Internacional

El 'jogo bonito' de Lula da Sila: "De colgar los botines" a golear a Flávio Bolsonaro en elecciones de Brasil

Tras una remontada electoral, Lula prometió dedicar las 24 horas del día a su nuevo gobierno y destacó sus planes para impulsar la transformación digital de Brasil.

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En la segunda vuelta presidencial en Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, jogo bonito, y no solo remontó, goleó a su rival en las urnas del candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, representante de la extrema derecha.

Por lo que su retiro, colgar los botines, tendrá que esperar al menos cuatro años más.

Lula supera los 64 millones de votos 

El péndulo que se decantaba al conservadurismo en el continente, tuvo en la legendaria izquierda brasileña una resistencia que impidió su llegada.

El siete veces candidato y tres veces mandatario carioca dejó ver porque es uno de los mayores políticos de la historia de América Latina.

El 5 de octubre tras perder ante Bolsonaro al obtener 53 millones 879 mil 538 votos, el 45.16 por ciento de los votos, Lula reconoció que hizo una “pésima campaña. Para mí la campaña inicia hoy nuevamente”.

Mientras que el candidato del Partido Liberal obtuvo 56 millones 104 mil 503 votos, el 47.03 por ciento, y con ello condenó su destino, pues confió al sentirse imbatible.

La llamada tropa de Lula, como se identifican sus seguidores, tomó las calles y comunidades brasileñas y en apenas 21 días, lograron más de 10 millones de votos para ganar, y por goleada a su rival.

Los resultados de la segunda vuelta electoral ubicaron a Lula con 64 millones 253 mil 514 votos, 10 millones 373 mil 976 votos más que hace 21 días.

Mientras que Bolsonaro apenas logró 59 millones 825 mil 59 votos, es decir, 3 millones 720 mil 556 más.

Su nuevo mandato será el mejor de todos

El presidente reelecto, Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que su cuarto mandato será el mejor de sus gobiernos, al que se dedicará 24 horas al día.

Al emitir su mensaje como ganador de la segunda vuelta electoral desde São Paulo acompañado de su familia y colaboradores, reconoció que parte de su triunfo se debió a las plataformas digitales.

Agradeció a los ancianos y jóvenes de su país, que fueron el principal sector que votó por él y que dio el vuelco de los 10 millones de votos con los que superó a Flávio Bolsonaro.

Indicó que la votación demostró que a Brasil “no le gusta ser el patio de nadie”, por lo que se votó por su libertad y el respeto a su nación.

Aprovechó para criticar a su contrincante, sin mencionarlo por su nombre, al decir que en ninguno de sus años como candidato había visto una manera de “mentir” y tanta “desfachatez” en un aspirante.

Lula afirmó que volcará su nuevo gobierno a una era digital en la que desde su celular, que recientemente adquirió, hablará a los brasileños y evitar que “un periodista interprete” sus declaraciones.

Indicó que desde este momento no hay más contrincantes y que tomará muy en serio el gobernar para todos; garantizará la plena libertad religiosa y la revolución de la escuela brasileña.

Se pronunció por una economía verde y creativa que ejercite el potencial creativo de la población.

Reconoció que tiene un Congreso adverso, pero al mismo tiempo aceptó el mandato del voto popular y por ello se pronunció por la construcción de acuerdos.

Colgará los botines

Lo dijo en su cierre de campaña, con anticipación “está será mi última campaña Presidencial”, Luiz Inácio Lula Da Silva en términos futbolísticos: colgará los botines en cuatro años, se tendrá que retirar la 13 del PT y cerrar el estadio con la gloria del metalúrgico que llegó a ser presidente.

El martes 27 de octubre, apaga las velas por su cumpleaños 81, el deseo le llegó 48 horas antes y se alzó con su tetrapresidencia.

Lula rompió la maldición de las leyendas de Brasil como Pelé, Ronaldo, Ronaldhino, Romario, Cafú, Garrincha en la que la edad y el cuerpo los manda a colgar los botines.

Luiz Inacio demostró que cuando el espíritu de juego y revolucionario arde en el interior, el cuerpo responde de la mejor manera y te lleva a ganar tu último partido.

Por ello, lo dijo con anticipación “será mi última campaña” en términos del país más futbolero del mundo “colgó los botines”, quitemos la 13 del PT y cerremos el estadio en honor a tal vez el político más popular de estas tierras.

Lula tiene un lugar más que seguro en la alineación de los referentes de la izquierda junto al chileno, Salvador Allende; el cubano, Fidel Castro; el uruguayo, José Mujica y el argentino, Ernesto, Che, Guevara.

La segunda vuelta electoral generó gran expectativa entre la población brasileña que abarrotó los cerca de 500 mil centros de votación que se distribuyeron en todo el país.

En punto de las 08:00 horas, momento en que el Tribunal Superior Electoral abrió los centros de votación, ya había filas de electores para participar en la jornada.

Los simpatizantes de Lula portaban prendas rojas, o el 13 de la fórmula con la que se vota en la urna electrónica; mientras que los de Bolsonaro, con la verdeamarella y el 22 en el dorso.

Pese a que en 21 Unidades Federativas, o estados, ya se había elegido gobernador, por lo tanto, los 158 millones de electores solo irían a votar por su futuro presidente, nada mermó la participación.

Para resguardar la seguridad de los votantes, principalmente en 301 municipios se dispuso de 25 mil policías militares que custodiaron los centros de votación.

