El Tribunal Supremo alemán ordenó este miércoles el ingreso en prisión preventiva del exjefe del Servicio Federal de Inteligencia (BND) August Hanning, de 80 años, detenido el martes por presunto espionaje constitutivo de traición a la patria, según informó la Fiscalía General.
El comunicado de la Fiscalía precisa que el juez de instrucción del Supremo dictó órdenes de detención contra Hanning y su presunto cómplice, Manfred D., quien ya fue enviado a prisión preventiva el martes.
Los dos acusados fueron arrestados la víspera y puestos a disposición del juez de instrucción el martes y este miércoles, respectivamente.
Según la Fiscalía, Hanning, que dejó de presidir el BND en 2005, es objeto de una investigación por presunto espionaje constitutivo de traición a la patria, obtención de secretos de Estado, tentativa de traición a la patria y actividades de espionaje como agente.
Hanning rechaza las acusaciones
Hanning, a través de su abogado Leon Kruse, negó los cargos que se le imputan.
"Mi cliente está siendo perseguido injustamente", afirmó Kruse en declaraciones a Der Spiegel, aunque admitió que "es cierto que estaba en posesión de documentos confidenciales".
No obstante, agregó, "es incorrecta la acusación de que haya transmitido la información contenida en ellos en perjuicio de la República Federal de Alemania, y mucho menos a cambio de una remuneración". Según el letrado, "las investigaciones posteriores" lo demostrarán.
Manfred D., que fue jefe de gabinete de Hanning cuando éste presidía el BND, entre 1998 y 2005, y más tarde su asistente cuando fue secretario de Estado en el Ministerio del Interior, entre 2005 y 2009, está acusado de complicidad en un intento de traición a la patria y espionaje constitutivo de alta traición.
Más tarde, Manfred D. volvió a trabajar para varios presidentes del BND y presuntamente aprovechó su función de jefe de gabinete, que le daba acceso a numerosas informaciones confidenciales, para suministrárselas a cambio de remuneración a Hanning, que para entonces ejercía de asesor de seguridad privado.
En el curso de los años y por lo menos hasta 2022, señaló la Fiscalía, "Manfred D. proporcionó al acusado Hanning cerca de 2 mil documentos, entre ellos muchas informaciones clasificadas como confidenciales" y que estaban destinados exclusivamente al uso interno del BND.
Sospechas de espionaje para Azerbaiyán
En un caso, según la Fiscalía, el exjefe del BND usó valoraciones elaboradas por el servicio de información "para elaborar un análisis para un empleado de un aparato de inteligencia extranjero", aunque no se ha podido determinar si el informe llegó a su destino.
Además, Hanning mantuvo un intenso intercambio con un miembro de otro servicio de inteligencia estatal, según la misma fuente.
Según informaciones de Der Spiegel, se está investigando la sospecha de que el antiguo jefe de los servicios de espionaje exteriores mantuvo contacto con un agente de Azerbaiyán y que dicho análisis fue elaborado para los servicios secretos de Bakú.
En todo caso, es indiscutible que Hanning mantenía contactos con representantes de Azerbaiyán, ya que, entre otras cosas, formaba parte de la junta directiva del Foro Germano-Azerbaiyano, según se desprende de un comunicado de julio de 2025 de esta asociación cercana al Gobierno de ese país del Cáucaso.
Azerbaiyán, a través del Consejo de Medios de Prensa y Difusión, calificó la "difusión de este tipo de informaciones sin citas a fuentes oficiales" de "inadmisible" y de "manipulación".
El gobierno guarda silencio
El portavoz adjunto del gobierno, Sebastian Hille, dijo este miércoles no excluir nada, al ser preguntado si podía confirmar para qué países Hanning supuestamente había espiado.
No obstante, afirmó que se trata de "alegaciones notables" contra Hanning que el gobierno se toma "muy en serio"
Por su parte, el presidente de la Comisión Parlamentaria de Control de los Servicios de Inteligencia, el cristianodemócrata Marc Henrichmann, consideró de insuficientes las normas, endurecidas hace años, para los altos cargos después de dejar sus puestos.
"Llevamos años criticando las dudosas y variadas actividades en grupos de presión de antiguos altos funcionarios y personas con acceso a información clasificada de máximo nivel", dijo a su vez a Der Spiegel Konstantin von Notz, de Los Verdes y miembro de la Comisión Parlamentaria de Control.
Von Notz agregó que este tipo de puestos son "una puerta de entrada para los servicios secretos enemigos".
Por ello, exigió que se prohíban este tipo de actividades a antiguos funcionarios con acceso a información clasificada, como Hanning, una vez venza su mandato.
"Este caso pone claramente de manifiesto que debemos endurecer aún más las normas de carencia para los antiguos altos cargos de los servicios de inteligencia", opinó también Sonja Eichwede, diputada del Partido Socialdemócrata (SPD) experta en política interior, que considera necesaria la inhabilitación de por vida.
EA