La policía israelí impidió al Patriarca Latino de Jerusalén y al sacerdote de la iglesia del Santo Sepulcro celebrar la misa del Domingo de Ramos, un hecho que fue condenado por Italia y Francia.
Impiden entrada a sacerdotes
El Patriarcado Latino, una diócesis católica con fieles en Israel, territorios palestinos, Jordania y Chipre, informó que a ambos sacerdotes se les impidió "entrar a la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén cuando se disponían a celebrar la misa por el Domingo de Ramos".
"Como resultado, y por primera vez en siglos, se impidió a los dirigentes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro", añadió el comunicado.
"Este incidente constituye un grave precedente y demuestra una falta de consideración hacia la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, dirigen su mirada hacia Jerusalén", destacó el Patriarcado Latino.
Desde que estalló la guerra en Medio Oriente el 28 de febrero, las autoridades israelíes prohibieron las grandes concentraciones, incluidas las que tienen lugar en sinagogas, iglesias y mezquitas.
Los actos públicos se limitan a unas 50 personas
La policía israelí declaró que los lugares sagrados de Jerusalén están cerrados desde el inicio de la guerra.
"La petición del Patriarcado fue revisada ayer y se indicó que no podía ser aprobada" por las restricciones, señaló la policía en un comunicado a la AFP.
"La Ciudad Vieja y los lugares sagrados son un área compleja que no permiten el acceso de vehículos grandes y de rescate", en caso de un ataque, declaró.
El Domingo de Ramos, que abre la Semana Santa, conmemora la última entrada de Cristo en Jerusalén, donde fue recibido triunfalmente por una multitud jubilosa pocos días antes de su crucifixión y de su resurrección el Domingo de Pascua, según los Evangelios.
El Patriarcado Latino ya había anunciado que cancelaba la procesión tradicional del Domingo de Ramos, que normalmente parte del Monte de los Olivos hacia Jerusalén y atrae cada año a miles de fieles.
"Los jefes de las Iglesias han actuado con total responsabilidad y, desde el inicio de la guerra, han respetado todas las restricciones impuestas", declaró el Patriarcado.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, denunció "una ofensa no sólo para los creyentes sino para cualquier comunidad que respete la libertad religiosa" y la cancillería italiana anunció que convocará al embajador de Israel.
El presidente francés, Emmanuel Macron, condenó la decisión y afirmó que se suma a una "preocupante multiplicación de violaciones del estatuto de los Lugares Santos de Jerusalén".
Netanyahu justifica el bloqueo al patriarca latino por motivos de "seguridad"
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, justificó en motivos de seguridad que la Policía de Israel impidiera hoy a líder del catolicismo en Tierra Santa, Pierbattista Pizzaballa, entrar al Santo Sepulcro en Jerusalén para oficiar la misa del Domingo de Ramos.
"Hoy, con una especial preocupación por su seguridad, la Policía de Jerusalén evitó al patriarca latino, cardenal Pizzaballa, celebrar misa esta mañana en la iglesia del Santo Sepulcro. De nuevo, no hubo mala intención alguna", afirmó la oficina de Netanyahu en un comunicado difundido en la red social X.
El primer ministro aseguró que las "fuerzas de seguridad israelíes están elaborando un plan para que los líderes eclesiásticos puedan celebrar sus oficios en el lugar sagrado durante los próximos días".
En el comunicado, la oficina de Netanyahu recordó que los lugares sagrados de la Ciudad Vieja de Jerusalén (la Explanada de las Mezquitas, para los musulmanes; el Muro de las Lamentaciones, para los judíos, y el Santo Sepulcro, en el caso de los cristianos) permanecen cerrados a causa de la guerra con Irán.
Irán ha atacado lugares sagrados, según Netanyahu
Según Netanyahu, Irán ha atacado "repetidamente" los lugares sagrados de las tres religiones monoteísticas, aludiendo a la caída de restos de la intercepción de un misil en el barrio judío de la medina, a escasos 400 metros de la Explanada de las Mezquitas o el muro de las lamentaciones.
Sin embargo, no existen indicios hasta el momento de que estos lugares (entre ellos la Explanada de las Mezquitas, el tercer lugar más sagrado del islam) fueran el objetivo específico de los misiles disparados por la República Islámica de Irán.
Con este argumento, también durante el mes sagrado para el islam del Ramadán, que coincidió durante varias semanas con la guerra, la Policía impidió a los fieles acudir a la Explanada de las Mezquitas y dispersó con violencia a los palestinos que trataron de rezar fuera de las murallas de la Ciudad Vieja.
LJ