Marco Rubio, secretario de Estado del gobierno de Donald Trump, prometió el jueves que Washington no actuará militarmente contra narcotraficantes en América Latina sin la aprobación de sus aliados, declaración realizada en el marco de la consolidación del grupo conservador llamado Escudo de las Américas.
De pie junto a la nueva presidenta peruana, Keiko Fujimori, Rubio les dijo a los periodistas que, si bien EU tiene “la capacidad de actuar unilateralmente”, preferiría trabajar con sus aliados porque esa es “la manera más efectiva de hacerlo”.
Efectuó sus comentarios poco después de que Fujimori anunciara que Perú se había sumado al Escudo de las Américas, una coalición de países afines en la región —encabezada por Estados Unidos— para llevar a cabo operaciones militares conjuntas contra los cárteles de la droga.
Colombia, a la que Rubio visitó esta semana, también se incorporó recientemente al grupo bajo el gobierno de su nuevo presidente conservador, Abelardo de la Espriella.
“Nosotros estamos dispuestos a cumplir con todo lo posible para ayudarlos, pero obviamente esto va a ser basado en la cooperación que ustedes pidan”, declaró Rubio el jueves.
“No queremos hacer menos de lo que piden, pero tampoco vamos a hacer más de lo que ustedes piden”.
En lo que ha sido su quinto viaje a América Latina para afianzar aún más las alianzas de seguridad del gobierno de Trump con líderes conservadores, Rubio reconoció esta semana la evolución de una estrategia estadunidense para combatir el tráfico de drogas en aguas latinoamericanas.
Dijo que Washington trabajaría con países aliados y se apegaría a sus leyes, pero también insistió en que las fuerzas armadas “harán volar barcos si es necesario”, y que el enfoque consistiría en tomar decisiones “ataque a ataque u operación a operación”.
Rubio también visitó Colombia y Ecuador esta semana como parte de una gira por países gobernados por conservadores afines a Trump, a medida que la Casa Blanca intensifica sus labores contra el tráfico de drogas y la inmigración ilegal en todo el hemisferio occidental.
Restablecer el predominio de Estados Unidos en la región ha sido una prioridad para el gobierno de Trump.
“Nueva era”
Junto a Rubio, Fujimori dijo que empieza “una nueva era de las relaciones entre el Perú y los Estados Unidos”.
Enfatizó que la “soberanía de Perú está intacta” y que su país continuará teniendo intercambios comerciales con países de Asia y Europa.
La mandataria destacó también que es “de vital importancia saber que EU tiene una mirada política en Latinoamérica”, con iniciativas como el Escudo de las Américas, pues en las administraciones anteriores “no se le daba la importancia debida”.
“Vamos a poder actuar de manera directa, de nuestro lado tenemos la firme voluntad de enfrentarlos, con estas herramientas vamos a poder actuar con mucha más rapidez”, aseguró.
Por su parte, Rubio afirmó que por más de 20 años, en administraciones de ambos partidos de su país, “se ha ignorado la región”, pero que hace un año han asumido la estrategia de “darle prioridad al hemisferio, porque lo que pasa en Centroamérica o Sudamérica tiene impacto directo en Estados Unidos”.