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Flavio Bolsonaro  busca alianzas en banqueros y la derecha latinoamericana para destronar a Lula Da Silva | Especial

Con su padre preso, peleado con su madrastra y acaramelado con Trump, Flávio Bolsonaro se abraza a banqueros y a la derecha latinoamericana para enfrentar en la urnas a Lula Da Silva.

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DOMINGA.– En esta época de tendencias y mirando el mapa presidencial latinoamericano, ¿será que están de moda los presidentes hijos de expresidentes? Flávio, hijo del expresidente brasilero ultraderechista Jair Bolsonaro, querrá en unos días que la respuesta sea afirmativa. Bolsonaro junior busca ganarle a Luis Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de octubre en Brasil.

En el continente tres sillones presidenciales están ocupados actualmente por los “hijos de”: Keiko –hija del dictador Alberto Fujimori en el Perú–, Rodrigo –hijo de Jaime Paz en Bolivia– y Bernardo –hijo de Juan José Arévalo en Guatemala–. Tres “hijos de” se dice fácil pero es una coincidencia o sincronía poco usual. Lo que no es extraño es que en esta parte del mundo los hijos de los expresidentes quieran repetir las hazañas –digamos– de sus padres.


Pocos han tenido éxito en esta ruta. Algunos, como Daniel Noboa en Ecuador o Luis Abinader en República Dominicana, han tenido la suerte que no tuvieron sus padres, derrotados en elecciones que ellos luego vengaron.

Por ahora, Flávio Bolsonaro, el candidato de la ultraderecha, es un perfil sin nombre propio. Su etiqueta en Brasil y en el mundo entero es la de ser el hijo deslucido de Jair (un hijo menos carismático que el padre). Su campaña electoral está centrada en la figura de su papá, hoy preso por intento de golpe de Estado, entre otros graves delitos. Además enfrentará a uno de los titanes de la política contemporánea no sólo latinoamericana, sino global: Lula da Silva.

El actual presidente, Lula da Silva, aspira a un cuarto mandato no consecutivo
El actual presidente, Lula da Silva, aspira a un cuarto mandato no consecutivo | REUTERS/Adriano Machado


Con 45 años de edad se enfrentará a Lula de ochenta. Nacido el 30 de abril de 1981 en el Estado de Río de Janeiro, Brasil, Flávio Bolsonaro es el hijo más grande del matrimonio entre Jair Bolsonaro y Rogeria Nantes. Antes de separarse la pareja tuvo a Carlos y Eduardo, también activos protagonistas del clan Bolsonaro. Más tarde, por vía paterna, llegaron Jair Renan, hijo del matrimonio con Ana Cristina Valle, y Laura, hija del matrimonio actual, con Michelle Bolsonaro.

Conocido como El 01, su candidatura surgió de una decisión audaz de su padre, quien tenía otros perfiles a mano para competir, como Tarcísio de Freitas. La elección del gobernador del Estado de San Pablo presuponía una apuesta a una amplitud más allá del liderazgo bolsonarista puro. Condenado a veintisiete años de prisión por la intentona golpista de enero de 2023, Jair Bolsonaro prefirió la pureza.

Flávio es evangélico como su padre: en mayo de 2016 ambos se bautizaron en el río Jordán. Su adscripción religiosa jugó un rol importante en su campaña. Brasil es un país crecientemente evangélico (un tercio de la población). Y aunque está prohibido pedir el voto explícito en el culto, Bolsonaro agendó durante estos meses muchísimos eventos de este corte. Quizás éste sea uno de los contrastes más relevantes con la campaña de Lula, que evitó lo más posible hacer campaña al interior de las iglesias.

Sin embargo el Partido de los Trabajadores, el PT, cuyo nacimiento estuvo vinculado a la Iglesia católica a inicios de los ochenta, realizó en junio pasado el IV Encuentro Nacional de Evangélicos del PT, que culminó con una carta en la cual se reivindicó que las administraciones petistas “siempre respetaron y reconocieron la importancia y el papel de la Iglesia evangélica”.

Flavio Bolsonario, senador y candidato derechista a la presidencia de Brasil
Flavio Bolsonario, senador y candidato derechista a la presidencia de Brasil | REUTERS/Adriano Machado

Diputado carioca y vínculos con las milicias

A los veintiuno, Flávio Bolsonaro ya era legislador. Su carrera comenzó en 2003, cuando fue elegido diputado en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro (ALERJ). Dentro de su equipo estaban la madre y la esposa de Adriano Magalhães da Nóbrega, alias Gordinho, excapitán de policía y miliciano, entonces líder de la organización Escritório do Crime, vinculada a la construcción ilegal de inmuebles y que contaba con un escuadrón de la muerte.

