Un hombre sufrió una estafa por más de 12 mil 460 euros, es decir más de 250 mil pesos mexicanos, y un juez ordenó a su banco a reembolsarle la suma completa.
J.P., como fue identificado el hombre y cliente de ING Bank N.V., recibió mensajes y llamadas fraudulentas que simulaban ser de su entidad bancaria, lo que derivó en cargos no autorizados en sus tarjetas.
¿Cómo sucedió la estafa al hombre?
De acuerdo con el medio digital La Vanguardia, el 28 de febrero de 2024, el hombre recibió “dos mensajes temporales en su teléfono móvil provenientes supuestamente de la entidad”.
Uno advertía que “se había bloqueado una operación en su cuenta bancaria” y el otro le indicaba que debía “completar una información relativa a sus tarjetas bancarias para bloquear una operación fraudulenta”.
Poco después, atendió una llamada de un número que se hacía pasar por su banco, en la que le indicaron que había cargos fraudulentos y que debía realizar transferencias a una cuenta supuestamente abierta a su nombre.
El hombre terminó sufriendo una primera pérdida de cuatro mil 960 euros y, semanas después, un segundo cargo de siete mil 500 euros en su tarjeta de crédito.
Tras contactar con el banco para solicitar la devolución del dinero, la entidad rechazó su reclamación alegando negligencia por haber facilitado sus datos, por lo que hombre decidió presentar una demanda.
El caso fue atendido por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Baeza, cuya jueza resolvió a favor de J.P. y obligó al banco a devolver 12 mil 450 euros, además de cubrir los intereses y las costas del juicio.
Las autoridades determinaron que el hombre no actuó con negligencia grave, sino que los estafadores utilizaron un sistema complejo para obtener sus claves de forma fraudulenta.
Además, se destacó que el hombre reportó los movimientos no autorizados el mismo día en que ocurrieron y que los bancos deben contar con mecanismos de supervisión para detectar operaciones fraudulentas, según la normativa europea sobre servicios de pago.
APC