Flávio Bolsonaro salió a votar

El, en ese momento, candidato presidencial del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, emitió su voto en punto de las 8:35 de la mañana, cuando llamó a los brasileños a salir a votar.

Acompañado de su esposa Fernanda Antunes Figueira, acudió a la escuela municipal Barao Homem de Mello en Río de Janeiro. Su voto electrónico fue rápido, toda vez de que en esta segunda vuelta solo lo hizo por su formula presidencial.

Tras su participación, llamó a la población a salir a votar y que “ni la lluvia, ni el sol” los detenga en acudir a las urnas, esto por las fuertes lluvias que azotaron al país.

Bolsonaro se dijo feliz de su campaña la cual, comentó, fue limpia. Agregó que el “ha llegado el momento del cambio de verdad” para Brasil.

Indicó que su país no merece vivir más en miedo, por lo que, dijo, es necesario todos los votos.

“El miedo está en la calle, el miedo está en las noches, el miedo está al momento de pagar facturas. Ha llegado el momento del cambio de verdad”, afirmó.

El voto de Lula

Mientras que aún presidente de Brasil y entonces candidato a la reelección del Partido del Trabajo, Luiz Inácio Lula Da Silva reconoció el proselitismo de sus seguidores y afirmó que respetara los resultados electorales

Su voto lo realizó en Sao Bernardo, São Paulo, acompañado de su esposa Rosângela, de ministros y exministros pertenecientes a su tercer mandato, con quienes posó con la bandera de su país.

Tras dos horas de espera emitió su voto a las 10:02 horas e hizo una breve reseña de lo que ha sido su vida, al nacer en una tierra de pocas oportunidades en la que llegó hasta la presidencia. Reconoció a sus seguidores que han tomado las calles con la esperanza de que continúe su buen gobierno en Brasil.

Destacó el apoyo de los jóvenes en las movilizaciones durante sus actos de campaña, al tiempo que afirmó que respetaría cualquier resultado electoral que se dé esta noche.

Dio un posicionamiento más extenso que Bolsonaro, recordando temas del último debate presidencial en el que indicó que su rival no dio respuesta a la costosa casa donde vive o el monto del salario mínimo.

Lula permaneció en São Paulo, desde donde siguió todo el proceso en un hotel acompañado de su familia y colaboradores.

Piden arrestar a funcionario y estaba en París

En Salvador, capital de Bahía, se registró el hecho más bochornoso de la jornada, cuando autoridades iban a arrestar al secretario de Movilidad del municipio y este se encontraba en París, Francia, de vacaciones.

El equipo legal del PT denunció la salida de circulación de 75 camiones de transporte, lo que dificultaba el traslado de miles de personas desde sus comunidades a los centros de votación.

Por ello, un juez electoral de Bahía determinó corregir la situación y ordenó el arresto de Pablo Souza. Hasta el domicilio del funcionario llegaron efectivos de la policía militar, pero no pudieron ejecutar su orden porque el funcionario se encontraba en Francia de vacaciones.

El propio Lula rompió la veda de declaraciones y salió de su búnker para llamar a las autoridades electorales a garantizar el transporte a las zonas rurales, donde coincidentemente tiene un voto duro.

Conteo de los votos 

Minutos antes de las 17 horas, horario establecido para el cierre de casillas, el Tribunal Superior Electoral, dio un tiempo extra de dos horas, marcando un precedente en las elecciones brasileñas a fin de que votaran todos los interesados.

A las 17:06 horas, inició el conteo de votos de la segunda vuelta en Brasil y ubicaba a Lula con el 57.66 por ciento y Bolsonaro con 42.34 por ciento de los votos. Esto apenas el 0.25 por ciento de las casillas contabilizadas.

Con el tiempo extra del TSE, este resultado se congeló por más de dos horas, hasta las 19:00 tiempo local, momento en que se cerraron, por fin, las casillas electorales.

La superioridad de Lula se mantuvo hasta las 19:45, momento en que Bolsonaro lo superó con el 50. 01 de los votos, apenas arriba de Lula que tenía 49.99.

Afuera de la casa de Bolsonaro sus seguidores comenzaron con porras de “¡Chao PT!”, “¡Chao Lula!” Y hasta lanzaron fuegos pirotécnicos.

Pero la remontada de Lula, de la Tropa Lula, llegó a las 20:30 horas, cuando volvió a rebasar a Bolsonaro y esta vez mientras pasaban los minutos la ventaja se ampliaba cada vez más hasta lograr 10 millones de votos de diferencia.

Los seguidores de Bolsonaro comenzaron a abandonar poco a poco la casa del ya excandidato presidencial: en silencio, con las cabezas agachadas.

El propio equipo de comunicación de Bolsonaro indicó que el mensaje que en un inicio era de triunfo, pasó a suspenderse y que se daría en las redes del exabanderado.

Poco a poco la gente se retiró. El contraste eran las calles de Brasilia, donde una ola roja pinto las calles y los sonidos de los cláxones, se convirtieron en el sonido del triunfo.

Los brasileños parecía que había ganado el mundial, la sexta, pero se trató de la tetrapresidencia de Lula.

RP

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Israel Navarro
  • Israel Navarro
  • israel.navarro@milenio.com
  • Licenciado en Comunicación y Periodismo por la UNAM. Reportero de Grupo MILENIO desde hace más de 10 años asignado a temas de política y crimen organizado.
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