A cinco días del doble sismo que sacudió Venezuela, una esperanza aún palpita bajo toneladas de escombros en La Guaira. Su nombre es Hernán, un vigilante de un centro comercial en la zona de Playa Grande.
El hombre, de entre 44 y 47 años, quedó atrapado desde el miércoles por la tarde en el estacionamiento subterráneo del complejo donde laboraba, muy cerca del aeropuerto internacional Simón Bolívar.
Hasta este punto ha llegado el equipo de la Cruz Roja Mexicana, manteniendo una ardua labor desde la madrugada del domingo hasta este martes.
Continúan las labores para su rescate
El lunes, la cuadrilla de búsqueda y rescate de la Cruz Roja logró contactarlo y estimar que está bajo aproximadamente ocho niveles de escombros. También le han podido pasar agua, lo cual lo ha mantenido hidratado.
“Tras un análisis estructural y una marcación lateral, el equipo identificó un conducto de acceso, de dimensiones similares a un sistema de aire acondicionado, por el que fue posible hacerle llegar agua mientras continúan las maniobras para alcanzar su ubicación de forma segura”, informó la Cruz Roja Mexicana.
En el lugar, MILENIO ha sido testigo de la difícil tarea para realizar el rescate. Romper losas, penetrar con extremo cuidado, analizar cada movimiento, bajo temperaturas superiores a los 30 grados centígrados.
Aunque están cerca de realizar el rescate, las tareas se demoran porque es más lento de lo estimado, lo que se ha podido documentar en este sitio en particular.
La esperanza continúa contra reloj en el centro comercial de Playa Grande.
LJ