión de segundos.
- La fuerza del agua fue tan brutal que borró del mapa viviendas, puestos de descanso y pequeñas comunidades enteras antes de que la gente pudiera reaccionar o buscar refugio.
- Además de las pérdidas humanas, la riada destruyó por completo la infraestructura básica de la región. El paso de la corriente derribó decenas de puentes, se llevó tramos enteros de carreteras y destruyó centrales hidroeléctricas.
- Esto dejó a zonas enteras completamente incomunicadas con el resto del país, complicando desde los primeros minutos cualquier intento de escape o auxilio.
- El trabajo de los equipos de rescate se convirtió en un desafío titánico debido a las condiciones del terreno tras el desastre, pues con las vías de acceso destruidas, la única forma de llegar a los puntos más afectados era a través de helicópteros, pero el mal tiempo y la geografía accidentada dificultaban enormemente los aterrizajes y las labores de búsqueda entre toneladas de lodo.
Riada deja más de 17 mil niños en vulnerabilidad
El impacto de la gigantesca riada que azotó la frontera entre Nepal y la región autónoma del Tíbet ha alcanzado niveles devastadores para la población infantil.
- Según cifras de Unicef, más de 17 mil niños y niñas sufren las secuelas de este desastre natural, que ya se ha cobrado la vida de al menos 14 menores.
- La violencia del torrente borró del mapa viviendas, escuelas e instalaciones médicas en cuestión de minutos, dejando a los sobrevivientes en una situación de extrema vulnerabilidad y sin un techo seguro.
- El saldo de la catástrofe sigue aumentando drásticamente mientras los equipos de rescate continúan las labores en ambos lados de la frontera.
- En suelo nepalí, las autoridades han recuperado cientos de cuerpos arrastrados por la corriente a lo largo de kilómetros, mientras que en la zona tibetana persisten cientos de personas incomunicadas.
- Con una cifra que roza los 400 fallecidos y alrededor de mil 400 desaparecidos, la tragedia se vuelve aún más compleja por la falta de un mecanismo de coordinación oficial entre China y Nepal para unificar los balances de víctimas.
- La pérdida de infraestructura esencial ha empeorado drásticamente el panorama de emergencia para los más pequeños con la destrucción total o parcial de decenas de colegios y centros de salud ha dejado a miles de niños sin acceso a educación ni a servicios médicos básicos.
- Las inundaciones cortaron carreteras y puentes clave, dejando a comunidades enteras completamente aisladas e inaccesibles para el transporte de ayuda humanitaria urgente.
Lo sucedido en Nepal ha resultado en una severa crisis que deja como recordatorio la fuerza incontrolable de la naturaleza, así como las graves consecuencias que trae el cambio ambiental en regiones vulnerables del planeta.
Con información de EFE
KVS