En dos ocasiones, en 2003 y 2005, Flávio rindió homenajes a Gordinho en la ALERJ. ¿Cómo surgieron las milicias? Como presuntas autodefensas, con agentes retirados y presentándose ante la sociedad civil como un antídoto a las pandillas tradicionales, el Comando Vermelho o el Primeiro Comando da Capital. Así, primero cobraban vacunas a comerciantes y transportistas –para inmunizarlos frente al crimen organizado– y luego, ampliando su ámbito de influencia, comenzaron a competir por cargos públicos, tal como describiera Sylvia Colombo en The Washington Post.

En 2016 Flávio Bolsonaro intentó el salto: se presentó como candidato a alcalde de Río de Janeiro, la cidade maravilhosa, obteniendo apenas el cuarto lugar, con un 14% de la votación. Así, se quedó dieciséis años en la Asamblea Legislativa.

En marzo de 2018 fue asesinada Marielle Franco, concejala de Río de Janeiro por el Partido Socialismo y Libertad, que se encontraba investigando el accionar de las milicias en el Estado. En abril del mismo año, el juez Sergio Moro, luego ministro de Bolsonaro, dictaría la prisión de Lula, que hasta ese momento encabezaba la mayoría de las encuestas. A fines de octubre Jair Bolsonaro venció en balotaje a Fernando Haddad, candidato que Lula eligió en Curitiba, ante su inhabilitación. En esa misma elección, Flávio se convirtió en senador electo por Río de Janeiro, siendo además el tercer senador más votado de todo el país. El año 2018 fue un año favorable para la derecha brasilera, que abriría el camino a otras expresiones ultras años después en la región bajo los apellidos de Milei, Bukele y De la Espriella.

La carrera política de Flavio Bolsonaro comenzó en 2003 a sus 21 años
La carrera política de Flavio Bolsonaro comenzó en 2003 a sus 21 años | AP Photo/Filipe Bispo

Problemas en el clan Bolsonaro: Flavio y Michelle

La campaña de Flávio estuvo determinada por roces explícitos con su madrastra, Michelle. Ella es la actual y tercera esposa de Jair Bolsonaro y una de las figuras más visibles del Partido Liberal, el PL, luego de la condena a su esposo. También es evangélica y devino en la líder del PL Mulher, la rama femenil

Con un año de edad menos que Flávio, Michelle es muy influyente en su espectro político y un referente del clan. Ella acusó a Flávio de malos tratos en un video publicado a finales de junio en sus redes sociales, lo que significó un cimbronazo en el búnker bolsonarista. Flávio hizo una disculpa formal por encima, que no evitó que ella deje la presidencia de la rama femenina del partido. Se supo entonces que la esposa y el hijo mayor no hablaban entre sí personalmente al menos un año atrás.

Aunque en agosto se publicó un spot de campaña grabado en la sede del PL en Brasilia, en el que ambos aparecen pidiendo el voto, no se los ha visto juntos en mítines ni en recorridos territoriales, lo cual hace suponer que su distancia no se ha acortado realmente y que la cercanía ha sido artificial.

Michelle Bolsonaro, actual y tercer esposa de Jari Bolsonaro, es una de las figuras más visibles del Partido Liberal
Michelle Bolsonaro, actual y tercer esposa de Jari Bolsonaro, es una de las figuras más visibles del Partido Liberal | AP Photo/Silvia Izquierdo

​Una campaña escandalosa: el caso Banco Master

A mediados de septiembre se conoció que Flávio Bolsonaro, desde julio, es investigado por la Policía Federal por presunto lavado de dinero y desvío de fondos públicos. El foco está en la película biográfica sobre su padre, Dark Horse (2026), y la productora Go Up. Según la investigación, el senador-candidato supuestamente solicitó al banquero Daniel Vorcaro unos 24 millones de dólares para la película, de los cuales se pagó casi la mitad. Nada barato el proyecto cinematográfico.

Vorcaro controlaba el Banco Master, liquidado en noviembre de 2025 por la administración Lula. Ese mismo mes, este personaje fue detenido intentando salir del país y hoy está preso investigado por fraude bancario, entre otras cosas. Pero el escándalo en tiempos electorales fue desfavorable para Flávio porque el candidato negó todo vínculo con el banquero, algo que no pudo sostenerse por mucho tiempo. Pronto se conocieron mensajes y audios entre ambos.

