Katie Hobbs podría obtener la reelección como gobernadora de Arizona, con lo que continuaría al frente de uno de los estados clave de Estados Unidos por su ubicación fronteriza con México y su peso en las disputas electorales nacionales. La demócrata llegó al cargo en enero de 2023, después de derrotar a la republicana Kari Lake en los comicios de 2022.
Antes de asumir la gubernatura, Hobbs ocupó puestos en la Legislatura estatal y encabezó la Secretaría de Estado de Arizona, dependencia responsable de distintas funciones electorales. Su trayectoria política se ha desarrollado en un estado donde los debates sobre migración, administración del agua, vivienda y derechos reproductivos tienen relevancia nacional.
De trabajadora social a gobernadora de Arizona
Nacida en Phoenix, el 28 de diciembre de 1969, Hobbs estudió Trabajo Social en la Universidad del Norte de Arizona y cursó una maestría en la Universidad Estatal de Arizona. Antes de entrar a la política, trabajó con jóvenes sin hogar y en una organización dedicada a atender a víctimas de violencia doméstica.
Su carrera electoral comenzó en 2010, cuando fue elegida para la Cámara de Representantes de Arizona. Posteriormente pasó al Senado estatal, donde ejerció como líder de la minoría demócrata durante dos periodos. En 2018, ganó la elección para secretaria de Estado y asumió el cargo en enero de 2019.
Desde esa posición tuvo responsabilidades relacionadas con la administración electoral en un periodo de fuerte controversia política sobre los resultados de las elecciones presidenciales de 2020. En 2022 dejó el puesto para competir por la gubernatura y se impuso a Kari Lake en una contienda estrecha.
Agua, vivienda y derechos reproductivos
Durante su primer mandato, Hobbs colocó entre sus prioridades la seguridad hídrica, el acceso a la vivienda y el desarrollo económico. Arizona enfrenta retos por la disponibilidad de agua en una región afectada por la sequía y por las negociaciones sobre el uso del río Colorado, un asunto que involucra a varios estados del oeste estadunidense.
La gobernadora electa también respaldó medidas para limitar el bombeo de aguas subterráneas en determinadas zonas y participó en acuerdos relacionados con la conservación del río Colorado. En materia de vivienda, su administración impulsó recursos y cambios regulatorios con el argumento de ampliar la oferta y reducir costos.
Otro de los ejes de su gestión fue el derecho al aborto. En 2024, Hobbs firmó la legislación que derogó una prohibición casi total del procedimiento, proveniente de una ley de 1864 que había vuelto a cobrar relevancia después de decisiones judiciales estatales.
Migración y los desafíos de un nuevo mandato
La seguridad fronteriza también formó parte de la agenda de Hobbs. Su administración anunció medidas de coordinación y despliegue de recursos estatales para combatir el tráfico de drogas y reforzar las operaciones en la frontera con México, un tema central en la política de Arizona y en el debate nacional sobre migración.
Con la reelección, Hobbs tendrá la oportunidad de dar continuidad a su agenda y defender el balance de su primer periodo ante una oposición republicana que ha cuestionado su gestión en materia de vivienda, impuestos, energía y seguridad fronteriza.
Su siguiente mandato estaría condicionado por la relación con la Legislatura estatal, las negociaciones sobre recursos hídricos y la capacidad de su administración para responder a las presiones económicas y sociales de Arizona.
¿Quién es su oponente, Andy Biggs?
Biggs representó al quinto distrito congresional de Arizona desde 2017 y fue una figura del ala conservadora del Partido Republicano en Washington. Su llegada al gobierno estatal abriría una nueva etapa para las políticas de Arizona, con propuestas para reducir impuestos, modificar regulaciones y endurecer la coordinación en materia de seguridad fronteriza.
De la Legislatura estatal al Congreso
Nacido en Tucson, Arizona, Biggs estudió Estudios Asiáticos en la Universidad Brigham Young, obtuvo una maestría en Ciencias Políticas en la Universidad Estatal de Arizona y cursó Derecho en la Universidad de Arizona. Antes de dedicarse a la política, trabajó como abogado.
Su carrera legislativa comenzó en la Cámara de Representantes de Arizona, donde permaneció ocho años. Después pasó al Senado estatal, en el que ocupó un escaño durante seis años y fue elegido presidente de esa cámara en 2012.
En 2016, ganó la elección para representar al quinto distrito de Arizona en la Cámara de Representantes federal. Desde Washington participó en comités legislativos y ocupó la presidencia del House Freedom Caucus entre 2019 y 2021, un grupo asociado con posiciones conservadoras dentro de la bancada republicana.
Impuestos, energía y seguridad fronteriza
Durante su campaña por la gubernatura, Biggs propuso eliminar el impuesto estatal sobre la renta y reducir la carga de los impuestos a la propiedad, además de disminuir regulaciones que, según su plataforma, encarecen la construcción de viviendas y limitan la creación de empleos.
En materia energética, planteó impulsar fuentes que considera confiables y asequibles, incluida la energía nuclear. También propuso revisar las políticas estatales sobre el uso de recursos naturales y promover cambios en la gestión del agua, un asunto estratégico para Arizona ante la presión sobre el río Colorado y las reservas subterráneas.
En seguridad, su plataforma plantea reforzar la coordinación entre autoridades locales, estatales y federales contra el tráfico de drogas y de personas, además de impulsar una mayor participación de las corporaciones estatales en programas de cooperación migratoria. Estas propuestas forman parte de su agenda electoral y no deben confundirse con políticas ya implementadas desde la gubernatura.
Una agenda en contraste con Katie Hobbs
Biggs construyó parte de su campaña con críticas a la administración de la demócrata Katie Hobbs, especialmente en materia de impuestos, vivienda, energía y gestión gubernamental. También defendió medidas para aumentar la transparencia en contratos y recursos públicos, y planteó revisar programas y dependencias estatales.
Su llegada al Ejecutivo de Arizona supone un cambio de partido en el gobierno y abriría la posibilidad de modificar decisiones de la administración anterior. Sin embargo, la aplicación de sus propuestas dependería de la relación con la Legislatura estatal, del presupuesto y de los límites legales de las atribuciones del gobernador.
Con su experiencia en el Congreso y en las cámaras legislativas de Arizona, Biggs asumirá el reto de convertir su agenda de campaña en políticas estatales en un territorio donde las decisiones sobre el agua, el crecimiento urbano y la frontera tienen consecuencias económicas y sociales.

EJR