El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó durante su discurso en la apertura de la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas que "Brasil no cabe en el patio trasero de nadie".
Lula advirtió de las "tentaciones hegemónicas" en América Latina de "la mayor potencia del mundo", en alusión a Estados Unidos, recalcando que la región y Brasil necesitan de "socios con una agenda positiva" y no de presiones externas.
Además, afirmó que los países latinoamericanos han recorrido "un largo camino para restablecer la voluntad popular" y que ahora la región ha vuelto a presenciar "injerencia externa en procesos electorales".
Durante su intervención en la Asamblea General de Naciones Unidas, el líder progresista manifestó que "la democracia está nuevamente en jaque".
"No permitiremos que los enemigos de la democracia internos y externos atenten contra la voluntad popular", aseveró Lula, que aspira a la reelección en los comicios que se disputarán en menos de dos semanas.
¿Qué dijo Lula da Silva?
El gobernante brasileño, que fue el primer orador en la Asamblea General por tradición en la ONU, criticó la "insensatez" de las superpotencias por su papel en los conflictos abiertos y el "inmovilismo" del Consejo de Seguridad de la ONU.
En ese sentido, subrayó que este es el "momento más crítico de Naciones Unidas" desde que él realizó su primer discurso en la ONU en 2003.
"Las concesiones a ley del más fuerte pasaron de los límites", aseveró Lula, a la vez que advirtió del riesgo de que los conflictos regionales se vuelvan globales.
Lula recordó que los brasileños tendrán que decidir "entre democracia y negacionismo" y entre "un futuro de mayores oportunidades y "un pasado de exclusión", en referencia a su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro, primogénito de su antecesor, el ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022).
Lula se refirió a la transparencia del proceso electoral del gigante suramericano, en el que los candidatos gozan de una "amplia libertad de expresión", aunque llamó a "no subestimar" los desafíos de las redes de desinformación.
"La democracia brasileña pertenece a los brasileños. Brasil continuará siendo un país soberano. Nadie, nadie nos alejará de ese camino", dijo.
En su actual campaña electoral, Lula ha lanzado una guerra discursiva contra movidas de redes sociales alimentadas por la desinformación y ha defendido una campaña que se base en hechos, datos concretos y propuestas.
La intervención del mandatario brasileño pone en el centro la defensa de las instituciones democráticas frente al avance del extremismo, un tema de alta sensibilidad para el país tras el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023, cuando miles de simpatizantes bolsonaristas invadieron y vandalizaron las sedes del Congreso, la Presidencia y el Supremo Tribunal Federal en Brasilia.
Brasil reivindica desde hace décadas la ampliación del Consejo de Seguridad de la ONU para incluir a países del sur global, entre los que aspira a un asiento permanente en el organismo.
RM