Israel mantiene una operación militar a gran escala en Hebrón, en la Cisjordania ocupada, donde continúan las restricciones de movimiento, las incursiones y las demoliciones de estructuras.
La operación comenzó tras un ataque armado ocurrido el viernes 23 de octubre, en el que dos soldados israelíes murieron y otros tres resultaron heridos, según reportes de agencias internacionales.
Desplazamientos y demoliciones
La agencia AFP informó que 3 mil 189 personas habían sido desplazadas, de acuerdo con un comunicado del Ayuntamiento de Hebrón. Entre ellas había más de 200 bebés.
De acuerdo con la agencia Anadolu, las fuerzas israelíes ordenaron a residentes de distintos sectores de Hebrón abandonar sus viviendas. El alcalde de la ciudad, Youssef al Jabari, informó que las fuerzas israelíes demolieron cinco estructuras comerciales e industriales, así como un edificio residencial de tres pisos.
Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que los residentes desplazados no podrán regresar a sus hogares hasta que, según sus palabras, se desmantele la infraestructura de Hamás en la ciudad.
ONU expresa preocupación
Este lunes, Naciones Unidas expresó preocupación por las restricciones impuestas en Cisjordania tras el ataque y advirtió sobre sus consecuencias para la población palestina, particularmente por las limitaciones a la movilidad y al acceso a servicios básicos.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció la operación después del ataque y señaló que incluiría evacuaciones, registros casa por casa y la destrucción de infraestructura que su gobierno vincula con grupos armados.
Mientras continúan los operativos, las restricciones de movimiento y los desplazamientos mantienen la atención sobre las condiciones de vida de la población palestina en Hebrón.