El ataque sin precedentes de Donald Trump contra León XIV demuestra la impotencia del propio mandatario estadunidense y ha empujado al pontífice a convertirse en el referente internacional por excelencia del antitrumpismo, según expertos consultados por MILENIO.
El Papa, que el lunes pasado dijo no temer a la administración de Trump, declaró este martes desde Argelia, a donde llegó la víspera en la primera etapa de su gira de 10 días en el continente africano, que el “corazón” de Dios “no está con los malvados, ni con los prepotentes, ni con los soberbios”, sino que está con los “humildes” y “con ellos conduce su reino de amor y paz”.
“El corazón de Dios está desgarrado por las guerras, por la violencia, por las injusticias y las mentiras”, sentenció.
El ataque de Trump a León XIV
Desde su red Truth Social, Trump arremetió el domingo por la noche contra el primer Papa estadunidense de la historia, al que llamó “débil con el crimen y terrible en política exterior” por su oposición a la guerra contra Irán y su rechazo a la retórica belicista y a las políticas de Washington contra la inmigración.
Trump también lo acusó de “complacer a la izquierda radical” y proclamó: “No quiero un Papa que crea que está bien que Irán tenga el arma nuclear. No quiero un Papa que crea que es terrible que Estados Unidos haya invadido Venezuela (...) No quiero un Papa que critique al presidente de Estados Unidos porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido por una aplastante mayoría”.
En su extenso post en Truth Social, Trump dijo preferir a Louis Prevost, el hermano del pontífice, al que definió como “totalmente MAGA” y llegó a decir que si León XIV fue elegido al frente de la Iglesia católica fue gracias a él.
“No estaba en ninguna lista para ser Papa y solo fue puesto ahí por la Iglesia porque era estadunidense, y pensaron que esa sería la mejor manera de tratar con el presidente Donald J. Trump”, pregonó.
Igualmente, el presidente estadunidense criticó a León XIV por el supuesto miedo de la Iglesia a su administración, en comparación con la postura durante la pandemia cuando, según Trump, eran arrestados “sacerdotes, ministros y a cualquiera que asistiera a un servicio religioso”.
El Papa no teme a Trump
Interrogado por los periodistas que lo acompañan en su gira de 10 días por Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, el Papa declaró el lunes 13 de abril no tener miedo de “la administración Trump”.
En la primera ocasión que citó textualmente el apellido del presidente estadunidense, León XIV mostró serenidad, pero no dio ni un paso atrás en su crítica a la guerra.
“No tengo miedo a la administración Trump (...) Seguiré hablando en voz alta contra la guerra”, dijo en el avión que lo llevó a Argel, primera etapa de su visita al continente africano.
Nacido en Chicago pero también con nacionalidad peruana, el pontífice aseguró no querer entrar en un debate con Trump, aunque aclaró que “el Evangelio es claro” y “la Iglesia tiene la obligación moral de estar contra la guerra”.
“No somos políticos, no vemos la política exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz. No creo que el mensaje del Evangelio deba ser tergiversado, como algunos lo están haciendo. Yo sigo hablando contra la guerra, tratando de promover la paz, el diálogo y el multilateralismo con los Estados para encontrar soluciones a los problemas”, declaró.
Resaltó que “demasiadas personas sufren hoy, demasiadas personas inocentes han sido asesinadas y creo que alguien debe alzar la voz y decir que hay una mejor manera”.
Trump demuestra impotencia
Para el teólogo jesuita Antonio Spadaro, subsecretario del ministerio para la Cultura y la Educación del Vaticano, el ataque de Trump al papa demuestra el “malestar profundo” y la “impotencia” del presidente, pues “cuando el poder político se ensaña contra una voz moral, es porque no logra contenerla, no puede asimilarla y entonces busca deslegitimarla”.
“En ese sentido va el ataque de Trump al Papa: el ataque de un hombre político a un hombre que expresa valores morales. Es también la expresión de la desesperación e impotencia y de la imposibilidad de fagocitar al Papa dentro de los propios esquemas”, dice Spadaro en entrevista con MILENIO.
Para el vaticanista Marco Politi, autor, entre otros libros, del bestseller internacional Su Santidad, dedicado a Juan Pablo II y escrito junto con el premio Pulitzer Carl Bernstein, el ataque de Trump al pontífice “es algo muy primitivo y medieval que nos hace retroceder siglos atrás cuando reyes y emperadores contendían el poder al Papa”.
Pero sobre todo, dice Politi a MILENIO, “es un gran error de Trump”, que contribuye a alejarlo de obispos y católicos estadunidenses que “ya estaban conmocionados por la política brutal contra los inmigrantes” llevada a cabo por su administración.
“Es un error incluso más grande porque atacar tan frontalmente al Papa significa perder todavía más credibilidad al interior del mundo católico estadunidense que votó por el Partido Republicano y a unos meses de las elecciones de medio periodo”, señala.
También Spadaro considera que el ataque de Trump a León XIV tendrá repercusiones entre los católicos de Estados Unidos y resalta que el enfrentamiento no tiene precedentes en la era moderna.
“En el pasado, hace siglos, hubo ataques, como el ultraje de Anagni”, dice el teólogo jesuita en relación a un incidente ocurrido en 1303, cuando el Papa Bonifacio VIII fue abofeteado y hecho prisionero por enviados del rey Felipe IV de Francia en esa ciudad del centro de Italia.
“Eran otros tiempos, en época moderna no se había visto un ataque como el de Trump contra León XIV”, precisa Spadaro.
Explica, sin embargo, que el Papa “no se deja arrastrar al lenguaje de la fuerza, de la seguridad o del interés nacional” y recuerda que el sábado, durante su oración por la paz en San Pedro, León XIV habló de la necesidad de poner “un límite a ese delirio de omnipotencia que a nuestro alrededor se hace cada vez más impredecible y agresivo”.
“Reducir la cuestión a un duelo personal entre Trump y el Papa favorece a quien quiere transformar a León XIV en un adversario de parte, pero el Papa no está en contra de un presidente, está en contra del mecanismo que convierte a la guerra en algo aceptable e inevitable, que es un mecanismo activado por Trump, pero también por otros líderes políticos”, resalta.
Según Spadaro, si León XIV fuera irrelevante e inofensivo, no merecería los ataques de Trump, pero, en cambio, es atacado directamente, señal de que “su palabra incide”.
El Papa y sus críticas a la guerra
Para Politi, León XIV, elegido el 8 de mayo de 2025, no quería, a pesar de ser crítico de la administración de Trump, aparecer públicamente como un líder anti-trumpiano.
“Por eso durante los meses pasados siempre quiso que las críticas fueran hechas por los obispos de Estados Unidos, o por el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin”.
Pero en opinión del experto, la guerra “desquiciada e ilegal” de Estados Unidos e Israel contra Irán ha impulsado al Papa a criticar cada vez más abiertamente a Trump.
“El Papa, recuerda Politi, dijo el Domingo de Ramos algo que tuvo impacto en el corazón de la ideología trumpista, pues citó al profeta Isaías cuando exclamaba que ‘incluso si realizan muchas oraciones, no escucharé, pues sus manos están manchadas de sangre’, además de que consideró inaceptable la amenaza del presidente estadunidense de destruir Irán y hacerlo regresar a la edad de la piedra”.
“El Papa, que al inicio no quería ser visto públicamente como una figura anti Trump, ha sido empujado por la política del presidente estadunidense y por el último ataque a convertirse en el referente mundial del antitrumpismo”, concluye el experto.
LJ
