El presidente español, Pedro Sánchez, reiteró su apoyo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero tras su imputación por un juez de la Audiencia Nacional, por pertenencia a organización criminal y los presuntos delitos de tráfico de influencias y falsedad documental en el caso de la aerolínea Plus Ultra.
“Lo vuelvo a reafirmar hoy aquí: toda la colaboración con la justicia, todo el respeto a la presunción de inocencia del presidente Zapatero y todo mi apoyo al presidente Zapatero”, expresó Sánchez tras su encuentro con el Papa León XIV en el Vaticano, y reiteró que no convocará elecciones anticipadas.
Afirmó que ha tenido la oportunidad de leer el auto judicial y ha comentado con “personas que saben mucho más de derecho” que él y por eso “no hay motivo suficiente” para que cambie de posición.
Investigación en curso
La de Zapatero, se trata de una investigación sobre presunto lavado de dinero en el rescate público de 53 millones de euros que el Gobierno entregó a Plus Ultra, de capital venezolano, tras la pandemia, por lo que el magistrado José Luis Calama llamó al expresidente para que declare al levantar el secreto de sumario.
La línea de investigación del caso de la aerolínea que afecta a Zapatero se basa principalmente sobre sus contactos para la obtención de contratos, con el tráfico de influencias como eje de las pesquisas contra Zapatero.
En marzo, Zapatero compareció en el Senado y admitió que había realizado trabajos de consultoría para su amigo Julio Martínez, empresario que estuvo contratado por la aerolínea como lobista para sus problemas en Venezuela y que en su momento fue detenido.
La empresa Análisis Relevante, de Martínez, pagó entre 2020 y hasta el año pasado 70 mil euros brutos al año a Zapatero por unos trabajos de consultoría que, según el ex jefe del Ejecutivo, hacía “a precio de mercado”.
También contrató a las dos hijas de Zapatero para “trabajos de marketing”, cuyas instalaciones fueron registradas por la policía.
Caso Plus Ultra
La Fiscalía Anticorrupción sostiene que la aerolínea Plus Ultra hizo un “uso indebido” del rescate de 53 millones de euros que el Gobierno le concedió en la pandemia porque al menos parte de esos fondos fueron utilizados para blanquear dinero “ilícito” procedente de Venezuela, según consta en la querella presentada por el Ministerio Público.
Este caso ha provocado que la oposición, es decir, la derecha (Partido Popular) y la ultraderecha (Vox) presione al presidente para convocar elecciones anticipadas, algo que Pedro Sánchez descartó, de momento, al aclarar que serán cuando correspondan, es decir, el próximo año.
En otro orden, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ingresó a la sede nacional del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la madrileña calle Ferraz en el marco de una investigación de la Audiencia Nacional. El juez Santiago Pedraz, en una pieza secreta, ordenó que los agentes se personaran para requerir diversa documentación y archivos electrónicos de una presunta trama dirigida a desestabilizar los procedimientos judiciales que afectaban al PSOE o al Gobierno.
LJ