En portugués irmão significa hermano. Así se refiere Flavio a Daniel Vorcaro, mientras le cobra millones. Esto es lo que quedó revelado luego de que Intercept Brasil publicó en mayo de este año una filtración de las interacciones entre ambos. Hay un dato que puede ser relevante electoralmente: 64% de los brasileños cree que el tema Dark Horse perjudica –mucho o un poco– a Flávio Bolsonaro, de acuerdo a una encuesta de Quaest Pesquisa.

​Los vínculos internacionales del bolsonarismo

Cuando Lula ganó las elecciones de 2022, Jair Bolsonaro no reconoció el triunfo del petista. Luego, el bolsonarismo llamó a concentrar en la puerta de los cuarteles. El 8 de enero de 2023 se produjo la toma de la Plaza de los Tres Poderes, en Brasilia, con escenas similares a las del asalto al Capitolio en Washington dos años antes.

Un consultor argentino, Fernando Cerimedo, había grabado un live denunciando el presunto fraude jamás comprobado, teoría derramada en las redes sociales bolsonaristas bajo el hashtag #BrasilWasStolen (Brasil fue robado). En agosto de 2026, cuando inició la campaña en Brasil, Cerimedo fue detenido en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, acusado de ser el presunto autor intelectual de la tentativa de feminicidio de Nadia Beller, su expareja embarazada. Dato: hoy Cerimedo está preso en el penal de máxima seguridad en el altiplano boliviano, Chonchocoro.

Otro dato: quien entregó en Estados Unidos a Cerimedo el premio como “consultor político del año”, durante la Gala de la Prosperidad Hispana, fue Eduardo Bolsonaro, hermano menor de Flávio. Corría febrero de 2026 y la ceremonía se realizaba en Mar-a-Lago, lugar de la residencia de Donald Trump.

Exactamente un año antes, Eduardo había decidido irse a vivir a Estados Unidos, renunciando en marzo de 2025 a su acta de diputado. Desde ese momento, el articulador internacional del bolsonarismo y miembro activo de la CPAC, la Cumbre de Acción Política Conservadora, buscaba sanciones de la administración republicana contra funcionarios de la justicia brasileña. Una de las principales líneas de investigación en relación al caudaloso presupuesto de Dark Horse es que una parte del mismo consistía en la manutención del articulador-lobbista en suelo estadounidense.

Flavio Bolsonaro y Lula da Silva se mantienen en empate técnico, según los sondeos
Flavio Bolsonaro y Lula da Silva se mantienen en empate técnico, según los sondeos | REUTERS/Alexandre Meneghini

Una elección con resultado abierto

Durante los primeros meses de la campaña diversos analistas políticos brasileños veían la elección allanada para Lula. Sin embargo, en Brasil hay sólo una fuerza política tan fuerte como el lulismo: el anti-lulismo. Incluso las élites brasileras parecen capaces de volver a experimentar al bolsonarismo en el poder con tal de volver a enterrar (o intentar hacerlo) la experiencia del PT.

El empate técnico que muestran las encuestas previas a la primera vuelta, domingo 4 de octubre, da cuenta de la paridad de ambas expresiones en el tablero político y electoral brasileño. Bolsonaro apuesta a que la percepción de insatisfacción económica –a pesar de los indicadores macroeconómicos favorables– se traslade a las urnas, escenario similar al que vivió el Partido Demócrata en Estados Unidos durante la elección de 2024, en la cual resultó electo Trump.

Lula apela a la bandera de la soberanía nacional, buscando encapsular al bolsonarismo bajo la etiqueta de “traidores a la patria” y subordinados a la administración republicana. “Que no vengan los estadounidenses a querer influir en nuestras elecciones. Y si vienen a meterse acá, les vamos a ganar. Le vamos a ganar a los estadounidenses y a los que se metan. Y Trump que se meta en el país de él. Acá es un problema nuestro”, gritó Lula, desafiante, en un acto en Teresina, Piauí.

La elección está abierta. La moneda está en el aire. De algo estamos seguros: América Latina no será igual el día después de la elección presidencial en Brasil, la más decisiva en décadas. Esta historia se seguirá escribiendo y DOMINGA te la seguirá contando.

GSC/ASG


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Valeria Silva Guzmán
  • Valeria Silva Guzmán
  • Es boliviana, historiadora y analista en temas de política internacional, integración regional y geopolítica. Actualmente está enfocada en la relación de México con países de América Latina.
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