Las declaraciones de Kylian Mbappé sobre un meme que lo comparaba con Mao Zedong provocaron una polémica que trascendió el futbol y generó reacciones en China. El delantero francés del Real Madrid ofreció disculpas públicas, después de reconocer que sus comentarios habían podido ofender a aficionados y miembros de la comunidad china en el mundo.
La controversia escaló hasta las plataformas digitales y el ámbito comercial, con medidas contra contenidos relacionados con el futbolista y afectaciones a retransmisiones de LaLiga. El Ministerio de Exteriores chino advirtió que las palabras que «hieren los sentimientos del pueblo chino» serían rechazadas por distintos sectores de la sociedad. Pero ¿quién fue Mao Zedong y por qué su figura continúa siendo tan sensible en China, a 50 años de su muerte?
¿Quién fue Mao Zedong?
Mao Zedong fue el líder revolucionario que fundó la República Popular China en 1949 y una de las figuras más influyentes y controvertidas de la historia contemporánea del país.
Nacido el 26 de diciembre de 1893 en Shaoshan, provincia de Hunan, se acercó al marxismo en una China marcada por la inestabilidad política y las presiones extranjeras. En 1921 participó en la fundación del Partido Comunista de China (PCCh) y, después de años de conflictos y una guerra civil, encabezó la victoria comunista.
El 1 de octubre de 1949 proclamó la República Popular China desde la plaza de Tiananmen, en Pekín. Para sus seguidores, Mao simboliza la unidad nacional y el nacimiento de un nuevo Estado; sin embargo, su gobierno también quedó marcado por políticas que provocaron graves consecuencias sociales.
El Gran Salto Adelante y la hambruna
Entre las campañas más controvertidas de Mao estuvo el Gran Salto Adelante, impulsado a finales de la década de 1950 para acelerar la industrialización y transformar la producción agrícola.
Las políticas aplicadas contribuyeron a una hambruna que, según estimaciones académicas citadas por EFE, causó entre 16 y 30 millones de muertes.
Otro episodio decisivo fue la Revolución Cultural, iniciada en 1966 y prolongada hasta 1976. La campaña desencadenó persecuciones, violencia y la destrucción de parte del patrimonio cultural chino. En 1981, el propio Partido Comunista calificó ese periodo como una «grave calamidad», aunque mantuvo la defensa de Mao como figura fundacional del régimen.
¿Por qué China conserva la imagen de Mao?
Mao murió el 9 de septiembre de 1976, pero su presencia permanece en los espacios más representativos de China. Su retrato continúa en la puerta de Tiananmen, su cuerpo embalsamado se conserva en un mausoleo y su rostro aparece en los billetes de yuanes.
Esta presencia responde, en parte, al papel que desempeña en la legitimidad histórica del Partido Comunista. Una resolución de 1981 estableció que sus «méritos» fueron lo principal y sus «errores», lo secundario, una fórmula que permite reconocer los daños de algunas de sus políticas sin renunciar a su legado político.
Para el analista Xulio Ríos, autor de China: la modernización permanente, Mao puede ser objeto de crítica histórica, pero cuestionar excesivamente su figura también puede poner en entredicho el relato fundacional del partido gobernante.
De Mao a Xi Jinping: el peso de la continuidad
Bajo el liderazgo de Xi Jinping, la figura de Mao ha recuperado una presencia más visible que durante la etapa de Deng Xiaoping, quien impulsó reformas económicas que alejaron a China de algunos principios del modelo maoísta.
Actualmente, Mao representa el origen revolucionario del sistema político, mientras que Deng está asociado con la transformación económica del país. El discurso oficial destaca esa continuidad histórica y también recupera ideas como la autosuficiencia y la resistencia a las presiones extranjeras.
Sin embargo, los investigadores Neil Thomas y Lobsang Tsering, del Center for China Analysis de Asia Society, advierten que existen diferencias importantes entre ambos liderazgos: Mao abrazaba la disrupción, mientras Xi privilegia el orden.
Un legado que sigue dividiendo
La imagen de Mao también está protegida por límites a las expresiones públicas que cuestionan su figura. EFE documentó el caso del artista Gao Zhen, condenado a tres años de prisión por esculturas satíricas sobre el antiguo dirigente, un proceso que Amnistía Internacional criticó por la aplicación retroactiva de la legislación.
La polémica con Mbappé refleja la sensibilidad que rodea a una figura que no representa únicamente a un antiguo gobernante, sino también un símbolo de la historia nacional china.
A 50 años de su muerte, Mao Zedong continúa siendo un personaje de contrastes: fundador de la República Popular China y protagonista de una transformación histórica, pero también responsable político de campañas que dejaron millones de víctimas. Su retrato permanece en monumentos y espacios oficiales porque su legado sigue ligado al partido que gobierna el país. Por eso, una controversia nacida de un meme futbolístico terminó conectada con la memoria, la identidad y la política de China.
Con información de EFE
CHZ